Milei y Valenzuela: estudiaron Economía juntos hace 30 años y hoy uno es intendente y el otro, presidente electo

Diego Valenzuela (PRO) gobierna Tres de Febrero desde 2015. Fue compañero en la universidad del futuro presidente en los 90. Se reunieron y hablaron de los desafíos que vienen y la compleja situación de la Provincia. La victoria sobre “la trampa del populismo” y la teoría de la calesita

Compartir
Compartir articulo
Diego Valenzuela y Javier Milei
Diego Valenzuela y Javier Milei

El presidente electo Javier Milei y el intendente del partido bonaerense de Tres de Febrero, Diego Valenzuela (PRO) compartieron un almuerzo en el hotel del centro porteño donde el futuro mandatario hizo base. Se trató de un reencuentro de dos personas que hace 30 años fueron compañeros de estudios y se recibieron de economistas. Y que sus caminos volvieron a cruzarse en la política, a pocas horas del traspaso de mando. En la reunieron hablaron de la actualidad, los desafíos que vienen y la compleja realidad de la provincia de Buenos Aires.

En diálogo con Infobae, el dirigente de Juntos por el Cambio -que empezará su tercer período tras ser reelecto con el 47% de los votos- aclaró que fue a la reunión no como representante del PRO, ni de los intendentes bonaerenses o para negociar un acuerdo político entre el futuro oficialismo y la futura oposición. “Fui en condición de viejo compañero de facultad, y a la vez de alguien que trató de acercarle una mirada sobre el presente y, sobre todo, de la Provincia”, afirmó el Ejecutivo municipal.

En el piso 21 del hotel donde está instalado, almorzaron y charlaron durante una hora y media el jueves pasado. El futuro presidente se pidió un bife de chorizo con ensalada de zanahoria y huevo y su antiguo compañero de estudios, una ensalada César. Los dos tomaron gaseosa cola. Con Karina, “el jefe”, cruzaron saludos. Ya solos, primero recordaron sus años de estudiantes, la ayuda de Milei a Valenzuela con matemática avanzada y estadística, y de Valenzuela a Milei con las materias humanísticas, entre 1992 y 1993, en la universidad de Belgrano. Después se metieron en la actualidad política, las ideas económicas y sus planes de reformas.

Circa 1993, Santos Lugares. Milei y Valenzuela, junto a otros compañeros de facultad de Economía, en una fiesta sorpresa
Circa 1993, Santos Lugares. Milei y Valenzuela, junto a otros compañeros de facultad de Economía, en una fiesta sorpresa

En la política, además de las intrigas, los intereses y los juegos de poder, el factor humano desempeña un rol decisivo. Los vínculos, las trayectorias y la confianza son activos que pesan de una manera especial en el devenir de los acontecimientos y en las decisiones que toman los que fueron elegidos para eso, sea en el ámbito nacional, como el presidente, o en el ámbito de mayor cercanía, en una Municipalidad.

“Si alguien piensa que Javier es antidemocrático se equivoca. Él todo lo que logró fue en democracia, por las suyas y sin aparato político. Tiene un estilo disruptivo, pero ganó con ideas, comunicación moderna y redes sociales. Es la representación de que está pasando algo en la sociedad, que Javier supo interpretar y le pudo ganar a los dos aparatos más importantes: el de la Nación y el peronismo, y el de la ciudad de Buenos Aires y Juntos por el Cambio”, explicó Valenzuela.

El intendente de Tres de Febrero destacó que la victoria del líder libertario tuvo que ver con que transmitió un mensaje desde su verdad y diciendo las cosas que hay que hacer. “Algunas cosas son duras y él usó palabras que los políticos no usan, como es la palabra ajuste. Él ganó diciéndolo”, agregó. Y subrayó que “Milei desarmó la trampa populista en la campaña, que es el mensaje del político que dice ‘te hago el bien, te doy y te lo saco por otro lado, porque con la inflación te retraso las jubilaciones’. Muchos políticos hasta ahora pensaban que podían ganar las elecciones haciendo esas cosas porque subestimaban a la gente. Les decían ‘vos sos medio boludo, no te das cuenta que te estoy cagando’ y me vas a seguir votando igual’. Eso ya no va más”.

En la charla también hablaron sobre la “teoría de la calesita”. Se trata de una idea que Valenzuela suele transmitir para explicar los desvíos o tentaciones que pueden tener los políticos cuando están ejerciendo un rol ejecutivo. Recordó que uno de sus colaboradores le propuso estatizar una calesita que estaba con mal mantenimiento y descuidada en una plaza de Caseros. “Con buena fe me decían que la estatizara, la pusiera bien y que los chicos iban a estar contentos y, por lo tanto, también los padres. Era una idea bienintencionada, pero si estatizaba esa, después iba a tener que estatizar la calesita de otra plaza y así hasta que me termino convirtiendo en administrador de calesitas, que no es para lo que me votó el vecino”, recordó Valenzuela.

Economista, pero también historiador y periodista, el intendente de Tres de Febrero dice que es “liberal”. Desde ese lugar, el intendente de Tres de Febrero elogió el “pragmatismo” de Milei “sin abandonar su identidad y sus ideas de lo que va a hacer en el país. Dentro de lo que es su identidad y su convicción de lo que hay que hacer, está mostrando flexibilidad para negociar con una parte del peronismo y también de Juntos por el Cambio”.

“Empezó con la dolarización y cerrar el Banco Central y ahora está con Luis Toto Caputo, porque sabe que primero tiene que arreglar las Leliq, la deuda y después avanzar con otras. No archivó la dolarización, sino que la retrasó para primero resolver los problemas más urgentes”, consideró.

Milei y su vice, Victoria Villarruel, el día de la proclamación presidencial
Milei y su vice, Victoria Villarruel, el día de la proclamación presidencial

Del país al conurbano

Valenzuela resistió el colapso de Juntos por el Cambio. En Tres de Febrero, la candidatura de Patricia Bullrich apenas cosechó el 28% de los votos. Él sacó eso más 8% de votantes de Milei y otro 8% de votantes de Massa. Confirmó que domina un arte muy difícil, casi misteriosa: surfear las olas de frente, mediante un sofisticado esquema de corte de boleta. “Los de esta elección fue una hazaña por la distancia que había entre la lista presidencial de Juntos por el Cambio y la de intendente”, describió.

Tanto Tres de Febrero, Vicente López y San Isidro se mantuvieron a flote frente a la ola violeta libertaria y la buena elección que hizo el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, que sacó más de 44%. En el camino quedaron La Plata, de Julio Garro, y Lanús, el distrito político de Néstor Grindetti, entre otros municipios que perdió la coalición de JxC.

En la charla con Milei, Valenzuela le contó sobre la realidad política de la provincia de Buenos Aires, una geografía homérica donde los presidentes en general les cuesta dominar. El último que lo logró fue Néstor Kirchner, que impuso con un poder concentrado el control de los barones del Conurbano y de distritos estratégicos, como Mar del Plata, Bahía Blanca u Olavarría. El futuro presidente tiene un problema: no tiene un solo intendente allí y está distanciado de tres dirigentes que tuvieron un rol destacado en la campaña en ese distrito: su ex candidata a gobernadora Carolina Píparo y los operadores Carlos Kikuchi y Sebastián Pareja.

Fue un encuentro que igual disparó especulaciones. ¿Puede ser Valenzuela un referente de Milei en la provincia de Buenos Aires? “Voy a seguir siendo opositor, pero opositor responsables. Estaré colaborando en lo que pueda y voy a estar para ayudar, por la relación personal con Javier Milei, pero sobre todo porque me preocupa la provincia de Buenos Aires”, concluyó.