El sismo que remeció Junín y dejó víctimas mortales reavivó la preocupación por un eventual terremoto de gran magnitud en la costa peruana. Aunque el Instituto Geofísico del Perú (IGP) aclara que no es posible predecir cuándo ocurrirá, advierte que la costa central permanece en un silencio sísmico, una zona donde se acumula energía que podría liberarse en el futuro.
En ese escenario, uno de los factores que más preocupa no es únicamente la magnitud que pueda alcanzar un eventual terremoto, sino la vulnerabilidad de las edificaciones, especialmente en Lima, donde vive cerca de un tercio de la población del país.
El ingeniero civil Darwin La Torre, docente de la Universidad de Lima, advirtió en ATV Noticias que la capital presenta una alta proporción de viviendas construidas mediante autoconstrucción, muchas de ellas sin supervisión profesional ni cumplimiento de las normas técnicas.
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“Se estima que aproximadamente entre el 70 % y 80 % son viviendas de albañilería, pero no necesariamente construidas de acuerdo con las normativas. Son viviendas que no están reforzadas y presentan diversos problemas estructurales”, explicó.
Según detalló, aunque Lima no está conformada mayoritariamente por casas de adobe como ocurre en varias zonas rurales, ello no significa que sus edificaciones sean más seguras. El problema radica en que muchas viviendas fueron levantadas progresivamente por sus propios propietarios, sin asesoría de ingenieros o arquitectos.
Entre las principales deficiencias mencionó la ausencia de columnas y vigas de confinamiento en los muros, así como el uso de ladrillos pandereta como elementos estructurales, pese a que estos materiales fueron diseñados únicamente para divisiones interiores y no para soportar cargas sísmicas.
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Un escenario preocupante
La Torre recordó que incluso sismos moderados registrados recientemente en Lima ocasionaron daños en diversas viviendas y dejaron víctimas fatales. Sin embargo, señaló que un terremoto de gran magnitud tendría consecuencias mucho más severas.
“La preocupación más importante es si ocurre un terremoto. Ahí sí el escenario no es nada prometedor”, afirmó durante una entrevista.
Consultado sobre si la destrucción registrada tras recientes terremotos en otros países podría repetirse en la capital peruana, el especialista sostuvo que la realidad de Lima podría ser incluso más compleja debido al elevado número de edificaciones vulnerables.
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“No me gusta ser alarmista, pero viendo la realidad, yo creo que incluso el panorama puede ser peor”, manifestó.
Viviendas de adobe también requieren reforzamiento
El especialista explicó que, en las zonas donde predominan las viviendas de adobe como Junín, existen alternativas que permiten reducir considerablemente el riesgo de colapso durante un terremoto.
Una de ellas consiste en instalar geomallas, mallas de cuerdas o mallas electrosoldadas tanto en la parte exterior como interior de los muros. Estos sistemas ayudan a mantener unidas las paredes cuando el adobe comienza a fracturarse.
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“La malla retiene los bloques y mantiene la integridad estructural. Aunque el muro se parta, no colapsa inmediatamente, lo que puede dar tiempo para que las personas evacúen”, explicó.
Para el docente universitario, el Perú necesita implementar políticas permanentes de prevención que incluyan programas de capacitación sobre construcción segura y difusión de técnicas de reforzamiento estructural, especialmente en las zonas donde predominan viviendas construidas sin asistencia técnica.