Alberto Fernández y António Costa, premier portugués. El candidato presidencial viajó hasta Lisboa para concretar esta reunión bilateral.
Alberto Fernández y António Costa, premier portugués. El candidato presidencial viajó hasta Lisboa para concretar esta reunión bilateral.
Tras cerrar una agenda de tres días en España, el candidato presidencial del Frente de Todos (FdT), Alberto Fernández, mantuvo hoy en Lisboa un encuentro con el primer ministro de Portugal, el socialista António Costa, con el que aspira a construir una sólida relación política pensando en los potenciales aliados europeos a un gobierno peronista si finalmente se impone en las elecciones del 27 de octubre a Mauricio Macri.
Fernández fue recibido por António Costa en el Palacio de Sao Bento, la sede del Parlamento.
Durante el encuentro, que duró una hora y media, ambos dirigentes políticos dialogaron sobre “la experiencia portuguesa, la situación de Argentina, y abordaron el futuro del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea”, según fuentes conocedoras del encuentro.
En la reunión, Fernández subrayó la “necesidad de trabajar junto a España para concretar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur”, anunciado a finales de julio, pero que todavía debe materializarse.
En su viaje exprés, el aspirante opositor a la presidencia está acompañado por los dirigentes Felipe Solá y Miguel Cuberos, además del ex candidato chileno Marco Enríquez Ominami.
António Costa, líder del Partido Socialista de Portugal, es considerado un modelo a seguir por el resto de líderes socialdemócratas europeos, ya que gobierna en solitario desde finales de 2015 con el apoyo de comunistas, verdes y el Bloco de Esquerda, un partido cercano a los españoles de Podemos, algo que parecía imposible.
Su éxito ha sido el de lograr una convergencia a la izquierda dominada por la centroizquierda, algo que busca conseguir en estas horas el socialista español Pedro Sánchez para seguir al frente del Ejecutivo de España.
Alberto Fernández sonríe durante la reunión que mantuvo con el presidente español Pedro Sánchez en La Moncloa
Alberto Fernández sonríe durante la reunión que mantuvo con el presidente español Pedro Sánchez en La Moncloa

"El gobierno portugués es un ejemplo para los socialdemócratas europeos con los que queremos estrechar lazos", remarcaron los acompañantes del candidato del FdT.

Costa ofrece a los portugueses una "alternativa a las políticas de austeridad neoliberales", sin ser considerado una amenaza para las reglas de juego del libre mercado.

Fernández cerró ayer una visita de tres días a Madrid con un encuentro clave con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en el Palacio de La Moncloa, la sede del Ejecutivo, con el que quiso dejar claras sus prioridades en materia de política exterior, si finalmente llega a la presidencia de Argentina. El candidato del Frente de Todos dijo que Europa debía ser una prioridad en la política exterior de Argentina, y recordó que España siempre fue "la puerta de entrada" al Viejo Continente, pero mantuvo sus críticas al acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea que respaldan tanto el gobierno de Macri como el de Sánchez.

Por la noche, Fernández cenó con representantes de influyentes empresas españolas, poniendo un especial interés en conseguir el respaldo de los sectores de la banca, ya que el candidato cree que "un proyecto político que genera entusiasmo y cuenta con respaldo social sólido" es atractivo para la inversión. "Nadie va a querer quedarse fuera", sostienen desde el entorno del candidato. La estrategia, en ese sentido, es similar a la que utilizó en su momento el presidente Mauricio Macri.

Entre los asistentes estaban Telefónica, Iberia, Grupo Chemo, y representantes del BBVA, y otros bancos con intereses en Argentina. Al inicio de la gira, Fernández ya se había entrevistado con la presidenta del Banco Santander, Ana Botín.

El candidato que ganó las primarias del 11 de agosto por 15 puntos de diferencia sobre el presidente Mauricio Macri llegó el lunes a la capital de España para cumplir con compromisos académicos, pero la visita fue aprovechada especialmente para empezar a perfilar cuestiones claves para la política exterior de Argentina en vista a una victoria electoral del peronismo.

Fernández regresará hoy mismo a Madrid y, luego de un día de descanso, el domingo emprenderá su regreso a Buenos Aires para volver a meterse de lleno en la campaña electoral. Durante su viaje se excusó de opinar ante la prensa sobre las turbulencias financieras que atraviesa Argentina, aunque lanzó duras críticas a la gestión del gobierno nacional.