Ricardo Jaime empezó una huelga de hambre para reclamar la prisión domiciliaria por el coronavirus

El ex secretario de Transporte argumentó que es uno de los presos en situación de riesgo

El ex secretario de Transporte reclama su libertad porque argumentó que es uno de los presos en situación de riesgo frente a contagio de coronavirus (NA)
El ex secretario de Transporte reclama su libertad porque argumentó que es uno de los presos en situación de riesgo frente a contagio de coronavirus (NA)

El ex secretario de Transporte Ricardo Jaime comenzó una huelga de hambre en el penal de Ezeiza luego de que le rechazaran los pedidos de excarcelación y prisión domiciliaria que reclamó por considerarse paciente de riesgo frente al coronavirus.

Según pudo confirmar infobae de fuentes penitenciarias, Jaime está formalmente en huelga desde el 8 de abril, cuando el Tribunal rechazó su pedido de excarcelación. Allí, argumentó que está en situación de riesgo frente al contagio de coronavirus, por tener enfermedades preexistentes sumadas a su edad, 65 años. El ex funcionario está detenido en el penal de Ezeiza por la compra de trenes chatarra a España y Portugal desde abril de 2016, pero antes de esa detención había sido condenado por el Tribunal Oral Federal 2 por su responsabilidad en la tragedia de Once a ocho años de prisión. Cumple la pena desde octubre de 2018 al igual que el resto de los condenados por esa causa entre los que se encuentran el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi, el empresario Claudio Cirigliano y el maquinista del tren, Marcos Córdoba.

Mediante un escrito presentado ante el Tribunal Oral Federal número 6, el ex funcionario condenado a una pena única de 8 años de prisión por la tragedia de Once, por robar pruebas en un allanamiento y por aceptar coimas de empresarios a los que debía controlar, informó de la medida de protesta.

Jaime anunció que inició una huelga de hambre luego de que los jueces de ese Tribunal Oral le negaran la prisión domiciliaria y la excarcelación en el marco del juicio oral y público en el que está imputado por enriquecimiento ilícito, una defraudación al ferrocarril Belgrano Cargas, el uso de autos estatales para beneficio personal y la compra de trenes a España y Portugal por la que el Estado nacional pagó unos 100 millones de euros.

No obstante el tribunal entendió que Jaime recibía todas las atenciones necesarias dentro del penal de Ezeiza donde incluso está el Hospital Penitenciario Central, y en función de eso rechazó ambos planteos.

Tras rechazar ambos planteos el tribunal libró un oficio al Servicio Penitenciario Federal para que siga de cerca la situación de Ricardo Jaime e informe su estado de salud ante el anuncio del inicio de una huelga de hambre.

Por la acumulación de esas tres condenas Jaime deberá estar detenido hasta el 4 de octubre de 2026 ya que su condena a ocho años de prisión por la tragedia de Once fue confirmada por Casación en octubre de 2018. Podrá acceder a salidas transitorias el 4 de octubre de 2022. Podrá gozar de libertad condicional desde el 4 de febrero de 2024. Y desde el 4 de abril de 2024 podrá acceder al régimen de libertad asistida.

Los presos que fueron condenados por casos vinculados a la administración fraudulenta del Estado están detenidos en un programa llamado Intervención para la Reducción de Índices de Corruptibilidad, más conocido como IRIC. Están en pabellones especiales en mejores condiciones que las que tienen los presos comunes.

Según fuentes del Servicio Penitenciario Federal, Jaime es el único preso VIP que se declaró en huelga de hambre. Pero otros vinculados a la tragedia de Once dejaron de recibir la comida que les entregan en el penal para comer solo lo que les llega desde afuera, algo bastante común para presos que tienen quiénes los abastezcan. Entre ellos se encuentran Cirigliano, Jorge Álvarez, Víctor Astrella, Jorge de los Reyes, Sergio Tempone y Carlos Pont Vergés. Todos ellos eran integrantes de la empresa Trenes de Buenos Aires, que manejaba la licitación del Ferrocarril Sarmiento cuando se produjo la tragedia de Once.

Otro de los presos de IRIC que se sumó al rechazo de la comida del Servicio Penitenciario Federal es Claudio Minnicelli, cuñado del ex ministro de Planificación del kirchnerismo Julio De Vido, quien está detenido luego de haber sido condenado en la causa conocida como la mafia de los contenedores.

Según fuentes penitenciarias unos 100 presos en las cárceles federales de todo el país se sumaron a la protesta manifestada al no recibir comida de los penales. Históricamente-según las mismas fuentes- unos 80 presos por día-antes de la pandemia de coronavirus- utilizan ese mismo método de protesta por diferentes situaciones carcelarias.

MAS NOTICIAS

Te Recomendamos