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Elena Barría, de 68 años, se convierte en la primera víctima del terremoto de 7.5 grados que el viernes azotó Panamá

Mientras tomaba una siesta, una pared le cayó encima y una pequeña viga le perforó el intestino

Fachada de la residente de Elena Barría, ubicada en la comunidad de Macaracas, provincia de Los Santos. (Instagram Álvaro Alvarado)

Elena Barría, de 68 años de edad, quien residía en Macaracas, provincia de Los Santos se convirtió este miércoles en la primera víctima del terremoto de 7.5 grados que el viernes 9 de octubre estremeció a Panamá.

Cuando ocurrió el sismo, exactamente a las 12:56 mediodía, Barría se encontraba en su residencia cuando una pequeña barra de metal se desprendió del techo y le perforó el intestino, según indicó en primera instancia el periodista Álvaro Alvarado.

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Alvarado señaló que los datos le fueron dados por un colega periodista que entrevistó a la nuera de la señora Barría.

Verónica Corrales, la nuera, contó que la señora Barría tenía problemas de diabetes, por lo que hace años le habían amputado una pierna.

Confirmó que el día de la tragedia, después de almorzar, Barría decidió hacer una siesta como era su costumbre, por lo que había cerrado las puertas de su hogar.

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Elena Barría se encontraba en cuidados intensivos de la Ciudad del Saber. (Instagram Álvaro Alvarado)

En segundos, el movimiento sísmico derrumbó una pared del cuarto en el que se encontraba, la cual le cayó encima, con tanta fuerza que con su cuerpo quebró la cama, que cedió ante el peso.

Producto del evento una moldura de metal de las que sostenían el cielo raso le causó una profunda herida.

Ante la urgencia, fue traslada al hospital de Macaracas, desde donde la enviaron hacia el hospital Cecilio A. Castillero, en la vecina ciudad de Chitré, y luego hacia la Ciudad de La Salud, en la capital.

Allí fue ingresada y el sábado en la mañana fue operada, donde aparentemente, según la versión de la nuera, salió bien, pues incluso habló con su hijo para que le llevara algunas cosas que necesitaba, pero el lunes le dio un paro en horas de la madrugada.

Lograron reanimarla y este miércoles un comunicado de la Caja de Seguro Social informó que el fallecimiento de la señora Elena Barría se dio a las 3:42 p.m.

Vista del interior del cuarto de la señora Elena Barría, en Macaracas. (Instagram Álvaro Alvarado)

El viernes 9 de octubre un sismo de magnitud 7.5 grados se dejó sentir en todo el territorio panameño, liberando una cantidad considerable de energía en la corteza terrestre.

A partir de ese momento, los bloques geológicos vinculados con la falla comenzaron un proceso de reacomodo que puede extenderse durante varias semanas.

Hasta este miércoles en el país se han dejado sentir más de 400 réplicas menor intensidad.

El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá calculó una superficie afectada por el desplazamiento subterráneo de 1,422 kilómetros cuadrados y presentó un mapa con la distribución de las réplicas.

El análisis difundido también ubica el epicentro en una zona de contacto entre las formaciones geológicas Playa Venado y Tonosí.

Cientos de viviendas colapsaron ante el movimiento sísmico del viernes 9 de octubre.

La primera contiene rocas volcánicas, como basaltos y lavas almohadilladas, mientras que la segunda presenta principalmente lutitas y areniscas, materiales con características distintas que forman parte de la compleja estructura geológica de la región.

El terremoto del viernes alcanzó una magnitud de 7.3 en el mapa publicado por el Instituto de Geociencias, aunque otros organismos internacionales han divulgado estimaciones diferentes.

La magnitud expresa el tamaño del evento a partir de la energía liberada, mientras que la intensidad describe los efectos del movimiento en cada localidad, que pueden variar según la distancia, el suelo y las construcciones, según reportó Infobae.

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