Entre ladridos, órdenes y estructuras que simulan edificios colapsados, cuatro perros del Ejército peruano se preparan para una tarea que puede resultar decisiva durante una emergencia: localizar personas atrapadas bajo los escombros. Los animales forman parte de la brigada canina del Batallón de Policía Militar 503 y reciben entrenamiento para intervenir en labores de búsqueda y rescate.
Los cuatro ejemplares son pastores belga malinois, una raza que el Ejército emplea por sus capacidades para este tipo de trabajo. Cada perro forma un “binomio” con su guía, quien se encarga de dirigir la búsqueda, interpretar las señales del animal y coordinar con el personal especializado cuando se detecta una posible víctima.
La preparación de la brigada también incluye una capacidad poco habitual: uno de los canes ya realizó un salto en paracaídas y cuenta con certificación como perro paracaidista. Los otros tres ejemplares siguen un proceso de entrenamiento para alcanzar esa misma capacidad y ampliar las posibilidades de despliegue ante una emergencia.
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Así trabajan los perros de búsqueda y rescate bajo los escombros
El entrenamiento de estos perros de búsqueda y rescate recrea escenarios en los que una persona podría quedar atrapada después del colapso de una estructura. En la demostración realizada para TV Perú Noticias, uno de los canes recibió la orden de búsqueda y comenzó a recorrer por su cuenta el área preparada con escombros.
El teniente coronel Roger Guica, comandante del Batallón de Policía Militar 503, explicó que la brigada utiliza el sistema ARCO, mediante el cual el perro puede realizar la búsqueda sin que su guía tenga que acompañarlo dentro de la zona de riesgo. “Es un sistema de ARCO donde verdaderamente el perro trabaja solo, no necesita que el guía lo acompañe”, señaló a TV Perú Noticias.
El animal debe identificar el punto donde percibe señales asociadas a la presencia de una persona y comunicar el hallazgo. Entre las respuestas que puede ofrecer están los ladridos o el rasqueteo del lugar. El guía interpreta esas señales y marca el punto para que el equipo encargado de retirar los escombros pueda intervenir.
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“Cuando encontramos la víctima, entra el equipo especializado de remoción de escombros para poder ver. Ahí encontramos una víctima bajo los escombros. El can nos dio la alerta, se premió”, explicó Guica durante la demostración.
El olfato es la principal herramienta de estos perros de rescate
La capacidad de los perros del Ejército para encontrar personas se basa principalmente en su olfato, una habilidad que se refuerza mediante un entrenamiento constante. Los animales aprenden a identificar señales relacionadas con la presencia humana incluso cuando la persona permanece debajo de una estructura colapsada.
“Para eso se trabaja. El olfato o el signo más desarrollado del perro es el olfato, donde verdaderamente por el olfato o por la respuesta que se ha trabajado encontramos la respuesta del humano”, explicó el comandante del batallón.
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Durante la demostración también se mostró cómo los animales pueden trabajar tomando en cuenta la dirección del viento. Draco realizó una búsqueda a favor del viento, mientras que otro ejemplar, Zeus, fue preparado para realizar el ejercicio en sentido contrario. El objetivo consiste en que el perro siga el foco de emanación hasta aproximarse al lugar donde podría encontrarse una víctima.
En el caso de Zeus, el animal comenzó a rastrear la zona y luego emitió ladridos al localizar el punto indicado. “Acá tenemos una marca activa, donde ladrido, se desespera, el guía ya me marcó: víctima localizada”, relató Guica. Después de la señal, el equipo de remoción ingresó para comprobar el hallazgo.
Uno de los perros del Ejército ya está certificado como paracaidista
La brigada canina cuenta con cuatro ejemplares de pastor belga malinois preparados para labores de primera respuesta. Entre ellos se encuentran Draco y Zeus, quienes participaron en la demostración de búsqueda bajo escombros realizada por el Ejército.
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Zeus tiene cuatro años y, de acuerdo con Guica, reúne características que favorecen su preparación para este tipo de operaciones. “Es un pastor belga malinois, es un perro muy versátil para poder trabajar y tiene todas las habilidades que podemos formar en un can de búsqueda. Tiene cuatro años”, indicó.
El integrante más particular de la brigada es el perro que consiguió completar su preparación como paracaidista. Guica detalló que uno de los cuatro ejemplares ya realizó un salto desde un paracaídas y cuenta con certificación para esta capacidad. Los otros tres siguen entrenando para conseguir una preparación similar.
El trabajo de estos perros de rescate exige práctica permanente tanto para los animales como para sus guías. “Esto es día a día, un entrenamiento constante”, remarcó Guica. El objetivo es que los binomios puedan responder cuando sean desplegados ante una emergencia y localizar rápidamente a personas que necesiten ser rescatadas.
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