La salida de Milei hacia el Congreso, la imagen que los fanáticos quisieron guardar en sus celulares

Cientos de militantes de La Libertad Avanza, turistas y curiosos quisieron ver de cerca al Presidente cuando abandonó el hotel donde se alojó desde la campaña electoral

Compartir
Compartir articulo
infobae

Apenas Javier Milei pisó la vereda del hotel Libertador, sobre la Avenida Córdoba, la multitud estalló en gritos, vivando su apellido y con el “Argentina, Argentina” como fondo. “Vamos León”, “No nos falles”, “Abajo la casta”, “Meté en cana a todos los corruptos”, se pudo escuchar desde la vereda de enfrente donde todos tuvieron en mano sus celulares para inmortalizar el momento. Fueron cientos y cientos queriendo captarlo.

Flameaban, mientras tanto, las banderas amarillas y negras que se vendían ahí cerca a 3 mil pesos y los únicos dos vendedores que se hicieron el día desde poco después de las 9.30. También hubo muchos con la camiseta de la Selección Nacional y la mayoría tenía la bandera nacional, esas que convocó a llevar el líder libertario para celebrar su asunción.

Hubo militantes que llegaron desde lugares muy remotos como Salta o Lules (Tucumán). Decenas de turistas que, curiosos, se detuvieron a observar a la gente todavía silenciosa. Oscar hizo un periplo que tardó 35 horas por problemas mecánicos en un micro que salió desde la capital salteña el viernes. “Vinimos con más de 55 militantes libertarios de la primera hora. Javier no nos va a fallar, si falla él muere la libertad”, aseguró, convencido.

Javier Milei inició su camino al Congreso, donde finalmente juró como nuevo Presidente. (foto EFE)
Javier Milei inició su camino al Congreso, donde finalmente juró como nuevo Presidente. (foto EFE)

Instantes antes fue uno de los que preguntó el precio de las remeras negras con la imagen de un león rugiendo en el pecho y en la espalda la frase “Elijo creer y vivir en libertad, tenemos presidente” con letras con los colores patrios que Juan confeccionó y que vendía tras sacarlas de una bolsa de consorcio. La venta fue buena, cada una a 8 mil pesos. Sebastián, otro comerciante al paso, fue el pionero que vendió banderas amarillas con estampado negro y que reconoce que “si cazo 25 pajaritos que compren, me voy a casa contento”. A las 11 ya le quedaron solamente 4.

Mientras la mayoría se guareció del sol que empezó a apretar y se apoyó en las vallas de la esquina de Córdoba y Maipú, pasadas las 10, sorprendidas y con cara de susto, en fila salieron las jugadoras y el cuerpo técnico del seleccionado de hockey de Estados Unidos. Vinieron a enfrentar a Argentina por la Pro League con su ropa de entrenamiento y los elementos de utilería para subirse a un micro que las esperó a media cuadra.

A las 10.22, se produjo el primer estallido de la mañana con la aparición de Fátima Florez, la actual pareja del nuevo presidente. Con sonrisa ancha, derrochó una imagen de simpatía y se llevó una ovación, además de un papel color lila que alguien le acercó. “Idola”, “Sos la 1″, “Genia”, “Cuidalo”, le espetaron. Ella con pose de diva saludó y recibió pedidos y súplicas. Una mujer, de unos 50 años, le gritó muy fuerte para que todos la escucharan: “Vos representás a todas las mujeres trabajadoras”. En medio del descontrol, la actriz le confirmó que “voy para el Congreso”.

Fátima Florez, pareja del presidente Milei, a la salida del hotel (foto Sebastián Alonso)
Fátima Florez, pareja del presidente Milei, a la salida del hotel (foto Sebastián Alonso)

“Una lástima que no haya hecho un poco de Cristina (en alusión a la ex presidenta) diciendo que se iba a comer un chori”, ironizó al instante con su acompañante, una adepta libertaria acodada contra las vallas. Todavía no se escucharon los cánticos que empezaron a aparecer tibiamente después apuntando a que con las nuevas autoridades “la casta va a correr”.

Como la espera se prolongó más de lo previsto, cada movimiento en los alrededores del hotel se siguió con tensión y expectativa. Alguien arengó para cantar pero no logró que lo secunden. Un señor a bordo de una moto de baja cilindrada que circuló por Maipú, despertó aplausos. Vistió la camiseta de la “Scaloneta”, toca bocina con entusiasmo y pidió “acompañarlo”. Brotó el “Milei, Milei”, mientras desde el comedor del hotel y desde un par de edificios vecinos se vió a gente que se asomó a curiosear.

“No nos quedemos dormidos argentinos, despertemos”, vociferó un señor vestido con camiseta azul cerca de un grupo de jugadores de básquetbol del club Independiente de Oliva, de Córdoba, que estuvieron alojados cerca y que aprovecharon un momento libre en la concentración previa al partido con Platense de esta noche por la Liga Nacional con el objetivo de ver de cerca a Milei.

Ese mismo señor escribió en un papel algo que resumió el sentimiento general entre los que vivaron al nuevo mandatario. “No hay justicia, no hay plata, no hay seguridad, no hay trabajo, sí hay chorros”, decía un cartel vertical. Atrás del mismo se leía: “Cárcel y expropiación para la chorra asesina y sus hijos”. Es el mismo que empezó a entonar el Himno Nacional a capela antes de la aparición de Milei y su hermana Karina para caminar unos pasos juntos y salir rumbo al Palacio Legislativo.

Se terminó la espera y la comitiva con el líder de La Libertad Avanza abandonó la Avenida Córdoba en 5 camionetas cuatro por cuatro y en siete motos que los escoltan. La multitud se encolumnó y se perdió por Maipú hacia el sur de la Ciudad. Se oyó fuerte: “Libertad, libertad, libertad”. Guarda, la mayoría, un pedazo de historia argentina en sus teléfonos móviles a través de una foto o un video. Podrán decir dentro de un tiempo “yo estuve ahí”.