Raphael sufre accidente cerebrovascular: expertos advierten aumento de casos en adultos jóvenes

Infobae Perú conversó con el neurólogo Manuel Moquillaza, quien explicó que factores como el estrés, la mala alimentación y las secuelas del COVID-19 están incrementando su incidencia en personas menores de 70 años

Según el neurólogo Manuel Moquillaza, esta enfermedad ya no es exclusiva de adultos mayores y afecta al 20% de peruanos menores de 70 años. (Composición: Infobae / Jazmine Angulo)

Ante el reciente accidente cerebrovascular que sufrió el cantante español Raphael, de 81 años, especialistas advierten sobre la creciente incidencia de esta enfermedad en personas más jóvenes. Si bien comúnmente se asocia a adultos mayores, el neurólogo intervencionista y coordinador del servicio de Neurología de la Clínica Ricardo Palma, doctor Manuel Moquillaza, explicó a Infobae Perú que los estilos de vida actuales y otros factores de riesgo están generando un aumento de casos en personas menores de 70 años.

“Un accidente cerebrovascular ocurre cuando el flujo sanguíneo en una parte del cerebro se detiene”, detalló el experto. Al no poder recibir el oxígeno y nutrientes que necesitan, las células cerebrales comienzan a morir en minutos. Según su gravedad y el tiempo de intervención médica, esta condición puede provocar daños permanentes o incluso la muerte. El especialista indicó que existen dos tipos principales de accidentes cerebrovasculares: el isquémico, que ocurre cuando una arteria se obstruye, representando el 85% de los casos, y el hemorrágico, producido por la ruptura de una arteria, lo cual ocasiona un derrame de sangre en el cerebro, y constituye el 15% restante.

Los factores más recurrentes

(Shutterstock)

Entre las principales causas de un accidente cerebrovascular se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes, las arritmias cardíacas como la fibrilación auricular, la arterioesclerosis y la dislipidemia. A estos factores se suman el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo y el estrés, que ha ganado terreno como un factor de riesgo emergente. “El estrés es un detonante que antes no se consideraba importante, pero hoy sabemos que puede ser clave en el desarrollo de un infarto cerebral”, indicó el doctor Moquillaza.

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Además, el especialista señaló que las secuelas del COVID-19 también aumentó el riesgo de sufrir esta afección. “Pacientes que tuvieron un cuadro severo tienen una mayor predisposición a presentar accidentes cerebrovasculares, incluso en edades más tempranas. Esto se suma a un cambio en la epidemiología de la enfermedad, que ya no es exclusiva de adultos mayores”, agregó.

Síntomas clave para reconocer un accidente cerebrovascular

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La detección temprana de un accidente cerebrovascular puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, o entre la recuperación y las secuelas permanentes. Los signos de alarma dependen del tipo de evento: en el caso de los accidentes isquémicos, los principales síntomas son dificultad para articular palabras, pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo y asimetría facial.

Por otro lado, los accidentes hemorrágicos se caracterizan por un dolor de cabeza intenso y repentino —descrito como el peor dolor de la vida del paciente—, náuseas, vómitos y pérdida progresiva de la conciencia. “En casos graves, el paciente puede entrar en estado de coma, lo que implica una falta total de respuesta a los estímulos”, puntualizó el médico.

El tiempo es crucial ante un accidente cerebrovascular. “Es necesario llevar al paciente a un centro especializado con capacidad para manejar estas emergencias. En Perú, solo algunos centros cuentan con la certificación necesaria para realizar tratamientos avanzados, como la Clínica Ricardo Palma”, advirtió Moquillaza. En casos de pacientes con Seguro Integral de Salud (SIS) o EsSalud, el Hospital Mogrovejo y el Hospital Rebagliati son las principales opciones disponibles.

¿Cómo prevenir un accidente cerebrovascular?

El doctor enfatizó que el 90% de los accidentes cerebrovasculares pudieron haberse evitado con medidas preventivas. Entre las recomendaciones para reducir el riesgo se encuentran:

  • Controlar la presión arterial.
  • Mantener niveles saludables de azúcar y colesterol.
  • Evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol.
  • Realizar actividad física regular.
  • Mantener un peso adecuado.
  • Manejar el estrés de manera efectiva.

“Si se detecta a tiempo, se puede evitar que el paciente quede con secuelas graves. El pronóstico final se evalúa a los tres meses después del evento, y durante este tiempo es fundamental realizar terapia física, rehabilitación del lenguaje y un monitoreo constante para asegurar la recuperación del paciente”, explicó.

Para aquellos que ya han sufrido un accidente cerebrovascular, el período crítico de recuperación es de 90 días. Durante este tiempo, la rehabilitación integral, que incluye terapia física, apoyo psicológico y tratamiento neurológico, puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida del paciente. “Es esencial un seguimiento continuo para evitar recaídas y mejorar las posibilidades de una recuperación exitosa”, concluyó el coordinador del servicio de Neurología de la Clínica Ricardo Palma.

El caso de Raphael no es aislado y resalta la importancia de abordar el accidente cerebrovascular como una prioridad de salud pública. Con un acceso limitado a centros especializados en Perú, queda pendiente un mayor esfuerzo por parte del sistema de salud y la sociedad para promover hábitos saludables, controles preventivos y atención oportuna ante los primeros síntomas.

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