El gobierno de Dina Boluarte gastará 13.5 millones de dólares en la adquisición de un primer lote de 28 mil 707 pistolas de 9 milímetros para la Policía Nacional. Estas armas provienen de Estados Unidos y se denominan SiG Sauer SP2022. Así, reemplazarán las anteriores pistolas italianas, de marca Beretta 92F, que los efectivos policiales usan desde hace casi veinte años.
Para escoger esta nueva marca estadounidense, el Gobierno sometió a una serie de evaluaciones cinco modelos de pistolas, en el marco del Plan de Modernización, Repotenciación, Reemplazo y Renovación de Equipamiento 2015-2019, gestionado por el Ministerio del Interior y la Policía Nacional.
Fuentes de la Dirección Nacional de la Policía Nacional revelaron al diario La República que al concurso para proveer de pistolas al Gobierno peruano se presentaron la empresa Israel Weapon Industries (IWI), que ofreció la pistola Jericho 941RPSL; la checa CZ P09; la italiana Beretta; la brasileña Taurus; y la fábrica estadounidense SiG Sauer.
Antes de presentarse al concurso público, por solicitud del Estado peruano, estas empresas tuvieron que contar con el respaldo de sus respectivos países para que los contratos se firmen de gobierno a gobierno. El objetivo fue eliminar los intermediarios que buscan encarecer los bienes con el fin de obtener mejores precios y garantías. En este caso, las embajadas presentaron las ofertas.
El pasado lunes 30 de noviembre, se realizaron pruebas de precisión y de funcionamiento, resistencia y de seguridad en las instalaciones de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (Diroes), porque así lo exige la norma.
Finalmente, el Estado peruano optó por adquirir las pistolas de la marca estadounidense a pesar de que el arma que proviene de República Checa es el que obtuvo el mayor puntaje. Se tomó esta decisión aunque el arma de marca norteamericana presentó dificultades cuando lo lanzaron desde una altura de 1.5 metros y luego disparó la cacerina de 15 tiros. Por este motivo, debió ser descalificada, pero no fue así.
Cabe resaltar que la empresa israelí pidió 13 millones 93 mil 856 dólares a cambio de 28 mil pistolas. Los representantes de República Checa pidieron 11 millones 827 mil 284 dólares, mientras que los norteamericanos pidieron 13 millones 232 mil 778 dólares.
Las empresas CZ, IWI, Taurus y Beretta aseguraron que presentarían impugnaciones a los resultados porque creen que no se les calificó correctamente y señalaron favorecimientos.
Fuentes del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional comentaron que las impugnaciones son comunes en estos procesos. Resaltaron que el Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE) y la Contraloría General de la República pueden verificar el proceso porque cuentan con los resultados de las pruebas.
José Luis Sánchez, representante de la empresa norteamericana, contó que la pistola que fue sometida al proceso no tuvo problemas en la prueba de caída. Aclaró que superó todas las pruebas.
“Dentro de la prueba de caída del arma no ha habido ningún incidente dentro de lo que el protocolo determina. La prueba fue observada por muchas personas. Si hubiera ocurrido algo, no la hubiéramos pasado porque alguien pudo haber dicho algo. Pero no ha sido así. La pistola no se trabó ni una sola vez. Esa prueba la pasamos totalmente”, dijo.