El invierno terminará en Perú el martes 22 de septiembre, cuando la primavera comenzará oficialmente a las 7:05 p. m., según informó el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). La nueva estación se extenderá durante tres meses, hasta el 21 de diciembre de 2026, y estará marcada por un aumento progresivo de las temperaturas.
El cambio de estación coincidirá con el equinoccio de primavera en el hemisferio sur. Durante este fenómeno astronómico, el Sol se alinea de forma directa sobre el ecuador terrestre y la duración de la noche y del período de luz solar resulta aproximadamente igual.
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La primavera llegará luego de semanas con temperaturas altas en algunas regiones del país, asociadas al Fenómeno El Niño. Para los próximos meses, el Senamhi prevé condiciones cálidas y un incremento térmico que se acentuará conforme se acerque el verano.
La primavera empezará
El término equinoccio proviene del latín aequinoctium, que significa “igual noche”. En esta fecha, el Sol aparece en el horizonte por el este y se oculta por el oeste.
El organismo meteorológico precisó que los equinoccios son los momentos del año en los que el Sol ilumina por igual a los hemisferios norte y sur. Además, son los únicos días en los cuales los polos de la Tierra reciben luz solar de manera simultánea.
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La duración del día y de la noche no es exactamente idéntica durante el equinoccio. Esa división depende de la latitud y puede producirse algunos días antes o después de la fecha astronómica.
En un año ocurren dos equinoccios y dos solsticios, eventos que determinan los cambios de estación. En el hemisferio sur, los equinoccios de otoño y primavera tienen lugar cuando el Sol se ubica directamente sobre la línea ecuatorial, en marzo y septiembre. Los solsticios de invierno y verano ocurren cuando el Sol se sitúa sobre los trópicos de Cáncer y Capricornio, en junio y diciembre.
Aumento gradual
El especialista en meteorología del Senamhi, Matt Nieto, señaló en una entrevista con Canal N que el país tendrá una primavera cálida, con temperaturas que subirán de forma progresiva en los siguientes meses.
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El experto indicó que el invierno ya presentó condiciones cálidas y atenuadas, un escenario que se mantendría durante la nueva estación. También señaló que las lluvias de mayor intensidad comenzarían a presentarse hacia finales de noviembre, debido a la presencia del Fenómeno El Niño frente a las costas peruanas.
“Tendríamos una primavera cálida. Ya hemos venido con un invierno cálido, atenuado, así que estas condiciones se van a mantener en los próximos meses, principalmente térmico, pero ya finalizando la primavera, principalmente el mes de noviembre y en adelante, las lluvias”, explicó Nieto.
El meteorólogo añadió que el aumento de las temperaturas se volverá sostenido en dirección al verano. En el norte del país, los registros podrían llegar hasta 38 °C.
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“Hacia el verano las temperaturas se van a incrementar... no solamente de forma puntual como se está observando ahora, sino de manera sostenida”, afirmó el especialista del Senamhi.
El verano de 2027
Las previsiones para la primavera se vinculan con un escenario de temperaturas altas para el verano de 2027. El especialista del Senamhi Nelson Quispe indicó que los peruanos podrían afrontar temperaturas elevadas debido al Fenómeno El Niño.
Quispe basó su explicación en estudios de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que advierte una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el período 2026-2027.
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Según el especialista, en febrero próximo podrían registrarse temperaturas de entre 32 °C y 33 °C, con una sensación térmica de 38 °C. El escenario podría superar los registros observados en 1998.
“Se espera que en febrero especialmente, y como consecuencia de El Niño, se registren temperaturas que superen el valor de 1998”, explicó Quispe.
Más de 35 °C
El Senamhi señaló que algunos distritos de Lima podrían atravesar una ola de calor durante el día y la noche. Entre las zonas mencionadas figuran Ate, Santa Anita, La Molina y San Juan de Lurigancho.
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En esos sectores podrían presentarse picos por encima de los 35 °C. Las áreas costeras, en cambio, tendrían valores más moderados por el efecto regulador del mar.
Quispe señaló que, en períodos de calor, la humedad permanece en el ambiente y recomendó permitir la circulación del aire. “Cuando hay calor, el ambiente se estanca, la humedad está allí. Se necesita reciclar el aire abriendo las ventanas, poniendo un ventilador, pero con las ventanas abiertas para que el aire fluya”, explicó.
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