El pleno del Parlamento Centroamericano rechazó modificar el orden del día este martes 21 de abril, dejando fuera la juramentación del expresidente Laurentino Cortizo y del exvicepresidente José Gabriel Carrizo, en una sesión marcada por tensiones políticas y cuestionamientos sobre el uso de la inmunidad regional.
La decisión se adoptó con 91 votos a favor, 3 en contra y 27 abstenciones, lo que consolidó la postura mayoritaria de mantener la agenda sin cambios, pese a la controversia generada en torno al tema.
La solicitud para incluir la juramentación había sido presentada formalmente días antes por el presidente del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Benicio Robinson, mediante una nota fechada el 15 de abril, dirigida a la presidenta del Parlacen, Karla Lisbeth Gutiérrez Herrera.
En el documento se argumentaba que los exmandatarios tienen derecho de integración automática al organismo regional una vez concluyen sus funciones, en apego al Tratado Constitutivo y al reglamento interno del Parlamento . La misiva solicitaba que el acto se incluyera en la agenda de la sesión plenaria de abril.
Durante la sesión, la diputada Ernestina Morales, suplente de Robinson, defendió la petición y sostuvo que la juramentación debía proceder sin condicionamientos, señalando que corresponde a la justicia panameña determinar responsabilidades penales y no al Parlacen. Sin embargo, la postura encontró resistencia en diversas bancadas, que cuestionaron tanto el momento de la solicitud como sus posibles implicaciones, especialmente en el caso de Carrizo.
El exvicepresidente José Gabriel Carrizo enfrenta actualmente un proceso judicial por presunto enriquecimiento injustificado, relacionado con su gestión entre 2019 y 2024. El pasado 28 de enero, una juez de garantías le imputó cargos y le impuso medida cautelar de arresto domiciliario, lo que ha sido un elemento clave en la discusión política. Su defensa intentó trasladar el caso a la Corte Suprema alegando su supuesta condición de diputado del Parlacen, pero el máximo tribunal rechazó ese argumento al no reconocerle dicha calidad.
Diputados de la bancada del partido Realizando Metas (RM) y del Partido Popular cuestionaron abiertamente la intención de la solicitud. El diputado Rubén Campos afirmó que la incorporación en este momento responde a un intento de buscar protección bajo la inmunidad parlamentaria, mientras otros legisladores advirtieron sobre el impacto que esto tendría en la credibilidad del organismo regional. La presidenta del Parlacen fue contundente al señalar que no se permitirán presiones ni decisiones que afecten la imagen institucional.
En ese contexto, Gutiérrez advirtió que el riesgo reputacional del Parlacen es crítico, y que la institución debe evitar ser percibida como un refugio para evadir procesos judiciales. “No los voy a juramentar”, expresó durante su intervención, dejando claro que los exfuncionarios deberán resolver primero sus asuntos legales en Panamá antes de aspirar a ocupar sus escaños en el organismo regional.
El debate revive precedentes polémicos en torno al uso del Parlacen como escudo político. El expresidente Ricardo Martinelli utilizó su condición de diputado del organismo para alegar inmunidad en medio de procesos judiciales.
Mientras que el expresidente Juan Carlos Varela y los hijos de Ricardo Martinelli serán juzgados por la Corte Suprema de Justicia, tras haber sido juramentados como integrantes del Parlacen. Al contar con esa inmunidad, estas figuras de la política panameña no fueron procesadas hace unas semanas por un tribunal ordinario en Panamá, que actualmente está en proceso de emitir el fallo contra los demás implicados, incluido el propio Martinelli.
El rechazo a modificar la agenda también deja en evidencia las divisiones políticas dentro de la representación panameña en el Parlacen. Mientras algunos diputados defendieron el derecho formal de los exmandatarios a integrarse al organismo, otros insistieron en que la solicitud es extemporánea y que no se justifica en el contexto actual.
Incluso se recordó que desde agosto de 2024 ambos tenían la posibilidad de incorporarse, pero no lo hicieron en ese momento.
Con esta decisión, el Parlacen evita, al menos por ahora, abrir un nuevo frente de cuestionamientos sobre su rol y sus mecanismos de incorporación. La juramentación de Cortizo y Carrizo queda fuera de la agenda inmediata, en un escenario donde la legalidad, la política y la reputación institucional se cruzan en una discusión que sigue abierta.