Panamá mantendrá doble revisión a pasajeros de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua

La OACI levantó la preocupación significativa sobre Panamá en materia de seguridad de pasajeros en tránsito, tras validar el sistema aplicado en Tocumen.

El Aeropuerto Internacional de Tocumen movilizó cerca de 21 millones de pasajeros en 2025, con más del 70% de su tráfico correspondiente a viajeros en conexión. Archivo

Panamá logró salir de la lista de preocupación significativa de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en materia de seguridad de pasajeros en tránsito, tras validar un sistema que hoy permite mantener la eficiencia operativa del Aeropuerto Internacional de Tocumen sin afectar su modelo de conexiones.

El anuncio, calificado como un hito para la aviación panameña, marca el cierre de una observación que se arrastraba por más de una década y que había sido notificada formalmente a decenas de países con vuelos hacia el país.

El elemento clave de esta mejora es la implementación del sistema OSS (One Stop Security), que en términos simples consiste en que Panamá verifica y valida los controles de seguridad de otros países antes de permitir que los pasajeros en tránsito conecten sin pasar por una segunda revisión.

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Este modelo implica auditorías periódicas, inspecciones y validaciones cada 24 meses, lo que permite garantizar que los estándares de seguridad sean equivalentes a los aplicados en el país.

Actualmente, Panamá ha logrado validar a 25 países, además de Europa como bloque, lo que representa cerca del 95% de cumplimiento del sistema OSS. Esto permite que la mayoría de los pasajeros en tránsito no requieran controles adicionales al llegar a Tocumen, agilizando las conexiones.

Rafael Bárcenas Chiari, director general de la Autoridad Aeronáutica Civil, explicó que la salida de la observación de la OACI evita medidas que habrían afectado la operación del hub. Alex Hernández

Sin embargo, se mantiene una doble revisión obligatoria para vuelos procedentes de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Haití, considerados como no validados por preocupaciones en sus sistemas de seguridad.

En estos casos, los pasajeros pasan por una sala de inspección rápida al descender del avión, un proceso que toma aproximadamente entre tres y cuatro minutos por persona, antes de continuar hacia su destino final.

Este mecanismo permite mantener la seguridad sin sacrificar la velocidad del hub, uno de los principales atributos competitivos del aeropuerto panameño en la región.

El director de la Autoridad Aeronáutica Civil, Rafael Bárcenas, explicó que de no haberse implementado este modelo, Panamá habría tenido que instalar puntos de control adicionales en múltiples puertas de embarque, lo que habría afectado directamente la operatividad del centro de conexiones.

La segunda inspección aplicada a rutas no homologadas toma entre tres y cuatro minutos por pasajero, según la AAC. Archivo

“Eso hubiese encarecido la operación y reducido la eficiencia del hub”, indicó, al tiempo que destacó que el sistema actual permite mantener el flujo de pasajeros sin interrupciones.

La eliminación de esta alerta también evita que otros países apliquen medidas más estrictas a pasajeros procedentes de Panamá, como revisiones adicionales o controles más exhaustivos en aeropuertos de destino.

Durante el tiempo en que estuvo vigente la observación, existía el riesgo de que aerolíneas y autoridades extranjeras adoptaran protocolos más severos, lo que podía afectar la percepción internacional del aeropuerto panameño.

Desde Tocumen, su gerente José Ruiz destacó que este avance es fundamental para sostener el crecimiento del tráfico aéreo, que mantiene una expansión cercana al 9% anual.

La terminal proyecta alcanzar los 30 millones de pasajeros para 2030, una meta que depende directamente de la eficiencia del sistema de conexiones y de mantener estándares internacionales de seguridad.

El modelo OSS también incorpora un sistema de inspecciones aleatorias y generación de estadísticas de seguridad, que permite identificar objetos prohibidos, analizar tendencias por país y reforzar controles en rutas específicas.

José Ruiz Blanco, gerente general del Aeropuerto Internacional de Tocumen, afirmó que el modelo ayuda a sostener el crecimiento del tráfico aéreo y la meta de llegar a 30 millones de pasajeros en 2030. Archivo

Esta capacidad de monitoreo ha sido clave para consolidar un sistema considerado robusto, dinámico y adaptable, que puede ajustarse ante cambios en el entorno internacional.

Las autoridades subrayan que este logro no es permanente, ya que el sistema requiere actualizaciones constantes, validaciones periódicas y supervisión técnica continua.

De no mantenerse estos procesos, Panamá podría volver a enfrentar observaciones internacionales que impacten la operación del aeropuerto. Por ello, se insiste en que el OSS debe ser entendido como un modelo vivo, que exige inversión, coordinación institucional y seguimiento permanente.

Además del impacto en la seguridad, la salida de la lista de la OACI fortalece la posición de Panamá como hub regional, en un contexto de alta competencia con otros centros de conexión en América Latina. La capacidad de garantizar seguridad sin afectar los tiempos de tránsito se convierte en un factor determinante para aerolíneas y pasajeros al momento de elegir rutas.

Con este paso, Panamá no solo mejora su imagen internacional, sino que también se posiciona como un referente en la implementación del sistema OSS, un modelo que ya ha despertado interés en otros países que buscan replicarlo.

Para las autoridades, el desafío ahora será sostener este nivel de cumplimiento y aprovecharlo como una ventaja estratégica en el crecimiento del sector aéreo.

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