Estefanía Domínguez, más conocida como Stefi, es abogada y trabajó durante muchos años en un juzgado, desarrollando una carrera sólida en el ámbito legal. Sin embargo, un acontecimiento significativo en su vida la llevó a reevaluar su trayectoria profesional y personal.
Tras este punto de inflexión, decidió sumergirse en el mundo de la alimentación saludable. Comenzó a estudiar técnicas de cocina, participó en cursos especializados en nutrición y fue perfeccionando sus habilidades culinarias. Su dedicación y entusiasmo la llevaron a emprender un nuevo camino comercializando barritas de cereal.
Actualmente, no solo posee su propia fábrica de alimentos saludables sino que también es dueña de dos cafés y planea abrir un tercero. Para hacer crecer su negocio, se apoyó en las redes sociales donde diariamente comparte sus experiencias, inspirando a otros a seguir un estilo de vida más consciente.

Coty: — ¿Qué te hizo dar ese giro de 360 grados en tu vida?
Stefi: — Yo creo que el eje principal fue la falta de motivación. Yo soy de Puerto Madryn, me vine a vivir a Buenos Aires a estudiar abogacía, que es una carrera bien protocolar. Estudié, trabajé y hacía todo lo que me decían que tenía que hacer. De repente, me vi viviendo una vida en la que me levantaba, trabajaba 9 horas en algo que no me gustaba, estudiaba en la UBA, iba con el 130 de cinco de la tarde a 10 de la noche y dije: “Estoy teniendo la peor vida del mundo”. Los fines de semana me alcoholizaba, empecé a ir a fiestas electrónicas y a entrar en un estado de anestesia fuerte. Yo no quería vivir la vida que estaba llevando.
Mariana: — ¿Y cuándo haces el clic?
Stefi: — El 2018 fue un año bisagra para mí. Me recibí, mi abuela, que fue quien me crió, falleció y estaba viviendo una vida de infierno porque a mí no me gustaba lo que hacía. Yo salía para anestesiar mi vida. Empecé a anestesiarme los fines de semana, después sumé el jueves, el miércoles y de repente me encontraba de gira cuatro días. Hasta que un día volvía de un after de cumbia, todo muy border. Eran las 11 de la mañana y por la cantidad de anfetaminas que tenía en el cuerpo no me podía dormir y me empezó a latir el corazón a todo lo que da y creía que me moría. Tuve mucho miedo. En ese momento, se te presentan todas las cosas que hiciste, todo el amor, porque yo vengo de una familia de mucho amor, y decía: “No me merezco esto, no se merecen esto”. Eso fue un domingo, al día siguiente me anoté en un curso de alimentación saludable, jugos verdes, activación de frutos secos, deshidratados.
Mariana: — Una vida nada que ver...
Stefi: — Claro. Me volví loca con ese mundo que yo desconocía. Era mi antítesis, pero yo soy muy intensa y eso tiene su lado bueno y su lado malo. Mi intensidad mal direccionada me llevó casi a la destrucción de mi vida y bien direccionada me volví loca de todo eso y fue espectacular porque me metí de lleno en la alimentación saludable. Así empecé a hacer mi granola, cocinaba para mí y en el juzgado siempre me pedían. “¿No me das un poco?”, me decían. Hasta que un día me empezaron a pedir que les venda.

Mariana: — ¿Y lo empezaste a comercializar en forma casera?
Stefi: — Lo llamé a mi papá. Yo soy hija de gastronómicos, me crié en una cocina y le dije: “¿Cómo se vende una granola?” Ahí me dijo los estándares, le puse un precio, una bolsita y empecé a vender. Así fue cómo arranqué con mi proyecto que es Keproducto, que siempre digo que me salva la vida todos los días porque soy una persona que tengo la destructiva muy adentro.
Mariana: — Una tendencia hacia....
Stefi: — Tendencia a pasarme de la raya por eso influye tanto el entorno y rodearte de personas sanas.
El lado B de las redes
Coty: — Llevaste tu producto y también tu historia a las redes y es un éxito. ¿Cómo fue ese proceso?
Stefi: — Sí, yo les digo mis chicas porque me siguen un 85 por ciento mujeres y realmente me demuestran su amor todo el tiempo, me comparten cosas porque siempre muestro cuando me levanto y tomo un jugo de apio y estoy en la buena, cuando estoy en lo que le digo el círculo del bien, donde una buena acción, como puede ser entrenar, sigue a otra buena acción como tomarte un vaso de agua en vez que una gaseosa y es exactamente igual que el círculo del mal. Si tomás alcohol, comés mal, no entrenas, dormís mal, es toda una cadena en la que la única persona que tiene la llave es una. Para mi la clave no es casarse con hacerse siempre todo bien porque es insostenible en el tiempo, es una meta que vos te ponés tan alta que, ante la primera en la que le erraste, te viene la frustración y tirás todo. Entonces, lo bueno es saber volver y siempre lo muestro porque es tan finita la línea...
Mariana: — Saber que se puede retomar.
Stefi: — Claro. No hay que hundirse, ahí es donde la protección de una es poder pensar ¿cómo vuelvo? Yo sé que tengo herramientas para revertirlo y es una decisión de todos los días.

Mariana: — El entorno sobre todo.
Stefi: — Sí. También nunca hay que creérsela que estás tan bien o saber que de repente cuando estás tan bien, eso va a pasar y cuando estás tan mal también hay que tener presente que eso va a pasar.
Coty: — Tu comunidad se siente identificada con esto y sos muy auténtica cuando contás lo que te va pasando.
Stefi: — Sí, de hecho hace poco estuve muy mal y no sabía si contarlo o no. Hice como que no pasaba nada, me filmé y una de las chicas me escribió: “Stefi se nota que no estás bien. Contanos”. Y ahí dije: “¿Por qué voy a ocultar si esto también me pasa a mí?” Es el lado b y contarlo es liberador. La cabeza es lo peor y hay que saber manejarla para que no te maneje a vos.
Mariana: — Emprender no es fácil y siendo mujer a veces por una mirada externa o interna hay que atravesar obstáculos, ¿en qué situaciones te pasó?
Stefi: — Lo viví mucho y hasta me indignaba porque en mi entorno, los que me quieren, no solo gente que me quería poner palos en la rueda, me ponían esa vocecita que decía: “¿Para qué te vas a agrandar? Si estás bien así. Sos muy ambiciosa” o me preguntaban: “¿Calculaste bien el dinero que tenés que usar?” Por un lado, te quieren ayudar y quieren que vayas más despacio, pero por el otro te siembran un montón de dudas.
Mariana: — ¿Qué le dirías a alguien que tiene ganas de avanzar o que tal vez está en un camino que no quiere estar? ¿Qué consejo le darías de tu experiencia?
Stefi: — Le diría que se amigue con la incomodidad porque es eso: es un camino incómodo y doloroso. Todo el tiempo crees que no, pero siempre podés un poco más. Para mí no hay un plan b, para mi es esto y es lo que yo quiero. A veces te dicen: “¿Y si te va mal?” Sé que voy a pasar tormentos como los paso, vengo de la planta y surgieron un montón de problemas, pero es todo el tiempo amigarte con la incomodidad y no negarla.
Últimas Noticias
¿Qué fue de la vida de Cumbio?: “Fui la primera en recibir cariño en las redes, pero también en tener haters”
En el estreno de La vida después, la pionera del fenómeno flogger, considerada la primera influencer argentina, repasa su historia: de vivir en un conventillo con diez familias a ser la protegida de Mirtha Legrand y manejar las redes sociales de famosos

“No me gusta dormir solo, no funciono solo”: Julián Weich habló sobre el amor, la búsqueda de paz y su relación con la muerte
En Ellos, el nuevo ciclo de Infobae, el conductor reflexionó sobre su vida en pareja, el vínculo con sus hijos y los cambios que atravesó en el ámbito personal y profesional. Además, compartió su mirada sobre la soledad, el paso del tiempo y su forma de pensar la finitud

Matías Bottero recordó sus inseguridades con las mujeres, habló de su obsesión con el dinero y reveló por qué teme que su carrera termine de golpe
En Casino Deluxe, el creador de contenido repasó sus comienzos, reflexionó sobre el impacto de la fama en internet y mostró una faceta poco conocida, atravesada por la ansiedad, la autoexigencia y la vulnerabilidad

“Me ven y piensan en sexo”: Cecilia Oviedo confesó por qué cambió su forma de vivir las relaciones, qué busca en una pareja y por qué rechaza las propuestas de los hombres más jóvenes
En Desencriptados, la vedette repasó su trayectoria desde los escenarios hasta su formación en Psicología, recordó cómo la muerte de su padre y de una amiga la impulsó a estudiar esa carrera y reveló la historia detrás del romance inventado con La Tota Santillán. Además, habló de su presente en el streaming, su amistad con Mónica Farro y de cómo cambiaron sus prioridades con el paso de los años

Enrique Sacco entre el recuerdo de Débora Pérez Volpin, su amor por María Eugenia Vidal y la construcción de una familia ensamblada
En una charla íntima y reveladora con Fernando Marín en Proyecto 86, el reconocido periodista repasa las huellas imborrables que marcaron su vida: la influencia de su madre, su profundo vínculo con Débora Pérez Volpin y su presente junto a María Eugenia Vidal
