El Consejo de Gabinete aprobó el proyecto de Ley 7-25 que autoriza el Acuerdo de Servicios Aéreos entre el Gobierno de Panamá y el Gobierno del Reino de Arabia Saudita, una iniciativa que busca abrir el camino para futuras conexiones aéreas entre ambos países y fortalecer la presencia internacional del hub aeroportuario panameño.
Con la decisión del Gabinete, el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez Acha, quedó autorizado para presentar la iniciativa ante la Asamblea Nacional para su consideración legislativa. El acuerdo establece el marco jurídico que regulará los servicios aéreos entre ambos países y permitirá que aerolíneas designadas por Panamá y Arabia Saudita puedan operar rutas bajo condiciones de reciprocidad.
El convenio fue firmado el 16 de junio de 2025 en París por el director de la Autoridad Aeronáutica Civil de Panamá, Rafael Bárcenas, y por Abdulaziz bin Abdullah Al-Duailej, presidente de la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudita. La iniciativa forma parte de la estrategia panameña para ampliar su red de acuerdos de transporte aéreo y facilitar nuevas rutas internacionales.
Actualmente Panamá no cuenta con vuelos directos hacia Arabia Saudita ni hacia otros destinos de esa región del Golfo, por lo que cualquier conexión entre ambos países requiere escalas en Europa, Norteamérica o en hubs del Medio Oriente. En ese contexto, el acuerdo busca establecer las bases legales que permitirían en el futuro la apertura de rutas directas o indirectas entre Panamá y ese mercado.
El documento aprobado contempla derechos de tráfico aéreo internacional para las aerolíneas designadas por cada país. Entre ellos se incluyen el derecho a sobrevolar el territorio del otro Estado sin aterrizar, realizar aterrizajes con fines no comerciales y efectuar escalas para embarcar o desembarcar pasajeros, carga y correo en rutas previamente acordadas.
También establece un esquema de rutas que permitirá a las aerolíneas panameñas operar vuelos desde puntos en Panamá hacia destinos en Arabia Saudita, así como a otros puntos intermedios o más allá, bajo el principio de igualdad de oportunidades para las compañías designadas por ambas partes.
Las autoridades panameñas consideran que el acuerdo tiene un valor estratégico porque podría contribuir a ampliar la conectividad del país con Medio Oriente, una región con creciente peso en el comercio, el turismo y la inversión global. Además, refuerza la aspiración de Panamá de consolidar el Aeropuerto Internacional de Tocumen como plataforma de conexión intercontinental entre América Latina, Europa y otras regiones.
Arabia Saudita cuenta con varios aeropuertos internacionales que funcionan como centros clave de su red aérea. Entre los principales se encuentran el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad, el Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz en Yeda y el Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam, los cuales concentran gran parte del tráfico aéreo del país.
Desde estos aeropuertos operan vuelos directos hacia decenas de destinos en Asia, África, Europa y América del Norte, lo que convierte al país en un punto relevante dentro de las rutas internacionales. En total, aeropuertos saudíes mantienen conexiones con más de 200 aeropuertos en cerca de 70 países a través de casi un centenar de aerolíneas.
El acuerdo con Arabia Saudita se suma a otros esfuerzos recientes de Panamá por fortalecer sus vínculos aéreos con Medio Oriente. En febrero de 2026, las autoridades panameñas también retomaron conversaciones para explorar una posible conexión aérea directa entre el país y Dubái, uno de los principales centros de aviación del mundo.
Esa iniciativa se vincula con el acuerdo de servicios aéreos que Panamá mantiene con Emiratos Árabes Unidos, el cual establece el marco legal para que aerolíneas de ambos países puedan operar rutas entre los dos destinos si las condiciones comerciales lo permiten. En la práctica, este tipo de acuerdos no garantiza de inmediato la apertura de vuelos, pero sí crea las condiciones regulatorias necesarias para que las aerolíneas evalúen nuevas rutas.
El desarrollo de conexiones con hubs del Golfo es visto por especialistas del sector aeronáutico como una oportunidad para ampliar el alcance del Aeropuerto Internacional de Tocumen más allá de su tradicional red en América y Europa, y conectar a Panamá con mercados emergentes en Asia y Medio Oriente.
Para Panamá, que ha consolidado su política de cielos abiertos mediante acuerdos bilaterales con numerosos países, la aprobación del convenio con Arabia Saudita representa un paso adicional en la expansión de su red de transporte aéreo y en su estrategia de posicionarse como uno de los principales centros de conexión aérea del continente.
La propuesta ahora deberá ser discutida en la Asamblea Nacional, donde los diputados decidirán si aprueban el acuerdo que abriría la puerta a una eventual conexión aérea entre Panamá y Arabia Saudita, una ruta que hasta ahora no existe dentro del mapa de vuelos internacionales del país.
Aunque Arabia Saudita mantiene una amplia red de rutas internacionales, actualmente no existen vuelos directos entre ese país y América Latina, por lo que los pasajeros que viajan desde la región deben hacerlo mediante escalas en hubs como Dubái, Doha, Estambul o ciudades europeas. Incluso rutas largas como São Paulo-Riad o México-Yeda requieren conexiones operadas por aerolíneas internacionales.
El Reino cuenta con aerolíneas de bandera, entre ellas Saudi Arabian Airlines (Saudia), que opera desde sus principales centros de conexión en Yeda, Riad y Medina y mantiene una red que supera los 140 destinos en Asia, Europa, África y Norteamérica.