La llegada de 41 infantes de Marina de Estados Unidos a Panamá marcó un nuevo capítulo en la agenda de cooperación en materia de seguridad entre ambos países, tras el arribo del contingente para participar en ejercicios de entrenamiento conjunto con fuerzas panameñas.
De acuerdo con un comunicado del Servicio Nacional Aeronaval (Senan), los militares arribaron como parte de actividades de cooperación bilateral orientadas a fortalecer capacidades operativas y coordinación interinstitucional.
El documento oficial detalla que los efectivos estadounidenses participarán en un entrenamiento combinado junto a personal especializado del Senan, la Policía Nacional y el Servicio Nacional de Fronteras.
Las actividades se desarrollan en la Base Aeronaval Almirante Cristóbal Colón y en la Base Naval Capitán de Fragata Noel Antonio Rodríguez Justiniano, instalaciones consideradas estratégicas para operaciones marítimas y de seguridad en el país.
Según el Senan, el programa busca fortalecer las capacidades operacionales de los estamentos de seguridad panameños, particularmente en la protección del Canal de Panamá y de los intereses nacionales vinculados a la seguridad marítima y fronteriza.
El comunicado subraya además que todas las acciones se desarrollarán con estricto respeto a la soberanía nacional, en el marco de los acuerdos de cooperación vigentes entre Panamá y Estados Unidos.
La llegada del contingente ocurre en un contexto de incremento de ejercicios militares conjuntos y presencia rotativa estadounidense, resultado del memorando de entendimiento firmado el año pasado entre ambos países para ampliar la cooperación en seguridad.
Este acuerdo establece la realización de entrenamientos, operaciones combinadas e interoperabilidad entre fuerzas, además de reactivar espacios históricos de cooperación en instalaciones como Fuerte Sherman, la Base Aérea de Howard y la Estación Naval de Rodman.
Durante su visita a Panamá el año pasado, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, destacó que la cooperación bilateral en seguridad responde a desafíos comunes en la región, incluyendo el combate a redes criminales, la migración irregular y la protección del Canal.
El funcionario subrayó que el memorando firmado permitirá aumentar ejercicios conjuntos y fortalecer la presencia rotativa de tropas estadounidenses en coordinación con las autoridades panameñas.
El jefe del Pentágono también señaló en ese entonces, que la seguridad del Canal de Panamá constituye un eje prioritario de la cooperación bilateral, en un contexto de competencia geopolítica y amenazas a infraestructuras estratégicas.
En ese sentido, enfatizó que los ejercicios conjuntos y la interoperabilidad buscarían garantizar la capacidad de respuesta ante escenarios de contingencia y proteger el tránsito marítimo internacional.
Las actividades de entrenamiento se suman a una serie de operaciones militares y ejercicios realizados durante 2025 y lo que va de 2026, que han incluido maniobras en selva, operaciones marítimas y despliegues aéreos para fortalecer la preparación de las fuerzas de seguridad panameñas. Estas iniciativas forman parte de la estrategia de cooperación regional en materia de defensa y seguridad hemisférica.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, la cooperación ampliada también contempla intercambio de información, apoyo técnico e infraestructura estratégica, así como asistencia en áreas cibernéticas y logísticas relacionadas con la protección del Canal.
La presencia de militares estadounidenses en territorio panameño se realiza bajo el esquema de ejercicios rotativos por invitación del Gobierno panameño, lo que ha sido reiterado por funcionarios de ambos países como mecanismo de cooperación respetuoso de la soberanía nacional.
En ese marco, las autoridades panameñas han señalado que estas actividades buscan mejorar la preparación operativa y la coordinación ante amenazas transnacionales. La firma del acuerdo generó múltiples reacciones de rechazo ante la posibilidad del establecimiento de nuevas bases militares en Estados Unidos, lo que fue negado por las autoridades panameñas y estadounidenses.
El arribo de los 41 infantes de Marina y el desarrollo de los entrenamientos conjuntos reflejan la continuidad de la agenda de seguridad bilateral entre Panamá y Estados Unidos, en un momento marcado por el fortalecimiento de alianzas estratégicas en el hemisferio.