El litoral de Perú enfrenta actualmente anomalías térmicas en el mar de hasta 5.4 °C por encima de los valores históricos, fenómeno que persistirá al menos hasta abril de 2027, según reportes oficiales.
De acuerdo con información proporcionada a Andina por Luis Vásquez, vocero del Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), las temperaturas superficiales del mar frente a la costa peruana muestran desviaciones que alcanzan hasta 5.4 grados Celsius (9.7 °F) por encima de los promedios históricos. Esta situación ha impactado directamente en ciudades costeras, donde se han registrado máximos de hasta 36 °C (96.8 °F) en las últimas semanas de julio y los primeros días de agosto.
El vocero del Enfen detalló que estas anomalías no son uniformes a lo largo del litoral. “La composición de la masa de agua es diferente en unas zonas; los perfiles de la costa, que condicionan la circulación; y la activación del viento hacen que la temperatura sea variable de un lugar a otro”, explicó Vásquez en diálogo con la agencia estatal.
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Zonas más afectadas
Según el reporte más reciente citado por Andina, la estación San José, ubicada en Lambayeque, encabeza la lista de anomalías térmicas, con un registro de 5.4 °C por encima de lo normal. Le siguen Chicama, en La Libertad, con 5 °C, mientras que Tumbes, Paita, Chimbote y Huacho muestran desviaciones cercanas a los 4 °C. En el Callao, la diferencia alcanza los 4.6 °C.
La tendencia en los últimos días ha mostrado comportamientos dispares: en San José las anomalías han continuado en aumento, en Paita se ha observado una disminución, en Chicama un leve repunte, y en el Callao los valores se han mantenido estables entre 4 y 5 grados.
El fenómeno no se limita al entorno marino. Según Vásquez, “hay un contacto directo con la parte atmosférica: el calor se transmite del océano a la atmósfera y de la atmósfera al océano”. La energía transferida mantiene la sensación térmica elevada en la costa, con valores promedio de 5 grados por encima de lo habitual en toda la franja costera.
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El informe de Andina recoge que la reciente llegada de una onda Kelvin cálida en julio contribuyó a un nuevo incremento en las temperaturas marinas, especialmente en la zona norte, antes de propagarse hacia el sur. El especialista añadió que la activación de vientos redujo levemente la anomalía, aunque sin modificar de forma significativa el calor acumulado en el océano.
Profundidad y persistencia del calentamiento
El calentamiento no solo afecta la superficie. En el norte del litoral se han registrado anomalías térmicas de hasta 6 °C (10.8 °F) en los primeros 50 metros de profundidad, y más de 1 °C (1.8 °F) entre los 150 y 200 metros. Vásquez explicó para Andina que este fenómeno dificulta el enfriamiento del océano: “Todavía estamos en plena evolución de El Niño”. El pronóstico del Enfen indica que el evento se prolongará hasta abril de 2027, con predominancia de magnitud fuerte.
Vásquez aclaró que las escalas para clasificar la intensidad del fenómeno El Niño varían según la región. Para la zona del Pacífico Central (región Niño 3.4), una anomalía fuerte se sitúa entre 1.5 y 1.9 °C, mientras que valores superiores a 2 °C se consideran muy fuertes. En la región Niño 1+2, frente a la costa de Perú, el umbral de magnitud fuerte va de 2.1 a 3.5 °C, y las anomalías promedio mayores a 3.5 °C se clasifican como extraordinarias.
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Consecuencias para lluvias
El impacto en las lluvias por el momento es limitado, ya que no es temporada de precipitaciones, aunque se han reportado lloviznas asociadas a la humedad atmosférica en algunos distritos como Villa el Salvador. Vásquez advirtió que la planificación urbana resulta insuficiente ante estos episodios, señalando que “una llovizna pequeña no debería causar un daño como el de esta vez”.
Sobre la pesca, la anchoveta permanece en aguas profundas o ha migrado hacia el sur, fuera del alcance de los aparejos tradicionales, debido a la falta de un hábitat adecuado en la superficie, según el reporte de Andina.
Respecto a la actividad de ondas Kelvin, Vásquez anunció la llegada de una nueva onda cálida entre agosto y septiembre, además de una onda fría prevista para agosto. “Lo más probable es que las cálidas sean más intensas que las frías, aunque eso va a depender del comportamiento del viento en el Pacífico ecuatorial”, puntualizó el vocero del Enfen.
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Proyecciones para los próximos meses
El último aviso del Senamhi estima que Tumbes y Piura podrían registrar temperaturas de hasta 37 °C (98.6 °F), cifra atribuida tanto al mar como a la atmósfera. Vásquez explicó que “el mar no deja que se enfríe la atmósfera porque le va alimentando calor, y a eso se suma el calor que llega por radiación solar; el sistema recibe energía por dos lados”.
De acuerdo con Andina, la transferencia constante de energía del océano hacia la atmósfera, junto a la radiación solar, favorece el desarrollo de temperaturas extremadamente altas a lo largo de la costa peruana.