La venta de viviendas nuevas en Panamá proyecta un crecimiento sustancial para 2026, según estimaciones del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda, que anticipa la comercialización de 5,530 unidades el próximo año, es decir, un aumento del 38 % respecto a 2025. Esta expansión podría marcar un punto de inflexión en el sector construcción y su influencia en la economía nacional, de acuerdo con el informe anual presentado por Convivienda, principal gremio del sector en Panamá, y reportado por medios locales.
En 2025, Convivienda informó la entrega de 4,020 viviendas nuevas, con un rango de precios entre USD 40,000 y USD 60,000. El 81 % de estas ventas se realizó bajo el programa de interés preferencial, orientado a facilitar el acceso a la vivienda para los sectores de menores ingresos. A pesar de la implementación del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) del 2 % a la primera vivienda, la medida no logró incrementar la recaudación fiscal.
El estudio econométrico en el informe anual determinó que la recaudación estimada por ITBI sería de USD 37 millones, pero las pérdidas en ITBMS e ISR alcanzaron los USD 131.5 millones, generando un déficit fiscal neto de 94.5 millones, como consignó La Estrella de Panamá.
La aplicación del ITBI a la primera vivienda también tuvo efectos económicos negativos: la baja total fue de USD 1,288 millones, lo que representó el 1.6 % del PIB en 2025, según el análisis citado por Centroamérica 360.
El impuesto del ITBI no cumple el objetivo fiscal y reduce el acceso a vivienda
El estudio presentado por Convivienda concluyó que la carga tributaria sobre la adquisición de la primera vivienda afecta a los segmentos sociales más vulnerables. La directora ejecutiva de Convivienda, Elisa Suárez de Gómez, precisó a La Estrella de Panamá que, debido a este tipo de normativa, “se excluye a miles de familias del acceso habitacional y se reduce el efecto multiplicador de la construcción”.
El gremio planteó que existen mecanismos alternativos de recaudación tributaria que no impactan la adquisición de hogares por primera vez. Según su postura, la reactivación del sector construcción es esencial para dinamizar la economía, ya que —además de su incidencia directa en el producto interno bruto— contribuye a la generación de empleos de calidad.
El ITBI, conforme al informe, fue diseñado como una herramienta de recaudación, pero sus efectos reales derivaron en pérdidas fiscales y exclusión social, sin lograr el estímulo esperado para los ingresos del Estado. El reporte subraya que la recaudación objetivo de USD 37 millones contrastó con “una pérdida fiscal neta de USD 94.5 millones”.
El sector construcción y la economía panameña en 2026
De acuerdo con las previsiones de Convivienda y la interpretación de analistas citados por La Estrella de Panamá, 2026 podría representar un año de recuperación para la industria, impulsado por un crecimiento sostenido de la demanda habitacional y el impulso de la minería del cobre, que anticipa un avance nacional del 5.57 %. Los datos del gremio remarcan que, en términos de impacto económico, cada dólar invertido en la construcción fortalece tanto el producto interno bruto como los ingresos fiscales, apoyando así la recomendación de enfocar los incentivos tributarios en la reactivación del sector.
Las proyecciones y el análisis subrayan la relevancia que tendrá el mercado de vivienda nueva en la economía panameña el próximo año, mientras el debate sobre la política tributaria persiste, con el sector privado exhortando a revisar el gravamen al acceso a la vivienda para equilibrar crecimiento económico y recaudación.