El Gran Teatro Nacional de Lima abrió sus puertas a una doble cita musical con Christian Meier. El cantante y actor regresó a los escenarios con una serie de dos conciertos especiales, el primero la noche del jueves 12 de marzo y el segundo programado para el viernes 13. Ante una audiencia entregada, el artista no solo repasó los éxitos de su carrera y presentó las canciones de su último álbum, ‘Así es la ley’, sino que protagonizó uno de los momentos más emotivos de la velada con un homenaje a Pedro Suárez Vértiz, su amigo y excompañero en Arena Hash.
Con anécdotas personales y un repertorio cuidadosamente seleccionado, el artista logró conmover al público y consolidó un espectáculo marcado por la nostalgia, la música y el recuerdo.
El concierto inició poco después de las 20:40 y se extendió por casi dos horas. Desde el primer bloque, Meier alternó composiciones de su nueva producción con piezas que marcaron distintas etapas de su carrera, como “Quédate”, “Espérame en el tren” y su emblemático “Carreteras Mojadas”, que fueron coreadas por el público.
El ambiente se mantuvo vibrante durante toda la velada, en parte por la interacción constante del artista con los asistentes, quienes respondieron con aplausos, gritos y piropos que, en más de una ocasión, provocaron sonrojos y sonrisas en el cantante.
Eva Ayllón, artista invitada
Uno de los momentos más inesperados de la noche fue la presentación de Eva Ayllón. La reconocida intérprete de música criolla apareció como invitada sorpresa para compartir el escenario junto a Meier. Ambos interpretaron el tema “2 de 3”, romántico tema del cantante.
La noche tomó un giro vibrante con la interpretación rockera de “Cuando llora mi guitarra”, clásico de la música criolla peruana. El nuevo arreglo despertó entusiasmo y ovaciones, mientras el público respondía con palmas y coros. La fusión de estilos y la intensidad en escena generaron uno de los momentos más celebrados del concierto.
La participación conjunta de Christian Meier y Eva Ayllón reflejó una conexión artística sólida y la apertura del artista para reinventar repertorios tradicionales desde una perspectiva contemporánea.
Pedro Suárez Vértiz presente
El homenaje a Pedro Suárez Vértiz ocupó un lugar central en la segunda mitad del show. Meier, exintegrante de Arena Hash junto a Suárez Vértiz, compartió anécdotas sobre su relación personal y profesional con el fallecido músico, quien murió en diciembre de 2023. El cantante relató su último encuentro con Pedro, cuando ya no podía comunicarse verbalmente, y recordó con humor y afecto un episodio que guarda en la memoria y el corazón.
“Pedro tuvo muchísimos homenajes, todos bien merecidos. Pero cuando quise hablar de él, quise hablar del Pedro que nadie conoció. Recuerdo la última vez que lo visité: me mostró un sistema que le trajeron de Europa para escribir en el celular con una luz. Hablé media hora, le contaba sobre mi vida, y de pronto, él escribió: ‘Creo que esta huevada no funca (funciona)’. Ese era Pedro, su humor intacto hasta el final”, compartió Meier, generando una fusión de risa y nostalgia en los presentes.
El tributo musical se materializó en la interpretación de “Puerto de Palos”, tema que hace alusión a la calle donde vivían Pedro y Patricio Suárez Vértiz y que funcionó como punto de reunión y ensayo para Arena Hash, banda que marcó a toda una generación. La canción menciona a los integrantes y amigos del grupo, incluyendo la línea “Vamos a la casa, Pedro Martín”, lo que generó una respuesta emotiva en la audiencia.
Al final de la interpretación, Meier entonó una línea de uno de los temas más recordados de Pedro Suárez Vértiz, “Sé que todo ha acabado ya”, mientras la imagen de Suárez Vértiz se proyectaba en la pantalla gigante del teatro, acentuando la carga nostálgica del momento.
El público respondió con una ovación sostenida, que se prolongó cuando el intérprete ejecutó “Esa sí es una mujer”, canción que compartió con Suárez Vértiz cuando ambos eran solistas. Esta secuencia se vivió como un gesto de reconocimiento y gratitud hacia una figura central de la música peruana y un amigo entrañable para Meier.
El cantante mantuvo un intercambio constante con sus seguidores, escuchando sus comentarios e incluso respondiendo, sonrojado, a algunos de los piropos que surgieron desde todas partes del recinto. La dinámica generó un ambiente de cercanía que contribuyó a que el público se mantuviera entregado hasta el final del espectáculo.
El concierto concluyó cerca de las 22:40, en medio de aplausos y pedidos de más temas. La última parte del show combinó nuevas canciones y éxitos tradicionales, consolidando la propuesta de Meier como un repaso por su historia musical y un puente entre generaciones.