La presencia de presuntas larvas en conservas de pollo destinadas a la alimentación escolar generó preocupación entre las madres de familia de una institución educativa del distrito de Tarma, en Junín.
El hallazgo ocurrió en el colegio San Francisco de Asís, ubicado en el poblado de Uchurracra, donde los encargados preparaban las raciones para los estudiantes. Tras conocerse la denuncia, las autoridades educativas inspeccionaron los productos y dispusieron suspender su consumo mientras se esclarecen las circunstancias del caso.
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El incidente se reportó a menos de dos semanas de otra alerta por la aparición de larvas en conservas de atún en Cajamarca. En esta ocasión, las sospechas recaen sobre envases con carne de pollo entregados para complementar la dieta de los menores. La situación despertó inquietud en la comunidad educativa, cuyos integrantes solicitaron determinar si existen otras unidades con características similares.
Hallan presuntas larvas en conservas de pollo
Según el testimonio de las madres de familia, los cuerpos extraños aparecieron cuando removían el contenido de una lata con un tenedor. Entre los trozos de carne observaron pequeñas estructuras identificadas como posibles larvas. Las imágenes difundidas sobre lo sucedido incrementaron la alarma de los padres, quienes cuestionaron las condiciones de los alimentos destinados a los escolares.
Luis Gómez, director del colegio San Francisco de Asís, explicó que el descubrimiento se produjo durante las labores previas a la preparación de las raciones. De acuerdo con su declaración, las responsables de la cocina advirtieron la presencia de estos elementos y comunicaron inmediatamente lo ocurrido.
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“Lamentablemente, el día de hoy por la mañana, nuestras madres de familia se disponían a hacer el preparado de los alimentos en la que se ha podido visualizar una lata de conserva de pollo con larvas”, manifestó el directivo. Asimismo, señaló que existían videos y constataciones relacionados con el caso, por lo que consideró necesario mantener la alerta ante lo sucedido.
La denuncia generó interrogantes sobre el estado de los productos entregados para la alimentación infantil. Los familiares esperan conocer cómo llegaron estos envases al centro educativo y si hay más unidades comprometidas dentro del lote distribuido.
Suspenden el consumo de las conservas
Tras conocerse el descubrimiento, personal de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Tarma acudió al establecimiento para revisar los alimentos. Durante la intervención se levantó un acta y se determinó suspender el consumo de las latas cuestionadas, como medida preventiva mientras continúan las verificaciones.
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Ederson Camargo, representante del Programa de Alimentación Escolar (PAE), indicó que las diligencias todavía no habían concluido. Según explicó, durante la inspección se encontró un envase abierto con los elementos denunciados, mientras que la revisión de los demás recipientes no permitió detectar, hasta ese momento, situaciones similares.
El funcionario precisó que se activarían los protocolos correspondientes y que el asunto sería examinado con mayor detalle. También señaló la posibilidad de extender las verificaciones a otros centros de enseñanza, con el objetivo de determinar si la situación se limita al establecimiento de Uchurracra o requiere una intervención más amplia.
Aunque no se comunicaron nuevos hallazgos durante esa primera revisión, las autoridades deberán establecer las condiciones en las que se encontraban los productos y las medidas necesarias para evitar que alimentos posiblemente deteriorados lleguen a los estudiantes.
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Madres cuestionan el estado de los alimentos
La inquietud de los padres aumentó después de que, al abrir otras latas de pollo, los encargados percibieran un olor desagradable. Esta característica generó nuevas dudas sobre la calidad de las conservas y llevó a las familias a insistir en la necesidad de verificar su estado antes de ofrecerlas a los menores.
Una de las madres expresó su rechazo a la posibilidad de que los niños consuman productos con señales de deterioro. “El olor lo dice todo. Es fuerte y no puede ser que nosotros vayamos a darle a consumir a nuestros niños”, sostuvo durante la denuncia.
La mujer también cuestionó que los alimentos proporcionados para contribuir a la nutrición infantil puedan representar un riesgo para la salud. En ese sentido, remarcó que los beneficiarios son escolares pequeños y que cualquier irregularidad debe atenderse con responsabilidad.
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Por ahora, los familiares aguardan los resultados de las inspecciones y el esclarecimiento de lo ocurrido en el colegio San Francisco de Asís. La investigación permitirá determinar las condiciones de las conservas y establecer si corresponde adoptar nuevas medidas respecto de su distribución en los centros educativos.
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