Una lluvia intensa durante más de siete horas colapsó el balneario de Máncora (Piura), dejó a la ciudad aislada, además provocó el bloqueo parcial de la Panamericana Norte y generó alarma entre residentes y turistas por el posible impacto de rayos en zonas urbanas.
Según reportes locales, el fenómeno meteorológico comenzó en la noche del domingo 22 de febrero, extendiéndose hasta la madrugada, y ha dejado a cientos de personas varadas, negocios paralizados y viviendas afectadas en el norte de Perú.
Las autoridades confirmaron que los accesos al distrito de Máncora permanecen completamente bloqueados. Desde las primeras horas del lunes, transportistas y turistas no han logrado cruzar los principales ingresos, debido al colapso de la carretera provocado por la activación de quebradas, según detalló Latina. El tráfico por la Panamericana Norte sigue interrumpido, con largas filas de vehículos detenidos y tramos totalmente intransitables.
Canal N mostró imágenes del ingreso al balneario, donde parte de la vía principal se destruyó por la fuerza del agua, afectando tanto a residentes como a visitantes. Testimonios recogidos por ambos medios coinciden en que menores de edad y adultos mayores permanecen varados en la carretera, a la espera de la intervención de las autoridades.
Cortes de energía
Durante la madrugada del domingo, la tormenta se intensificó con ráfagas de viento y descargas eléctricas. La caída de rayos en zonas urbanas de Máncora provocó cortes de energía eléctrica que agravaron la situación. Según Latina, un rayo habría dejado sin luz a buena parte de la población, aunque el dato permanece en proceso de confirmación.
Las quebradas La Peñita y Onda se activaron, arrastrando vehículos y destruyendo tramos de la carretera que conecta Máncora con Tumbes, Los órganos, Talara y Piura. En videos difundidos por los medios, vecinos mostraron cómo el agua arrasó con la infraestructura vial y puso en riesgo a quienes intentaron cruzar o circular por la zona.
Viviendas afectadas
Vecinos de Talara y otras zonas impactadas por las lluvias han solicitado ayuda urgente al Estado tras reportar colapsos de viviendas y daños estructurales. El Centro de Operaciones de Emergencia Regional informó que existen mil damnificados, siete mil personas afectadas, 3.160 viviendas dañadas y 428 declaradas inhabitables en la región Piura.
La situación se ha agravado en áreas rurales, donde la activación de quebradas ha provocado la pérdida de vidas humanas. En Morropón, un padre de familia falleció al intentar cruzar una corriente, según declaraciones recogidas por Latina.
Turismo paralizado
El impacto de las lluvias sobre el turismo es inmediato. La actividad, motor económico de Máncora, quedó paralizada tras las inundaciones. Hoteleros y operadores turísticos confirmaron a Latina que “el turismo ha comenzado a disminuir, porque las lluvias persistentes que se registran en las últimas semanas han terminado por generar alarma entre los pobladores y entre los visitantes, quienes han decidido cancelar sus reservas en el balneario de Máncora”. Las playas permanecen bajo resguardo policial para evitar riesgos a los turistas, de acuerdo con Canal N.
Las reservas anuladas y la imposibilidad de acceder al balneario han provocado pérdidas significativas para el sector, en un contexto donde la temporada alta representaba una esperanza para la reactivación económica local.
Protestas y reclamos a las autoridades
La falta de obras de drenaje e infraestructura adecuada ha sido uno de los principales reclamos de la población, que ya había protestado semanas antes por la inacción frente a la vulnerabilidad del balneario ante lluvias y desbordes.
Latina informó que hay movilizaciones previstas en Piura para exigir a la Autoridad Nacional de Infraestructura la pronta ejecución del proyecto de drenaje pluvial, en busca de evitar catástrofes como las presentadas en 2017.
El Centro de Operaciones de Emergencia Regional advirtió que el río Chira se encuentra en alerta de umbral rojo y el Senamhi pronosticó lluvias fuertes para los próximos días en la región, lo que mantiene en vilo a los habitantes y eleva el nivel de emergencia.