La crisis presupuestaria del Ministerio de Salud (Minsa) podría profundizarse en 2027, según alertó la Asociación de Médicos, Odontólogos y Profesionales Afines de la Caja de Seguro Social (Amoacss).
El gremio sostuvo que la falta de recursos afectaría desde la compra de medicamentos hasta la realización de cirugías y la formación de nuevos especialistas.
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La Amoacss afirmó que el proyecto de presupuesto sanitario para 2027 queda aproximadamente $800 millones por debajo de las necesidades reales del Ministerio de Salud.
Recientemente, el Minsa sustentó ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional su presupuesto para la vigencia fiscal 2027, por un monto de $4,650 millones para atender las necesidades del sistema de salud durante 2027.
Sin embargo, el Ministerio de Economía y Finanzas recomendó $3,844 millones, una reducción de aproximadamente $806 millones, equivalente al 17.3% del monto solicitado.
Del presupuesto recomendado, el Minsa informó que debe realizar transferencias por $1,606.7 millones al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), a la Caja de Seguro Social (CSS), a la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) y al Cenetim; además de $518.7 millones destinados a patronatos, y $24.6 millones correspondientes a organismos, pensiones, jubilaciones, indemnizaciones y becas de estudio.
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Luego de estas transferencias, la entidad de salud pública dispondría de aproximadamente $1,455.1 millones para atender directamente sus responsabilidades en materia de salud.
De este monto, $1,042 millones corresponden a funcionamiento y $413.1 millones a inversión.
Ante esto, la Amoacss advirtió que esa diferencia obligaría al Gobierno a corregir durante el año carencias que, a su juicio, debieron contemplarse desde la preparación de las cuentas públicas.
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El señalamiento del gremio parte de los ajustes efectuados durante 2026. De acuerdo con la organización, al presupuesto solicitado por el Minsa se le recortaron más de $442 millones.
Para la asociación médica, esa reducción anticipa problemas para el sistema público. La entidad sostuvo que las limitaciones financieras no se resuelven con la aprobación inicial del presupuesto, sino que reaparecen durante la ejecución de cada partida.
Según expuso la Amoacss en su comunicado, el Estado suele recurrir luego a traslados de partidas para adquirir fármacos, comprar materiales médico-quirúrgicos, contratar trabajadores y cubrir otras necesidades de los centros de salud.
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El gremio cuestionó que esos gastos sean tratados como urgencias posteriores. A su entender, la disponibilidad de medicamentos, insumos y personal debe quedar contemplada en la planificación presupuestaria y no depender de reasignaciones a lo largo del año.
La organización también vinculó el debate con los aportes obligatorios que millones de trabajadores realizan a la Caja de Seguro Social. En ese punto, expresó preocupación por una eventual transferencia indirecta de responsabilidades estatales hacia los recursos de los asegurados.
“¿Se pretende que los fondos de los asegurados terminen financiando indirectamente la atención médica que, por mandato constitucional, le corresponde garantizar al Estado?”, planteó la Amoacss.
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La asociación denunció además que el presupuesto vigente prevé una disminución de $92 millones en la partida destinada a medicamentos. Para el gremio, esa decisión contraviene una disposición legal que protege ese rubro.
La Amoacss citó el artículo 254 de la Ley 419 del 1 de febrero de 2024. Según recordó, la norma establece que los recursos destinados a medicamentos no pueden reducirse, eliminarse ni utilizarse para objetivos distintos.
El comunicado señaló que la falta de financiamiento puede trasladarse de forma directa a los pacientes. La advertencia incluye una posible escasez de tratamientos, materiales para la atención y capacidad para realizar intervenciones quirúrgicas.
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El gremio también incluyó entre los riesgos una menor capacidad para sostener la formación médica especializada. Esa área requiere recursos, infraestructura y actividad clínica suficiente para que los residentes desarrollen sus prácticas.
La Amoacss cuestionó la posibilidad de ampliar las plazas de residencia sin que existan quirófanos operativos, tecnología disponible ni el número de procedimientos requerido para asegurar una preparación adecuada.
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