Un fuerte sismo ocurrido en el oriente de Rusia encendió las alarmas en diversos países del Pacífico. En el caso peruano, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina confirmó que todo el litoral se encuentra bajo observación, debido a la posible llegada de olas anómalas. Aunque algunas regiones experimentaron un descenso progresivo del riesgo, las autoridades han reiterado la necesidad de mantener las medidas preventivas.
En ciudades como Lima, Callao, Paita y Talara se cerraron los puertos y las zonas de playa. El mar presentó comportamientos inusuales y, aunque no se han registrado grandes olas hasta el momento, especialistas sostienen que la amenaza no ha desaparecido. La posibilidad de inundaciones localizadas, sobre todo en áreas vulnerables o de baja altitud, continúa latente mientras el nivel del océano no se estabilice completamente.
¿Puede producirse una gran inundación en la costa peruana tras la alerta por tsunami?
El meteorólogo Abraham Levy señaló que “el nivel del mar no ha vuelto a la normalidad”, por lo que persiste el riesgo de anegamientos en puntos específicos del litoral. Aunque en Estados Unidos se observaron picos de hasta 1.09 metros en Crescent City, California, en Perú la situación aún está en desarrollo y no debe minimizarse.
“No se ha descartado la posibilidad de olas que superen el metro de altura en ciertas zonas expuestas”, advirtió Levy. Según el especialista, los efectos de un tsunami no siempre se manifiestan con una sola ola violenta, sino a través de una serie de fluctuaciones del nivel del mar que pueden durar varias horas y causar daños acumulativos. El impacto dependerá de las características del terreno costero y la disposición de las edificaciones cercanas al mar.
La alerta se mantiene vigente
De acuerdo con una actualización emitida por la NOAA a las 7:04 a. m., la advertencia de tsunami continúa activa para toda la franja pacífica sudamericana, incluyendo al Perú. Aunque las alertas más cercanas al epicentro ya fueron desactivadas, las fluctuaciones marinas detectadas frente a la costa estadounidense sirven como referencia del comportamiento que podría replicarse en otras latitudes.
La Dirección de Hidrografía y Navegación no ha retirado las restricciones, e instó a la población a evitar cualquier acercamiento a playas o malecones. Las recomendaciones se mantendrán, al menos, hasta el final de la tarde, cuando se espera que los sensores confirmen que el mar ha recuperado su estabilidad. Hasta ese momento, los puertos continúan cerrados y el tránsito marítimo restringido.
Medidas de prevención continúan activas en todo el litoral
En respuesta a la amenaza, más de 120 puertos peruanos han sido clausurados temporalmente. El cierre incluye terminales de alto tránsito como el Callao, Pisco, Chimbote, Ilo y Talara. Además, se prohibió el acceso a playas urbanas y balnearios en zonas densamente pobladas, como la Costa Verde en Lima y los malecones del Callao.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) reiteró la importancia de seguir las rutas de evacuación señalizadas y de evitar permanecer cerca del litoral hasta nuevo aviso. En zonas como La Punta y Ventanilla se ha dispuesto la habilitación de estructuras verticales para refugio temporal. Las autoridades locales han reforzado la vigilancia con patrullajes continuos y megáfonos, para mantener informada a la ciudadanía.
¿Qué se espera en las próximas horas en el litoral peruano?
Las estimaciones actuales indican que las alteraciones en el mar podrían prolongarse hasta la noche. La posibilidad de que las olas anómalas lleguen de manera escalonada, con diferentes intensidades, mantiene a las autoridades en alerta permanente. Aunque no se han registrado daños estructurales ni víctimas hasta el momento, la situación sigue siendo considerada como potencialmente peligrosa.
El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) coordina acciones con gobiernos regionales para mantener las zonas críticas bajo vigilancia. Se espera que la Dirección de Hidrografía emita un nuevo reporte, cuando los niveles del mar permitan determinar si el peligro ha pasado. Mientras tanto, se recomienda mantener la precaución en todo el frente marítimo del país.