Era el 6 de abril de 1924….Benito Mussolini llevaba 16 meses en el poder, solo 2 años antes los fascistas eran una pequeña minoría violenta en un mar de socialistas y católicos que pugnaban por el poder. La “izquierda revolucionaria” y la “derecha conservadora” estaban a la par, Gramsci y Matteotti brillaban en el firmamento como reflejo del conflicto mundial entre Capitalismo y Comunismo.
Mussolini, desde la portada de la revista Gerarchia, órgano oficial del gobierno, exclamaba: “queremos dar a los italianos 4 años de paz y fecundo trabajo. Todas las facciones han de perecer, incluida la facción fascista, con tal que Italia sea siempre grande y respetada…”Los partidos de la oposición habían caído derrotados: los socialistas, pasaron de 123 a 46 bancas; los populares-cristianos, de 108 a 39, y los liberales de 124 a 30. Solo los comunistas han ganado algo, de 14 a 19 escaños.La mayoría fascista ha sido abrumadora en el centro y el sur del país… no así en el norte industrial, donde la mayoría sigue siendo antifascista.El líder liberal Piero Gobetti afirma: “la tarea de la oposición es continuar la lucha, no seremos nosotros los que neguemos al fascismo su mayoría. Nos contentamos modestamente con un futuro que tal vez no veamos…”
“La mayoría fascista ha sido abrumadora en el centro y el sur del país…”
Tendrían que pasar 20 años, la exacerbación de la dictadura, las leyes racistas, la ocupación alemana y luego la americana para que la derrota del fascismo se concretara.La historia es bastante circular. A veces se concreta el principio que lo que fue tragedia se repite como comedia o viceversa… esperemos que la tragedia no se repita como tragedia.Pasaron 100 años, y el mundo se ve envuelto nuevamente en una disputa entre extremos… sería bueno que triunfe la razón, la paz y la justicia. Eso sería el triunfo de la civilización sobre la barbarie.