El derecho al olvido oncológico recibió un respaldo unánime en la Asamblea Nacional de Panamá, donde 41 diputados votaron a favor del proyecto de Ley 350.
El nuevo marco legal pretende que las personas recuperadas de un cáncer no sufran discriminación al solicitar seguros, productos bancarios o créditos.
El texto establece que, tras un periodo libre de recaídas y con una certificación médica que acredite la recuperación, quienes hayan superado una enfermedad oncológica podrán omitir ese antecedente al realizar trámites financieros o aseguradores.
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El derecho al olvido oncológico en Panamá permitirá a los sobrevivientes de cáncer no declarar su antecedente médico una vez cumplido el tiempo requerido sin recaídas, siempre que presenten el aval de una certificación médica especializada.
Esto evitará que las entidades impongan condiciones más costosas, restricciones o exclusiones por motivos de salud ya superados.
Explicada la norma, esta fija un periodo general de 5 años desde la conclusión del tratamiento, siempre que no haya recaídas, como requisito para ejercer este derecho.
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Además, contempla una tabla con plazos diferenciados, que pueden ser inferiores a 5 años según el tipo y características del cáncer diagnosticado.
La certificación necesaria será expedida por un comité conformado por las Sociedades de Oncología y Hematología de Panamá, que incorporará especialistas según cada caso.
Este documento oficial confirmará la finalización del tratamiento, el tiempo transcurrido sin recaídas y el periodo específico aplicable.
Según la legislación aprobada, será nula cualquier cláusula que, luego de cumplido el periodo libre de recaída, busque imponer aumentos de primas, restricciones, exclusiones o discriminación por antecedentes oncológicos superados.
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Las instituciones deberán respetar este derecho y abstenerse de utilizar la información médica en perjuicio de los solicitantes.
La propuesta, impulsada originalmente por el diputado Jorge Bloise bajo el nombre de Anteproyecto de Ley 123, aún se advierte que debe completar los trámites restantes antes de convertirse en ley.
En Panamá desde la década de 1970 el cáncer se ha convertido en la segunda causa de muerte, y la primera en el caso de mortalidad prematura, de acuerdo con el Ministerio de Salud. Los primeros cinco tumores que afectan a la población son: próstata, mama, cuello uterino, colorrectal y estómago.
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El cáncer, señala un informe del Ministerio de Salud, constituye un problema de salud pública en Panamá como en el resto del mundo.
La carga que representa esta patología dentro del país, añade, permite estimar la demanda de servicios necesarios y la distribución de los recursos disponibles. Además de afectar la salud del individuo, esta enfermedad afecta también su economía, la de su familia y la del país.
Esto es así, por los altos costos diagnósticos y de los tratamientos empleados, y por la pérdida de productividad, como resultado de incapacidades y muertes prematuras. Según las estimaciones, el costo total atribuible a la enfermedad en los últimos años fue $1,160 billones, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.
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Panamá, pese a estar clasificado como un país de ingresos altos aún debe hacer frente a distintos desafíos relacionados con la atención a la población infantil y adolescente con cáncer.
En junio de este año La Caja de Seguro Social marcó un importante avance en la medicina pública al realizar por primera vez en el Hospital Dr. Gustavo Nelson Collado, de la ciudad de Chitré, procedimientos de ablación térmica por microondas, una tecnología de vanguardia utilizada para el tratamiento de tumores.
Esta técnica mínimamente invasiva fue aplicada con éxito en pacientes con nódulos tiroideos benignos y en un paciente diagnosticado con hepatocarcinoma (cáncer de hígado), ampliando las opciones terapéuticas disponibles dentro de la institución.
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El procedimiento reunió a un destacado equipo de radiólogos intervencionistas de distintas provincias del país, quienes participaron en la ejecución de estas terapias locorregionales, fortaleciendo el trabajo multidisciplinario y garantizando atención bajo los más altos estándares de calidad.
De igual manera, se realizaron las primeras cirugías de cáncer ginecológico asistidas con su nuevo robot quirúrgico, un avance que permite ofrecer tratamientos menos invasivos y más precisos a pacientes oncológicas.
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