Un jardín oculto a orillas del Canal de Panamá, legado de Anselmo González Brown, inspira desde este miércoles una exposición que invita a reflexionar sobre la quietud y la curación frente al ritmo vertiginoso del comercio global.
La muestra, presentada en el Museo del Canal y concebida por la fotógrafa estadounidense Tova Katzman, confronta el crecimiento silencioso de este santuario de plantas medicinales con la historia de la ocupación estadounidense y la transformación radical del territorio panameño.
‘El jardín de Mr. Brown’, que según el medio EFE abrió sus puertas al público el 18 de marzo, documenta en fotografías y videos el trabajo de Brown en este enclave: una franja de tierra cercada junto a la vía interoceánica que los Estados Unidos entregó a Panamá el 31 de diciembre de 1999, tras más de ochenta años de control.
La exposición ofrece una perspectiva inédita al enfocar la vida de Brown, descendiente de migrantes jamaicanos que participaron en la construcción del canal y quien, “en las últimas décadas de su vida se dedicaba realmente a trabajar en contra de ese movimiento acelerado a través de las plantas medicinales”, sostiene Katzman en conversación con EFE.
En imágenes seleccionadas, Brown aparece arando la tierra con las manos, cruzando la reja con su característico collar, así como junto a la embarcación que utilizó un tiempo como vivienda.
Contraste entre la ingeniería monumental y el cultivo paciente
De acuerdo con el curador Román Flórez, la muestra revela “una contraposición del tiempo”. Como explicó a EFE, la monumentalidad y el brutalismo del canal, que enlaza 180 rutas marítimas y 1.920 puertos en 170 países, se enfrentan en esta exposición al ritmo pausado y paciente del desarrollo de un jardín y de la creación fotográfica. Flórez enfatiza: “Tanto el jardinero como la fotógrafa dependen de la luz y del paso del tiempo para conseguir sus propósitos, entonces contraponer estos dos tiempos, el veloz del canal y el lento del jardín y de la fotografía, abre un espacio interesante de reflexión y análisis de qué es lo que tenemos las personas que estamos en Panamá cuando decimos que un canal nos atraviesa”.
Mr. Brown, definido por la artista como alguien “muy consciente de esa historia”, intensificó su compromiso con el jardín tras la muerte de su esposa, convencido de que debía procurar la curación de otros a través de los saberes transmitidos por su abuela.
La exposición incorpora además un poema de Shyanne Figueroa Bennett en el que se recrea la imagen de unas “dedos trenzados se convierten en pala de hierro. Cercas atadas, pequeños pasadizos”, metáfora del trabajo y la resistencia silenciosa de Brown, resaltada también con la presencia de una urna con sus cenizas al pie de un árbol, rodeada por su familia.
Un relato individual sobre la historia mayor del canal
Para Ana Elizabeth González, directora del Museo del Canal, la relevancia de la muestra radica en ofrecer “el relato de un personaje específico” dentro de la historia de la vía. Como señala a EFE, esto “nos ayuda a ver esta historia en particular, pero también nos pone a pensar en otras historias alrededor de la antigua zona del canal y alrededor de esta tierra nuestra ahí afuera”.
Las imágenes, los testimonios y los objetos expuestos en ‘El jardín de Mr. Brown’ construyen, según Katzman, una meditación autobiográfica sobre los límites y “la manera que él rompe esos límites siempre”. La muestra invita a volver la mirada a las formas de resistencia y cuidado en un espacio donde convergieron el impulso de la ingeniería internacional y los saberes populares transmitidos por generaciones.