Milei define los últimos lugares de su Gabinete y podría haber un ministerio menos: evalúa fusionar Interior con Seguridad

La cartera funcionaría bajo el mando de Guillermo Francos, quien ya se reunió con Aníbal Fernández y levantó suspicacias. La vicepresidenta electa, Victoria Villarruel, había pactado con el líder de los libertarios conducir el área desde la Presidencia del Senado a través de un cuadro técnico afín

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Guillermo Francos, futuro ministro del Interior, junto al futuro jefe de Gabinete, Nicolás Posse en una reunión de transición el martes con el titular de Seguridad, Aníbal Fernández y el eventual jefe de la Policía Federal
Guillermo Francos, futuro ministro del Interior, junto al futuro jefe de Gabinete, Nicolás Posse en una reunión de transición el martes con el titular de Seguridad, Aníbal Fernández y el eventual jefe de la Policía Federal

Mientras diseña a contrarreloj el organigrama del nuevo gobierno y completa casilleros día a día, Javier Milei evalúa fusionar los ministerios de Interior y Seguridad, que desde hace 13 años operan por separado. Aunque no oficializará la decisión hasta el 10 de diciembre, esta semana dio una primera pista del esquema que tiene en mente para una de las carteras más relevantes en la crisis, al ordenar al jefe de la transición de La Libertad Avanza (LLA), Nicolás Posse, que incluyera al futuro titular de la cartera política, Guillermo Francos, en un encuentro para empezar el traspaso de mando con Aníbal Fernández y el futuro jefe de la Policía Federal.

Milei había anunciado apenas después de su triunfo en las PASO que Francos lideraría el Ministerio del Interior, pero hasta ahora no habían habido señales de la incorporación de Seguridad. Si la fusión se concretara, el ex diputado de las filas de Domingo Cavallo tendría una cuota aún mayor de poder de la que ya ostenta como principal asesor del presidente electo. “Es algo que se está terminando de delinear, estamos viendo qué es más conveniente”, reveló a Infobae un hombre del círculo íntimo del mandatario electo. “Tiene todo el sentido hacerlo en este contexto”, agregó otro dirigente al tanto de las gestiones para amalgamar las áreas.

El manejo de las fuerzas de seguridad estuvo históricamente bajo la órbita de Interior, hasta que en 2010 Cristina Kirchner creó una cartera separada, que puso bajo el mando de Nilda Garré con Sergio Berni como “supersecretario”. Antes, la cartera política había estado amalgamada con Justicia, y durante el segundo mandato de CFK, con Transporte.

Javier Milei en el hotel que está usando de bunker hace varias semanas (Gustavo Gavotti)
Javier Milei en el hotel que está usando de bunker hace varias semanas (Gustavo Gavotti)

La primera señal de que Francos se pondrá al mando del área fue llamativa participación en el encuentro sobre el traspaso con el actual titular de la cartera, Aníbal Fernández. En el propio Gobierno llamó la atención que el futuro ministro del Interior se reuniera antes con él que con Eduardo “Wado” de Pedro, el actual titular. Y en particular en el kirchnerismo se generaron suspicacias sobre el funcionario amigo de Alberto Fernández: creyeron que se había adelantado en hacer contacto con el futuro ministro con fines políticos.

El encuentro fue conducido por uno de los referentes libertarios más cercanos a Milei, Nicolás Posse, designado anteayer como coordinador de la transición en general. Y participaron, además de Francos y Aníbal Fernández, el comisario Alejandro Rolle, que comandaría la Policía Federal a partir del 10 de diciembre; Juan Carlos Hernández y Osvaldo Matto, jefe y subjefe de la PFA, respectivamente, y el jefe de gabinete de asesores de la cartera, Lucas Gancerain,

La reunión del martes también generó suspicacias del lado de LLA. Es que Villarruel, la vicepresidenta electa, no fue invitada, a pesar de que Milei le había prometido, prácticamente desde que cerraron las listas, que comandaría de manera global el área de Seguridad (junto a Defensa y Justicia), con una perspectiva de “mano dura”, recorte del gasto estatal, críticas a las políticas de Derechos Humanos del kirchnerismo y foco en la reivindicación de las víctimas de la guerrilla en los 70.

Karina Milei (Maximiliano Luna)
Karina Milei (Maximiliano Luna)

Con la decisión de Milei sobre la distribución de sectores, las áreas de influencia de Villarruel quedarían reducidas en comparación con la distribución de poder planteada hasta la segunda vuelta. En lugar de controlar un Ministerio de Seguridad, pasaría a tener una secretaría, cuyo líder, a fin de cuentas, respondería a Francos. Y sería un nuevo revés para la vice electa, luego de que el futuro presidente anunciara que Justicia quedará en manos de Mariano Cúneo Libarona, que tiene peso político propio y no proviene de las filas de la abogada. En su entorno no hicieron comentarios sobre la posible fusión, que aún está bajo evaluación.

En la previa del balotaje, Villarruel se había diferenciado de las críticas formales de la principal asesora de Milei, Karina, contra la Gendarmería. La “jefa” del espacio, como llama el mandatario electo a su hermana, había presentado ante la Justicia Electoral un escrito, en calidad de apoderada del frente, donde manifestaba sospechas sobre los gendarmes porque, según dijo, estaban por incurrir en irregularidades en el proceso de las elecciones para favorecer al Gobierno. La compañera de fórmula de Milei, que basa su plataforma política en la reivindicación del rol de las fuerzas de seguridad, se presentó poco después en TV para defender las actuaciones de los agentes, diferenciándose de la postura, nada menos, que de la mano derecha del líder.

Antes, Villarruel había mostrado incomodidad porque no la habían consultado sobre el pacto con Macri y Bullrich, cuyas áreas de influencia son justamente la castrenses y de políticas contra la inseguridad. Aunque el domingo desde tu entorno aseguraron que tiene buena sintonía con la ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio y que valoraría su aporte de experiencia e incluso cuadros técnicos en la nueva gestión.

Victoria Villarruel saliendo de su reunión con Cristina Kirchner en el Senado (Gustavo Gavotti)
Victoria Villarruel saliendo de su reunión con Cristina Kirchner en el Senado (Gustavo Gavotti)

Interior opera con cuatro Secretarías: del Interior, de Municipios, de Provincias, y de Asuntos Políticos; y tiene varios organismos descentralizados dentro de su órbita: el Registro de las Personas (Renaper), la Dirección Nacional de Migraciones, la Dirección de Protección Civil y el Archivo General de la Nación. Por su parte, Seguridad controla Seguridad y Política Criminal; Articulación Federal de Seguridad; Coordinación, Bienestar, Control y Transparencia, y la Unidad Gabinete de Asesores.

En principio, las secretarías de ambas esferas estarían a cargo de Francos, una de las figuras más relevantes de La Libertad Avanza, en quien el presidente electo se apoya para las negociaciones con las otras fuerzas y las principales decisiones políticas. La primera quedaría en manos de su principal asesor y mano derecha, Lisandro Catalán, que hoy lidera la Dirección de Reincidentes bajo el Ministerio de Justicia de la Nación. Y la cabeza de la segunda sería designada por Villarruel, que aún no propuso un nombre. Sin embargo, en el macrismo aún tienen esperanzas de hacerse con ese lugar como “pago” por la ayuda que le brindó el Pro a LLA durante el último tramo electoral, que le permitió mejorar la fiscalización y sumar votos al punto de ganarle al peronismo por 12 puntos.

En los próximos 17 días, Milei deberá resolver el futuro organigrama de una de las carteras más importantes, especialmente en el contexto de crisis económica y social frente a seis meses que, según el Presidente electo, serán “muy duros” por el ajuste que planea ejecutar apenas después de asumir el mando.