Cayetana Álvarez de Toledo felicitó a Milei y destacó: “Argentina eligió el sacrificio útil frente al sufrimiento inútil”

La diputada por Madrid advirtió que la victoria del líder libertario “acaba con el mito de que el país estaba condenado a ser gobernado por la izquierda y el paternalismo peronista”. Dijo que este resultado llevó esperanzas a España

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La diputada Cayetana Álvarez de Toledo analizó la victoria de Javier Milei en la Argentina y la puso como ejemplo para España

Escuchar a Cayetana Álvarez de Toledo hablar sobre Javier Milei y Argentina remite a España y viceversa. La diputada por Madrid, una de las voces destacadas del Partido Popular y que vivió de niña en Buenos Aires, felicita al futuro presidente y reconoce en esa victoria demoledora sobre el peronismo una receta posible para doblegar al gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Habla con Infobae desde el Congreso, en un tiempo de derrota: Pedro Sánchez acaba de ser investido allí para otro mandato como presidente, tras el apoyo de separatistas y nacionalistas a cambio de una Ley de Amnistía.

“La felicidad de tantos argentinos con este cambio es también la mía. Felicito al presidente electo, a Javier Milei, por su victoria que es esperanzadora”, aseguró en una entrevista con este medio por videoconferencia.

Como hija de madre argentina, Álvarez de Toledo habla con intimidad familiar sobre el peronismo y la traducción cotidiana de su forma de ejercer el poder. Por eso, destaca que la victoria del domingo pasado es al mismo tiempo la caída de un mito. “Se acabó un mito que está muy enraizado, que es la idea de que la Argentina es incompatible con las políticas de libertad. Que Argentina estaba condenada, como tantos otros países de América Latina -o incluso de Europa, debo decir- a ser gobernada desde la izquierda, en este caso con un paternalismo peronista paralizante y destructivo”, aseguró.

Una y otra vez, la diputada por Madrid habló con equivalencias de la política de ambas orillas del Atlántico. Y detectó que en la figura de Patricia Bullrich y en su decisión de acordar con un áspero adversario estuvo la llave que abrió la puerta del triunfo del candidato libertario y a la caída del kirchnerismo. “Tenemos que intentar que esta victoria en Argentina tenga efectos y repercusiones positivas en otros países, incluido en España. Aquí ha generado también esperanzas en el sentido de que si del peronismo se sale, también se saldrá del sanchismo”, aseguró Álvarez de Toledo.

FILE PHOTO: Argentine president-elect Javier Milei addresses supporters after winning Argentina's runoff presidential election, in Buenos Aires, Argentina November 19, 2023. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo
FILE PHOTO: Argentine president-elect Javier Milei addresses supporters after winning Argentina's runoff presidential election, in Buenos Aires, Argentina November 19, 2023. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo

“Patricia Bullrich decidió no ponerse de perfil y entendió que era una obligación política, moral y patriótica tomar partido ante la segunda vuelta. Y dio una lección de generosidad, de valentía, de patriotismo, que es válida también en otros países”, aseguró la diputada española, una de las espadas políticas más afiladas del PP y que se identifica con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

En ese sentido, destacó que Bullrich “tomó una decisión muy valiente y muy generosa, impuesta por esa segunda vuelta” y reconoció que esa actitud debería ser imitada en España para vencer al PSOE, acordando, incluso, con sectores de la derecha dura, como Vox. “Aquí tenemos que conseguir una unidad en todos los que no son sanchistas, en todos los que no son socialistas, juntarnos motu proprio y por convicción de que es la única manera de derrotar al mal mayor que es el sanchismo”, dijo.

Y comparó: “El kirchnerismo era enfáticamente y de lejos el mal mayor en Argentina, sinónimo de ruina, de rencor, de regresión, de resignación, también. Sinónimo de corrupción, de desesperanza, de exilio, y no tenía redención posible. Aquí hubo una victoria del mal menor o la derrota del mal mayor”.

“Entre el calvario y lo desconocido, pues es mil veces preferible lo desconocido, con todas las incertidumbres que esto pueda traer. Pero es infinitamente preferible lo desconocido al calvario, al infierno, a la continuidad en ese bucle de la decadencia que suponía seguir bajo el kirchnerismo, bajo el peronismo”, destacó Cayetana Álvarez de Toledo sobre la victoria de Javier Milei.

De todos modos, advirtió que después de la victoria de La Libertad Avanza “hay una clara y explícita voluntad por parte de los derrotados de someter al nuevo gobierno a un sabotaje feroz desde el minuto uno -lo dejó claro en la noche electoral el señor Sergio Massa- y creo que van a ejercer lo que se podría llamar una oposición de tierra quemada, es decir de arrasar”.

La entrevista con Cayetana Álvarez de Toledo

Cayetana Álvarez de Toledo es diputada por Madrid, hija de madre argentina y un voz influyente del Partido Popular
Cayetana Álvarez de Toledo es diputada por Madrid, hija de madre argentina y un voz influyente del Partido Popular

-Cuando usted vino a la Argentina en marzo, en una entrevista con Infobae, manifestó que Cristina Kirchner era “una política acabada” y que se venía un cambio político profundo en Argentina. ¿Con el triunfo de Milei se cumplieron sus pronósticos?

-No recordaba esa frase. No es que tenga dotes de pitonisa. Cualquier persona que conociera un poco la Argentina y viera la situación de profunda degradación que se estaba produciendo podía anticipar que el kirchnerismo estaba en una fase agónica, y que se iba a producir un cambio.

Lo que quizás no se vaticinó es la naturaleza y el tamaño del cambio, la potencia del resultado electoral final y el poderoso mandato que se da al nuevo gobierno para emprender una serie de reformas. Que el kirchnerismo estaba en fase agónica y acabándose era algo que se podía percibir. Había unas ansias de cambio, una indignación profunda, un hartazgo enraizado en estamentos distintos de la sociedad argentina y unas ganas, de verdad, de cambiar.

Hay gente que encontraba el cambio por la vía del exilio -que no es el camino que puede adoptar la mayoría- y otros buscaron el cambio por la vía de las urnas, que es la manera más ortodoxa de encontrarlo.

Esto lo digo enfáticamente por muchos motivos, que son personales, además de políticos. Quiero decir que la felicidad de tantos argentinos con este cambio es también la mía. Felicito al presidente electo, a Javier Milei, por su victoria que es esperanzadora.

Y también doy las gracias a una persona que es muy importante en esta victoria, que es Patricia Bullrich, porque creo que en parte la victoria también es suya. Patricia Bullrich tomó una decisión difícil. Ella decidió no ponerse de perfil y entendió que era una obligación política, moral y patriótica tomar partido ante la segunda vuelta, y dio una lección de generosidad, valentía y patriotismo, válida también para otros países.

Esa reagrupación de los distintos en defensa de la democracia y para derrotar al mal mayor es absolutamente imprescindible en momentos de gran crisis política, institucional, democrática, económica, como la que vivía Argentina.

El kirchnerismo era -enfáticamente y de lejos- el mal mayor en Argentina, sinónimo de ruina, de rencor, de regresión, de resignación, también. Sinónimo de corrupción, de desesperanza, de exilio, y no tenía redención posible. La figura de Sergio Massa, disfrazado de otra cosa en campaña, era la continuidad en el calvario.

Javier Milei se impuso en el balotaje a Sergio Massa por casi el 56% de los votos
Javier Milei se impuso en el balotaje a Sergio Massa por casi el 56% de los votos

Entre el calvario y lo desconocido, es mil veces preferible lo desconocido, con todas las incertidumbres que esto pueda traer. Pero es infinitamente preferible lo desconocido al calvario, al infierno, a la continuidad en ese bucle de la decadencia que suponía seguir bajo el kirchnerismo, bajo el peronismo.

Pero además de la victoria del mal menor o la derrota del mal mayor, hay otra reflexión que hacer que es que la victoria de Milei acaba con un mito -un mito muy enraizado en la Argentina- que es la idea de que la Argentina es incompatible con las políticas de libertad. Que Argentina estaba condenada, como tantos otros países de América Latina -o incluso de Europa, debo decir- a ser gobernada desde la izquierda, en este caso con un paternalismo peronista paralizante y destructivo.

Argentina ha elegido políticas de libertad de manera explícita y clara. Ha elegido un camino del sacrificio útil frente al sufrimiento inútil. Eso me parece una decisión novedosa, inédita, inteligente y adulta. Insisto: una decisión inédita, inteligente y adulta.

-Esto es lo que pasó. Le pido ahora una reflexión sobre hacia dónde va las cosas a partir de este resultado.

-Una cosa es recibir un poderoso mandato de cambio y otra es ejecutarlo, cómo se ejecuta y la persona que está al frente de esta importantísima misión. Evidentemente, como es obvio para cualquier argentino o cualquier observador, en mi caso desde la distancia -distancia física, pero cercana en lo afectivo- queda un camino arduo por delante.

Para empezar hay una herencia envenenada, una herencia verdaderamente diabólica, que es la herencia económica, de las más difíciles imaginables. También hay una clara y explícita voluntad por parte de los derrotados de someter al nuevo gobierno a un sabotaje feroz desde el minuto uno -lo dejó claro en la noche electoral el señor Massa- y creo que van a ejercer una “oposición de tierra quemada”, de arrasar.

-A ver...

-Quieren que el gobierno fracase, es decir que la Argentina fracase, y trabajarán para ese fracaso. Frente a todo esto, está la capacidad de las personas que ahora están al frente de demostrar una gran determinación, a su vez templanza y unidad.

Creo que hay cuatro palabras clave que son: las reformas, la responsabilidad, la racionalidad y la reagrupación. Y aquí me permito la licencia de recomendar a las personas que estén en el gobierno y en su entorno, un librito pequeñito que escribieron juntos Milton y Rose Friedman, cuando el segundo gobierno de Ronald Reagan, que se llama “La tiranía del status quo”. Es un libro de un liberal, estoy segura de que el gobierno liberal o su presidente electo libertario le interesará leerlo, si es que no lo conoce ya.

El candidato presidencial argentino Javier Milei se dirige a sus seguidores mientras reaccionan a los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Argentina, en Buenos Aires, Argentina, el 19 de noviembre de 2023. REUTERS/Agustin Marcarian
El candidato presidencial argentino Javier Milei se dirige a sus seguidores mientras reaccionan a los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Argentina, en Buenos Aires, Argentina, el 19 de noviembre de 2023. REUTERS/Agustin Marcarian

Ese librito lo que dice es que el nuevo presidente tiene, como máximo, seis meses para emprender las principales reformas que necesita el país, porque después de esos seis meses, las fuerzas de la reacción y de la resistencia ya se han reagrupado y reorganizado para intentar obstaculizar y sabotear el ejercicio y el emprendimiento de las reformas.

-Es un desafío complejo porque se trata de un político que recién llega a su primera experiencia de gobierno.

-Por eso. En esos primeros meses de gobierno hay que mostrar una gran determinación y aprovechar ese mandato tan claro en las urnas para llevar a cabo esas reformas. Para ello hace falta evidentemente elegir a los mejores. Uno de los grandes problemas de la política contemporánea es que se dedica lo peor de cada casa a la política. Y bien lo sé yo, que me dedico a este oficio.

Es muy importante conseguir que en el equipo estén los mejores, sin sectarismos, elegir a los mejores de cada sector de la sociedad, de cada sensibilidad política o familia o corriente ideológica para formar el mejor equipo posible. Y desde el propio ejercicio del Gobierno, contribuir a la dignificación de la política, que es uno de los grandes problemas contemporáneos.

Milei hizo una campaña muy de antipolítica, es decir, decir “fuera todo”, que eran todos iguales. Se puede ganar desde la antipolítica, pero es muy difícil gobernar desde la antipolítica, porque uno, al final, es político. La antipolítica no es un proyecto de país y en cambio desde el gobierno se puede hacer muchísimo para dignificar el ejercicio de la política a través de la ejemplaridad, de las reformas, de tantas cosas que va a haber que hacer en la Argentina, un verdadero rearme moral impulsado desde arriba, pero con ese fuerte mandato de los argentinos en las urnas.

Cayetana Álvarez de Toledo vivió en Buenos Aires de niña, ya que se madre es argentina  (foto Nicolás Stulberg)
Cayetana Álvarez de Toledo vivió en Buenos Aires de niña, ya que se madre es argentina (foto Nicolás Stulberg)

Como mensaje importante, decir que estoy llena de esperanzas en Argentina. Creo que los argentinos van a ser capaces de desmentir a los agoreros, a los profetas del Apocalipsis, que son los mismos que han hundido al país y que lo han llevado hasta aquí. Y van a poder demostrar que Argentina no es una anomalía irremediable, sino que puede ser una de las grandes democracias del mundo si se aplican buenas políticas.

Ningún país tiene garantizado el éxito. Hay una frase que siempre me ha hecho mucha gracia de la época del corralito y del desastre del 2001 que era “Argentina está condenada al éxito”, dijo Eduardo Duhalde. Y no es verdad: ningún país está condenado al éxito, pero tampoco ningún país está condenado al fracaso. Y hay muchos argentinos en estos últimos años que han sentido que su país estaba condenado al fracaso, y no es verdad.

Los países salen adelante o fracasan en función de las políticas que se apliquen y, por tanto, yo creo que es un momento de esperanza y de desear al gobierno argentino el máximo éxito posible, porque lo que pase en Argentina va a repercutir en toda la región, no solamente en toda América Latina, en muchos otros sitios, sino también va a tener efectos aquí, para muchos españoles, en esta gran comunidad iberoamericana.

-Le pido retomar y profundizar el impacto posible que puede tener Milei más allá de la de la frontera de Argentina.

-Es verdad que la victoria de Milei rompe un mito, el mito de que no se pueden ganar elecciones desde políticas nítida y explícitamente libertarias o liberales. El liberalismo, los liberales, se tenían que disfrazar de socialdemócratas o estatistas para ganar elecciones, porque está la idea de que desde que tus principios no puedes ganar.

Es algo que está muy enraizado en los espacios de centroderecha o liberal conservadores del mundo. La idea de que la izquierda domina por completo el tablero político y que la única manera de ganar es esconder tus principios para hacerlo. Milei ha roto por completo ese mito. Lo ha roto también, es verdad, en circunstancias muy particulares. Argentina no está en una situación normal, es un país que estaba no en el borde del precipicio, sino dentro del agujero, en el socavón, literalmente, y cavando.

Es verdad que la situación es excepcional. Pero creo que esa victoria explícita de las ideas de libertad y de la idea de que hay que reducir el Estado, bajar los impuestos, trabajar y que las subvenciones lo que hacen es, al final, crear cautivos del Estado en lugar de hombres libres que puedan trabajar y crear clases medias y emprender y generar crecimiento en un país.

Todo eso es muy novedoso y hay muy poco y puede, sí, efectivamente estimular ideas parecidas y líderes con ideas parecidas en otros países de América Latina. Formar parte de un cambio de ciclo político en América Latina.

La primera reunión pública: Javier Milei, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, la noche de la victoria
La primera reunión pública: Javier Milei, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, la noche de la victoria

De hecho, antes se han producido dos o tres episodios que son esperanzadores también. En Chile fue derrotado un plebiscito constitucional de una Constitución que era disolvente de la nación chilena, separatista, identitaria, que tenía todos los ingredientes de la izquierda posmoderna contemporánea. Era un proyecto completamente reaccionario y retrógrado respecto a las libertades y la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Fue derrotado de manera abrumadora y contundente en las urnas.

En Ecuador fue derrotado el correísmo y ganó un joven presidente de centro derecha liberal, Daniel Noboa, como síntoma de que están moviéndose las cosas. En Colombia fue derrotado Petro en las regionales y municipales de manera abrumadora por parte de la alternativa política. Esta victoria de Milei -apoyado por Patricia Bullrich y por el mundo de Macri- sí forma parte de un cambio de ciclo.

Es la derrota del Grupo de Puebla, que es un conglomerado de enemigos de la libertad que promueven dirigentes tan “escrupulosamente democráticos” como Nicolás Maduro, que es un tirano, un narcodictador, personas como Gustavo Petro, incluso José Luis Rodríguez Zapatero, el expresidente del gobierno español que forma parte de todo ese conglomerado.

-Habla de América Latina y por momentos pareciera que habla de España.

-Es una contundente derrota de una izquierda autoritaria, reaccionaria y muy organizada. Lo que tenemos que intentar hacer es que esta victoria en Argentina tenga efectos y repercusiones positivas en otros países de la región, incluido en España.

Aquí ha generado en los espacios contrarios, que somos muchos y muy preocupados sobre la deriva política en España, también esperanzas en el sentido de que “si del peronismo se sale, también se saldrá del sanchismo”, que es un flagelo que tiene raíces menos profundas que el peronismo en Argentina. Se puede salir con fortaleza, con determinación, con ideas claras, con un proyecto alternativo y con reagrupación. Y esa es una idea sobre la que quiero insistir.

En Argentina la reagrupación del espacio se produjo a la fuerza en una segunda vuelta, porque tienen un sistema electoral que nosotros no tenemos. Nosotros tenemos que hacer esa reagrupación de un espacio político alternativo al sanchismo simplemente por buena voluntad y ganas de hacerlo, no porque nos lo imponga las urnas.

Patricia Bullrich tomó una decisión muy valiente y muy generosa, pero es verdad, impuesta por esa segunda vuelta. Aquí tenemos que conseguir una unidad en todos los que no son sanchistas, en todos los que no son socialistas, juntarnos motu proprio y por convicción de que es la única manera de derrotar al mal mayor que es el sanchismo.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, es aplaudido tras finalizar la segunda sesión del debate de investidura (foto Europa Press)
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, es aplaudido tras finalizar la segunda sesión del debate de investidura (foto Europa Press)

-¿Con el partido Vox, también?

-Claro. Toda la coartada que tiene el gobierno socialista para ser investido nada menos que comprando los votos de un delincuente a cambio de borrar sus delitos, que eso es la Ley de Amnistía. Toda la coartada de esa operación es evitar que haya alternancia, porque la alternancia sería con un partido que es de ultraderecha, extrema derecha, que es el partido Vox.

Con Vox tengo profundas diferencias, como las tenía Patricia Bullrich -y las tiene, seguro- con Javier Milei, Somos un espacio con grandes diferencias pero hay un mal mayor delante al que hay que derrotar. Y, no solamente eso sino que, comparado Vox con los socios del Gobierno no hay color.

Entre los socios del gobierno tienes prófugos de la Justicia, partidos políticos que no condenan el asesinato, que han jaleado el secuestro y los actos terroristas o partidos comunistas, chavistoides, defensores de la narcodictadura. Esos son los socios de Sánchez y él dice que no se puede pactar con Vox. Oiga, nosotros sí podemos y hay que dar esa batalla cultural e ideológica sobre todo.

-Es un mensaje hacia dentro del Partido Popular, porque hay sectores que tienen pruritos para acordar.

-Es lo que digo. Efectivamente, porque si no estás sometido a la coartada del gobierno de Pedro Sánchez. Si no puede haber una alternancia política porque es con Vox, entonces está justificado el partido único, el líder único y el fin de la democracia y el pluralismo en España. El presidente del Gobierno ha justificado toda su operación de ser investido en que hay que levantar un muro en España. ¡Un muro entre las dos Españas!, es una auténtica barbaridad.

En todo caso, a los que el presidente ha colocado del otro lado del muro lo que no podemos hacer es matarnos y pelearnos entre nosotros. Tenemos que decir “sí, somos distintos, hay diferencias, pero lo que hay enfrente es mucho más grave, que es la destrucción de nuestro propio orden constitucional”.

La diputada Álvarez de Toledo con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una marcha contra el presidente Sánchez    (foto Instagram)
La diputada Álvarez de Toledo con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una marcha contra el presidente Sánchez (foto Instagram)

-¿Y Argentina puede ser un modelo para eso?

-En Argentina se ha impuesto a través de la segunda vuelta. Cada país tiene su idiosincrasia, pero es muy interesante ver cómo la unión, en ese caso forzado por una segunda vuelta, ha permitido una victoria abrumadora y derrotar al kirchnerismo, derrotar al peronismo, e iniciar una etapa nueva. Creo que es muy, muy interesante lo que podamos aprender unos de otros y de las lecciones extraídas unos de otros.

-Usted comentó en un reportaje en España que la victoria de Milei también era una derrota a la idea que el Estado todo lo provee. ¿Cómo es eso?

-Argentina es quizás uno de los casos más extremos, porque el peronismo ha sido prácticamente la ideología, el consenso es peronista, el líquido amniótico en el que se ha movido la Argentina política. A lo que me refiero es a la idea de que el Estado al final es el que te va a resolver todos los problemas, el “papá Estado”. Y en Europa tenemos el Estado de Bienestar, que es una versión un poco más light que eso, pero también muy consolidado.

En los últimos años y décadas se fue derivando hacia un Estado incluso de los cuidados. No es ya en un “Estado papá”, sino un “Estado mami”, de los cuidados absolutos y que el Estado te va a proteger de todo mal, te va a resolver todos los problemas, y que tú no tienes que asumir ninguna responsabilidad. Eso es una ficción, es una mentira. El Estado no tiene recursos infinitos, el Estado somos nosotros. No hay recursos infinitos para sufragar todos los derechos infinitos de una sociedad que cada vez exige más.

Si un país no se pone a trabajar, si los ciudadanos no asumen su responsabilidad, un país no sale adelante. Por eso decía una frase que me parece clave. Frente al sufrimiento inútil que generan las políticas estatistas y la idea de esta ficción de los derechos infinitos y el Estado pudiente -el “Estado madre” que lo puede todo-, hay un nuevo camino que es el sacrificio útil.

Es verdad que vienen sacrificios, es verdad que va a haber que implementar reformas, es verdad que no va a ser fácil, no hay una varita mágica que va a resolver los problemas argentinos de la noche a la mañana, ni los problemas europeos de la noche a la mañana.

Pero el único camino posible es el sacrificio, pero que sea útil, que tenga rentabilidad al final. Eso pasa por la libertad, y no hay libertad sin responsabilidad. En las políticas estatistas les dicen a los ciudadanos “tú no te preocupes, tú no eres responsable de tus problemas, yo lo resolveré por ti, eres un cautivo; al final el Estado te resolverá todo”, y eso es una mentira.

Y a su vez no tienen ni responsabilidad, ni finalmente libertad. Las políticas de libertad lo que te dicen es “usted es libre para tomar sus decisiones, libre también para salir adelante. Pero eso tiene una carga que es la de la responsabilidad”. Sin responsabilidad no hay futuro posible, no hay prosperidad posible, no hay manera de salir adelante.

Es un llamamiento a los ciudadanos a ser adultos y hacerse cargo de su destino y a entender que no somos menores de edad ni tenemos una “mamá” que nos va a resolver todos los problemas, toda la vida. Podremos salir adelante si asumimos nuestra cuota de responsabilidad en nuestro destino. El destino está en nuestras manos.

El Estado, desde luego, va a estar para proteger, para ayudar en parte para paliar, para dar igualdad de oportunidades, para proteger a los más débiles. Hay un Estado que contribuye a la igualdad de oportunidades, evidentemente, hay un colchón que es el Estado, pero el Estado no lo puede todo y no puede sustituir a la responsabilidad individual a la hora de sacar adelante un país.

El presidente electo de Argentina, Javier Milei, ofrece un discurso en el "búnker" electoral tras conocer los resultados que le dieron como ganador del balotaje, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
El presidente electo de Argentina, Javier Milei, ofrece un discurso en el "búnker" electoral tras conocer los resultados que le dieron como ganador del balotaje, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

-Y cuáles son los riesgos o las amenazas de un liderazgo como el de Javier Milei, que no tiene ataduras partidarias ni es tributario a una estructura ajena a su voluntad.

-Él tiene un credo. En parte son las ideas anarco-capitalista, pero tampoco lo es del todo. Es una amalgama extraña de ideas que se mezclan, pero hay un fondo en la parte liberal que sí existe. Hay un armazón. Los riesgos son -más cuando recibes un mandato tan fuerte- el caudillismo y los liderazgos carismáticos.

Es su fuerza el carisma, y tiene que aprovechar ese carisma, el enorme mandato y el apoyo que Milei tiene de la gente. Pero el carisma también tiene su “cara B”, que es que solo se quede en carisma. Más que una deriva caudillista, carismática, autoritaria, que siempre ha estado como flagelo en América Latina y sobrevolando nuestra región y en Iberoamérica en general, el mayor riesgo es que las políticas de libertad no tengan el éxito que se espera de ellas, es decir, la frustración.

Por eso es tan importante hacer todo lo posible para que esto funcione y salga bien. Reformas en el momento en que hay que hacerlas, contar con los mejores, rodearse de los mejores. Escuchar a la gente que tiene experiencia de gobierno, experiencia de gestión. En los equipos de Macri hay gente extraordinaria que he ido conociendo y otras que no he conocido pero cuyo trayectoria he seguido, que son de primer nivel.

Milei se tiene que rodear de lo mejor y no “bunkerizarse”. Tiene que rodearse del mayor talento que hay en Argentina, que hay muchísimo. Y asegurarse que este mandato que se le entregó dé frutos. Porque si se genera frustración y finalmente la idea de que las políticas de libertad fracasan, entonces puede volver el kirchnerismo, el peronismo en sus nuevas variantes y ya instalarse definitivamente.

Es crucial que a la segunda vaya la vencida. Hubo el primer intento con Macri, ahora el segundo. A la segunda debe ser la vencida, no a la tercera.