El Día Nacional del Veterinario invita a poner el foco en el papel esencial que cumplen los profesionales que cuidan la salud de los animales. Más allá de resolver emergencias, los expertos orientan a las familias sobre cómo garantizar que perros y gatos crezcan fuertes, activos y con buena calidad de vida.
Quienes conviven con canes y felinos comparten un objetivo: verlos sanos, felices y acompañando a la familia durante muchos años. Alcanzar ese bienestar depende de prácticas cotidianas que van desde la alimentación hasta la higiene, el juego y la prevención de enfermedades. A partir de la experiencia de especialistas, surgen siete consejos fundamentales para quienes buscan que sus compañeros animales se desarrollen plenamente.
1. Alimentación adecuada y personalizada
La elección de la dieta influye directamente en la salud de perros y gatos. La veterinaria Luciana Mor dijo en diálogo con Infobae: “Un aspecto importante en el bienestar de nuestros animales de compañía es brindarles una alimentación adecuada y adaptada a sus necesidades. Es decir, teniendo en cuenta los requerimientos de gatos (carnívoros estrictos) y perros (carnívoros facultativos). Una dieta equilibrada puede ayudar a prevenir enfermedades y también convertirse en una herramienta fundamental para el tratamiento de muchas patologías”.
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Y agregó: “Hoy existen múltiples opciones de alimentación, desde alimentos comerciales hasta dietas caseras cocidas o crudas. Lo realmente importante es que sea completa, equilibrada y formulada específicamente para cada animal, teniendo en cuenta su edad, especie, estado fisiológico, enfermedades preexistentes, nivel de actividad y necesidades particulares. La prevención siempre será la mejor medicina. Destaco la importancia de la medicina preventiva y del trabajo en equipo entre el profesional y las familias”.
La comida casera o las sobras suelen contener ingredientes como sal, ajo y cebolla, que pueden resultar tóxicos para perros y gatos y afectar su salud. Según expertos del South London College, el exceso de comida o golosinas genera obesidad, con consecuencias como insuficiencia cardíaca o problemas renales. Por ello, la institución sugiere pesar las raciones y consultar siempre al veterinario ante cualquier duda.
2. Acceso permanente a agua limpia
La hidratación constituye una necesidad básica para todos los animales. La Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA), organización referente en bienestar animal, remarca que “los gatos y los perros requieren disponer de agua fresca y limpia de forma continua, tanto en interiores como en exteriores”.
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El recipiente debe ubicarse junto al alimento y cambiarse, como mínimo, dos veces al día, para evitar la proliferación de bacterias.
3. El valor de la comunicación y el respeto
El médico veterinario y etólogo Omar Robotti compartió con Infobae que, más allá de la alimentación y los cuidados preventivos como la vacunación y la desparasitación, resulta fundamental prestar atención al trato y la comunicación diaria con los animales. Sostuvo que cada especie tiene necesidades propias a nivel conductual, afectivo y ambiental.
Subrayó la importancia de respetar a perros y gatos como animales, entendiendo que sus requerimientos no siempre coinciden con los de sus tutores. Según Robotti, “si nos excedemos en el afecto, podemos provocar hiperapego y ansiedad, mientras que la efusividad o la invasión pueden derivar en conductas agresivas”.
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El especialista destacó la relevancia del paseo cotidiano, el juego adecuado y los espacios específicos para los gatos, como lugares altos para observar. Finalmente, recomendó consultar con un veterinario especializado en conducta ante cualquier conflicto para preservar el vínculo y evitar lesiones o problemas mayores.
4. Espacio seguro y entorno confortable
El bienestar animal depende en gran parte del ambiente que ofrece el hogar. Los gatos requieren lugares cubiertos y tranquilos dentro del hogar para sentirse seguros, mientras que los perros se benefician de contar con una cama propia y un espacio interior donde puedan descansar y resguardarse.
Los animales no deben permanecer siempre fuera de la vivienda, ya que la exposición a temperaturas extremas y otros animales representa un riesgo. Para reforzar la seguridad, resulta importante identificarlos con algún dato de contacto visible, especialmente en casos donde acceden a espacios al aire libre.
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5. Higiene y control de la eliminación
Mantener la limpieza y el control sobre las necesidades fisiológicas previene infecciones y mejora la convivencia. Los gatos requieren acceso privado a una bandeja de arena, que debe sustituirse semanalmente.
Los cachorros requieren hacer sus necesidades cada una o dos horas, mientras que los perros adultos pueden adaptarse al uso de puertas para mascotas o empapadores dentro del hogar. La limpieza frecuente de los lugares destinados al aseo reduce la acumulación de bacterias y el riesgo de enfermedades.
6. Estimulación física, mental y social
El juego y la actividad física favorecen el desarrollo integral de perros y gatos. La RSPCA afirma que “los gatos son animales inteligentes que precisan estímulos tanto físicos como mentales, mediante juguetes y actividades que mejoren sus habilidades motoras y sociales”.
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Por otro lado, la organización resalta que los perros disfrutan de paseos y que el nivel de ejercicio depende de la raza, la edad y la salud de cada individuo. Además, la socialización temprana ayuda a fortalecer el vínculo con sus tutores y con otros animales, y previene conductas indeseadas por aburrimiento.
El veterinario Fernando Catrina explicó a Infobae: “Desde el punto de vista comportamental, la recomendación para que los perros y gatos crezcan saludables es someterlos desde cachorros a la mayor cantidad de estímulos posibles en forma controlada, para que después de más grandes no sean individuos inseguros ante los estímulos que hay en el ambiente”.
7. Visitas periódicas al veterinario y control sanitario
“Todo cambio comportamental que aparezca en forma brusca debería ser una señal de alarma para que los tutores sepan que puede estar habiendo algún problema, inclusive un problema orgánico. De cualquier forma, hay muchos trastornos comportamentales que se van produciendo en forma gradual y que tanto los tutores como los veterinarios clínicos no se dan cuenta”, señaló Catrina.
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Y agregó que las vacunaciones, desparasitaciones y visitas al veterinario dependen de la etapa de la vida. De cachorro es con mayor frecuencia, y de adulto el experto recomienda mínimo un chequeo general cada seis meses.
Desde el South London College señalan que, si bien muchos perros disfrutan de los viajes en auto, los gatos suelen rechazar la salida del hogar, por lo que aconseja acostumbrarlos desde pequeños a la transportadora. La elección de un profesional adecuado facilita la prevención y el diagnóstico temprano de enfermedades, además de brindar orientación sobre nutrición, comportamiento y cuidados especiales.