Perú registra la tasa máxima o de referencia más alta de América Latina para las tarjetas de crédito, con 114,13% anual, según un análisis comparativo de Diario Financiero de República Dominicana. El informe ubica al país por delante de México, Guatemala, Argentina y la propia República Dominicana en un listado de 11 mercados.
El dato cobra relevancia en un contexto de discusión sobre los topes de interés. La derogación de la llamada ley contra la usura quedó fuera del pedido de facultades legislativas que el Ejecutivo presentó al Congreso, aunque el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha adelantado que podría llevar la propuesta por la vía regular ante el Parlamento.
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Perú supera a México, Argentina y República Dominicana en el ranking regional
El reporte de Diego Beltre compara las tasas máximas legales, las tasas de referencia o los tarifarios bancarios más representativos de cada mercado, sin incluir comisiones, seguros, impuestos ni el costo anual total.
Bajo esa metodología, Perú aparece en el primer lugar con un límite de 114,13% anual para el segundo semestre de 2026, fijado por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), de la siguiente manera:
- Perú: 114,13%
- México: 80,6%
- Guatemala: 64,8%
- Argentina: 63,15%
- República Dominicana: 60%
- Venezuela: 60%
- Chile: 41,02%
- Honduras: 39,96%
- Costa Rica: 36,48%
- Colombia: 29,24%
- Panamá: 28%
El informe sitúa a República Dominicana en el quinto puesto, junto con Venezuela. En ese país caribeño, las tarjetas personales en moneda local pueden registrar tasas de hasta 60% anual, de acuerdo con los tarifarios publicados por entidades como Banco Popular y Banesco.
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La distancia con Perú es de más de 54 puntos porcentuales. El reporte añade que, en el mercado peruano, algunas tarjetas comerciales pueden alcanzar tasas de hasta 199,80% anual, por encima del tope de referencia usado para la comparación regional.
El análisis advierte que las diferencias entre países responden a marcos regulatorios distintos. Colombia, por ejemplo, aplica una tasa de usura, mientras que Panamá registra uno de los costos más bajos de la región.
En República Dominicana, el debate ha tomado fuerza por una propuesta legislativa que plantea reducir en 30% los intereses de las tarjetas de crédito y establecer un límite de 45% anual. De aprobarse, el país pasaría del quinto al séptimo puesto de la lista regional, según la proyección recogida por el medio.
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La iniciativa también plantea impedir el cobro de intereses sobre montos ya pagados y exigir que los estados de cuenta informen cuánto tiempo necesitará un cliente para cancelar su deuda si realiza únicamente el pago mínimo mensual.
El Ejecutivo peruano evalúa llevar la derogación de los topes al Congreso
En el caso peruano, el debate no se limita a las tarjetas. La Ley 31143 encargó al BCRP fijar cada seis meses las tasas máximas de interés compensatorio para créditos de consumo, préstamos de consumo de bajo monto y financiamientos dirigidos a micro y pequeñas empresas otorgados por entidades del sistema financiero.
Es así que, desde el 1 de noviembre de 2026 y hasta el 30 de abril de 2027, el tope será de 114,68% anual en soles y de 103,14% en moneda extranjera. Esta última cifra supera por primera vez el 100%, aunque se trata de un límite y no implica que todos los préstamos en dólares se otorgarán a esa tasa.
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En otras palabras, un crédito de USD 100 que aplicara el máximo durante un año podría generar en Perú hasta USD 103,14 en intereses compensatorios, antes de otros cargos previstos en el contrato.
La derogación de estos topes formó parte del pedido inicial de facultades legislativas del Ejecutivo, pero quedó fuera de la delegación aprobada por la Cámara de Diputados.
El ministro Elmer Cuba señaló que la propuesta será evaluada por la Comisión de Economía del Congreso mediante el trámite ordinario de un proyecto de ley. El MEF sostiene que los límites pueden excluir del sistema formal a clientes con menor historial crediticio y a microempresas que solicitan montos reducidos.
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