El ministro de Trabajo, Claudio Moroni. En las próximas horas se firmará el decreto de aumento al sector estatal.
El ministro de Trabajo, Claudio Moroni. En las próximas horas se firmará el decreto de aumento al sector estatal.

Funcionarios nacionales y sindicalistas estatales se reunirán esta tarde para intentar destrabar el aumento de suma fija de 4.000 pesos que dispuso el Gobierno y que, hasta ahora, no se aplicará de la misma forma que a los empleados del sector privado: también sería en dos cuotas, pero no lo cobrarían quienes ganen más de 60.000 pesos, lo cual genera malestar entre los gremios del personal del Estado.

El decreto que otorga el beneficio para los trabajadores del sector privado se firmó el viernes pasado y en ese momento se anunció que esta semana saldría la norma para los estatales. Pero los sindicatos de este sector, como admitió a Infobae el titular de UPCN, Andrés Rodríguez, se enteraron del tope salarial de los 60.000 pesos y ya manifestaron su oposición a esa diferenciación.

La postura gremial

Rodríguez expresó a este medio que “ese número fue manejado en algunas de las reuniones que mantuvimos con funcionarios del Ministerio de Trabajo y del Gobierno” y expresó su disconformidad con esa situación, porque “muchos compañeros van a quedar afuera del aumento”.

El sindicalista también confirmó lo que ya adelantó Infobae. Que los 4.000 pesos no serán un bono, o una suma extraordinaria, si no un aumento “remunerativo y a cuenta del futuro acuerdo de paritarias”.

Según se pudo reconstruir de fuentes gremiales, los estatales se entienden perjudicados con la modalidad de aumentos acordados entre el Gobierno y la CGT -Rodríguez participó de esas reuniones en Casa Rosada, y ya había expresado cierta molestia-,ya que aún tienen pendientes dos subas acordadas en las paritaria 2019. Es un 10% dividido dos tramos, un 5% en enero y el 5% restante en febrero.

Ante una consulta de Infobae al Ministerio de Trabajo, se aseguró que el aumento de 4.000 pesos no se va a superponer a ese 10% aún no otorgado, sino que se va a compensar, como ocurrió con los privados.

La forma aún no está definida y esto se clarificará en próximas reuniones entre sindicatos y Gobierno.

Rodríguez recordó a este medio que la paritaria de su sector –son unos 200.000 afiliados- comienza en junio. Y que ese será el ámbito donde intentará que los estatales no vuelvan a perder poder adquisitivo contra la inflación, como ocurrió en los dos últimos años cuando el gobierno nacional estaba encabezado por Mauricio Macri y no por el peronista Alberto Fernández.

Por eso, todo hace prever que la sangre no llegará al río y que tanto UPCN como ATE, no verbalizarán su disconformidad, más allá de algunas frases en los medios de comunicación.

Lo mismo ocurre con los camioneros conducidos por Hugo Moyano, cuya discusión paritaria también comenzará a mediados de año.

El titular de UPCN fue una de las voces discordantes en el primer encuentro del 19 de diciembre encabezado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, entre otros.

Allí, la CGT, con Héctor Daer, cotitular de la central obrera, y otros popes sindicales que no integran la conducción de esa organización, como el bancario Sergio Palazzo, y los representantes de la dos CTA, dieron el visto bueno para el pago a privados de un monto fijo a cuenta de paritarias.

En esa oportunidad, Andrés Rodríguez preguntó cuándo sería el turno de los estatales, ya que de eso no se estaba hablando.

El “después de los trabajadores privados”, se materializará esta semana y sólo queda definir –además del día de la fecha en que se firmará el decreto- el importe “limite” para los que queden sin aumento.

El malestar entre los estatales también tiene una segunda razón de ser. El aumento fijo a los privados en relación de dependencia abarcó a todos, sin distinción de sueldo.

En cambio, para los estatales se aplicará un límite. Para Rodríguez, esta supuesta “lógica para compensar a los que menos ganan, como nos dijeron en una de las reuniones, no es tal porque, por ejemplo, eso no se hizo con los trabajadores privados”.

La postura es muy clara. Pero claro, los sueldos de los estatales salen de las flacas arcas del Estado que hay que cuidar.

 El titular de UPCN no está de acuerdo en que los que ganan más de 60.000 pesos queden afuera del aumento a cuenta de paritarias.
El titular de UPCN no está de acuerdo en que los que ganan más de 60.000 pesos queden afuera del aumento a cuenta de paritarias.

“El aumento tiene gusto a poco", manifestó ante Infobae Hugo “Cachorro” Godoy, referente de ATE y secretario General de la CTA Autónoma, la otra pata en las negociaciones.

“Valoramos la intención del gobierno de recomponer los salarios de los trabajadores que menos tienen, pero estos 4.000 pesos no alcanzan, ya que es a cuenta de las paritarias 2020 y aún nos falta la recomposición salarial 2019 que UPCN acordó con el gobierno de Macri y que recién se debería terminar de cobrar en febrero de este año. No queremos que una vez más más los trabajadores estatales volvamos a perder contra la inflación. El año pasado perdimos casi un 15 por ciento con respecto a la inflación. Perdimos valor adquisitivo. Nuestros salarios quedaron muy atrasados y espero que en las próximas paritarias logremos recomponerlo”, dijo Godoy.

-¿Y que opina sobre el criterio utilizado por el Gobierno de aplicar un “límite” para los aumentos, algo que no ocurrió entre los privados?

-Nosotros esperábamos una recomposición salarial del mismo tenor al de los privados. No queremos diferencias.

-Pero al parecer esto se va a aplicar ¿Qué justificativo utilizó el Poder Ejecutivo?

-Que es una cuestión de caja. La decisión fue tomada en un contexto político para activar inyecciones de dinero a los trabajadores de menores ingresos.

Según pudo saber Infobae, durante el día de hoy se reunirán representantes del Gobierno y de los sindicatos de UPCN y de ATE para intentar llegar a un acuerdo. No será en el Ministerio de Trabajo, sino en la Subsecretaría de Gestión Pública, que depende de jefatura de Gabinete.

Si las asperezas no se liman, las conversaciones podrán seguir, o de manera personal o telefónica. Tanto el jefe de Gabinete como el ministro de Trabajo están abocados en los últimos días de lleno a esta tarea.