Ante una inminente alza en el precio de los fertilizantes, debido al conflicto en el Medio Oriente, el gobierno panameño apuesta a apaciguar la escalada alcista e incluso de desabastecimiento mediante 1,000 toneladas de estos productos procedentes del Reino de Marruecos.
El cargamento, que se hará a través de la Agencia Marroquí de Cooperación Internacional, estará destinado según las autoridades locales a pequeños productores, aunque advirtieron que puede tardar en llegar al menos en mes y medio, debido a retrasos en la logística que implementa el Reino de Marruecos.
Los también llamados protectores de cultivos llegarán a Panamá a “precios competitivos”, dijo el canciller Javier Martínez Acha, sin dar mayores detalles.
Durante el inicio de la guerra en Ucrania en 2022 el precio de los fertilizantes en el país alcanzó cifras exhorbitantes, lo que fue ratificado por el propio presidente panameño José Raúl Mulino, quien recordó que normalmente por la urea pagaba unos $20 por quintal y quedó pagando hasta casi $100 durante unos meses, “y todavía no ha alcanzado el precio que tenía al inicio de ese conflicto”. La urea es uno de los fertilizantes más utilizados en las labores agropecuarias, debido a su alta concentración de nitrógeno.
El mandatario descartó por el momento un posible subsidio en el precio de estos productos, de producirse el alza prevista.
Con un consumo, no ingesta, de agroquímicos seis veces mayor que el de Centroamérica, Panamá gasta anualmente un estimado de más de $40 millones en estos productos, por lo que es susceptible a los movimientos en este mercado.
De los registros por tipos de plaguicidas que se utilizan en el país, el estudio “Situación actual de los plaguicidas altamente peligrosos en Panamá” señala que el 41.8% son herbicidas, el 28.9% son fungicidas, el 26.6% corresponde a insecticidas, el 1.1% son nematicidas, el 1.1% a grupos variados como rodenticidas, molusquicidas, bactericidas, virucida y por último un 0.2% de acaricidas.
Ese mismo estudio indica que de los plaguicidas altamente peligrosos prohibidos en otros países hay alrededor de 44 autorizados en la nación canalera. Detalla que entre los utilizados está el endosulfan, prohibido en unos 115 países, seguido por el monocrotofos vetado en 112 países, el aldicarb en 103 naciones, el alaclor en 94 países, el metamidofos en 83, el azinfosmetil en 80, el carbofuran en 63 y el paraquat en 46 naciones.
De igual manera, en los campos panameños se utiliza el carbosulfan, prohibido en 41 países, el triazofos y el metamidofos, ambos vetados en 49 países, así como el alaclor en 48 países, el carbosulfan y el triazofos en 40 paises, la atrazina y el fipronil vetados en 37 países, así como el carbaril, cancelado en 35 países.
La lista también incluye al terbufos, censurado en 34 territorios, el benomilo en 33 naciones, el acefato y el diazinon en 32 países, el butacloro y el linuron en 31 países, mientras que por lo menos de 20 a 30 países han rechazado el brodicofauna, carbendazin, dinotefuran, diquat, glufosinato de amonio, oxadiazon, permetrina, y el profenofos.
Del lado de los consumidores de productos agrícolas exigen el cumplimiento de normas internacionales para minimizar en lo posible el uso de estos productos y hacer de la agricultura una actividad más acorde con la protección del ambiente.
Marruecos ha ofrecido a Panamá asistencia técnica para elaborar un mapa de fertilidad de los suelos, tendientes a un mejor uso de los fertilizantes.