Estudiantes de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) tomaron el pabellón central de esa unidad académica durante la mañana de este miércoles. La medida se produjo en medio de una disputa por la designación del decano encargado y por cuestionamientos al procedimiento utilizado desde el rectorado para establecer a la autoridad que debe asumir esa función.
La protesta tiene como eje la interpretación de los artículos 22 y 74 del Estatuto de la universidad. De acuerdo con los alumnos, estas disposiciones reconocen la autonomía de gobierno de las facultades y establecen competencias para sus órganos internos. Los estudiantes sostienen que la decisión del rectorado desconoció un acuerdo previo del Consejo de Facultad.
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El conflicto involucra al doctor Enrique Osvaldo Bedoya Sánchez, cuya designación como decano encargado es cuestionada por los estudiantes, y al doctor Manuel Espinoza Altemirano, cuyo encargo fue aprobado por el Consejo de Facultad el 31 de julio, según el material difundido por los alumnos. La controversia también se relaciona con la situación del anterior decano, Grover Mejía, cuyo apartamiento está vinculado a un proceso disciplinario.
La toma ocurre mientras los estudiantes reclaman cambios en la conducción de la facultad y exponen problemas que, según su versión, afectan tanto al pregrado como al posgrado. Entre los puntos señalados figuran modificaciones de autoridades académicas, cambios en cargas horarias posteriores al periodo de matrícula, dificultades para el inicio de clases de posgrado y problemas de atención frente a fallas en la infraestructura.
Estudiantes cuestionan la designación del nuevo decano encargado
La principal demanda consiste en dejar sin efecto la resolución rectoral que encargó el Decanato de la Facultad de Ciencias Administrativas a Enrique Osvaldo Bedoya Sánchez. Los alumnos consideran que esa decisión contradice el Estatuto de la UNMSM y solicitan que se ratifique el acuerdo adoptado por el Consejo de Facultad el 31 de julio a favor de Manuel Espinoza Altemirano.
El cuestionamiento se relaciona con la autonomía de las facultades y con las atribuciones del Consejo de Facultad. Según el contenido difundido por los estudiantes, este órgano constituye la máxima instancia de gobierno dentro de cada facultad, por lo que la designación efectuada desde el rectorado es considerada incompatible con la decisión previa de esa instancia.
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El material también señala que Enrique Bedoya permanece dentro de las instalaciones junto con el doctor Velázquez, pese a los pedidos de los estudiantes para que ambos abandonen el lugar. Los alumnos sostienen que recibieron advertencias sobre una eventual intervención policial bajo el argumento de un posible intento de secuestro.
Reclamos por problemas académicos y de infraestructura
La disputa por el decanato se desarrolla junto con otros reclamos internos. Los estudiantes señalan dificultades en distintas áreas de la facultad y cuestionan decisiones adoptadas durante el desarrollo del periodo académico.
Entre los problemas mencionados figura el retiro de docentes de determinados cursos y el cambio de directores de escuelas y departamentos académicos. También se cuestionan modificaciones en las cargas horarias después del periodo de matrícula, situación que, según los alumnos, generó dificultades para los estudiantes.
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En el área de posgrado, los estudiantes denuncian problemas relacionados con el inicio de clases y modificaciones en la distribución de horas académicas. El material señala que algunos cursos pasaron de cuatro horas a dos clases, además de otros inconvenientes vinculados con actividades desarrolladas durante reuniones académicas.
A estos reclamos se suma una falla en el ascensor de la facultad. Según los estudiantes, la búsqueda de asistencia ante este problema derivó en nuevas dificultades para obtener una respuesta de las autoridades.
El proceso disciplinario contra Grover Mejía
Otro punto central del conflicto corresponde al proceso disciplinario que terminó con la separación temporal de Grover Mejía del cargo de decano. De acuerdo con el material difundido por San Marcos al Día, la denuncia se relacionó con su participación en una comisión de segunda instancia encargada de revisar apelaciones dentro de un proceso de promoción docente.
La acusación señalaba que Mejía no se habría abstenido pese a un supuesto conflicto de intereses. El caso estaba vinculado con Claudia Rivera, docente que presentó una apelación dentro del proceso y que, según la denuncia descrita en el material, había sido personera de Mejía durante su elección como decano.
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La comisión de segunda instancia estaba integrada por seis personas: cuatro decanos y dos estudiantes. Mejía formaba parte de ese grupo, pero el expediente citado por los alumnos registra su abstención debido a su condición de decano de la facultad.
El material difundido por los estudiantes también revisa los documentos relacionados con la apelación presentada por Claudia Rivera. En la primera evaluación, Rivera obtuvo 84 puntos, mientras que Wilder Ramos alcanzó 83. El primer puesto correspondió a una persona con 87 puntos.
Rivera reclamó una nueva revisión de determinados componentes de su expediente. Uno de ellos correspondía a asesoría de tesis. Según la documentación descrita en el material, su expediente contenía diversos documentos vinculados con asesorías y participación como jurado informante, con una suma que superaba el máximo de ocho puntos previsto para ese rubro.
Otro reclamo correspondió al apartado de extensión universitaria. En este caso, el material identifica documentos relacionados con su participación como organizadora de ciclos de conferencias. Entre ellos figuran actividades como “Potencia tu empleabilidad para el mercado laboral” y “Potencia tu perfil profesional”, ambas vinculadas con el CERCEU de la Facultad de Ciencias Administrativas.
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La revisión descrita en el material establece que esos documentos permitían alcanzar el máximo de cuatro puntos previsto para ese apartado. Tras la revisión, Rivera pasó de 84 a 88 puntos y quedó como ganadora del proceso.
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