La industria de Fondos Comunes de Inversión atravesó un año agitado, dentro de una coyuntura económica y financiera -local e internacional- marcada por una fuerte incertidumbre. Con el correr de los meses, el inicio auspicioso se fue opacando de a poco y obligó incluso a una reconfiguración en la composición de la industria. Esto se reflejó en los flujos y en la distribución del patrimonio, tanto por segmento como por moneda.
En otras palabras, el interés por los fondos con riesgo de mercado (en especial, soberano) fue decreciente y llevó a los inversores nuevamente a priorizar la liquidez. Mientras que, por tipo de moneda, se observa una fuerte contraposición: pesos no, dólares sí.
Al cierre de 2025, la industria alcanzó los $77 billones de activos bajo administración (y hoy ya supera los $85 billones), reflejando un crecimiento positivo en términos reales.
Ahora bien, la clave es entender cómo se explica ese incremento patrimonial. Los dos componentes centrales son el aporte de los flujos netos de rescates y los rendimientos de los activos que componen la cartera de los fondos.
Los dos componentes centrales son el aporte de los flujos netos de rescates y los rendimientos de los activos que componen la cartera de los fondos
A diferencia de los últimos años, 2025 mostró un gran cambio: su crecimiento se explicó exclusivamente por la rentabilidad de los activos; es decir, este factor representó el 100% del movimiento de los fondos administrados.
¿Pesos o dólares?
Un análisis punta a punta revela que los flujos terminaron prácticamente neutros -una foto muy diferente a la de 2024, que culminó con suscripciones netas por un poco más de $11,8 billones-. Entre las características a destacar, hay dos claras:
- La fuerte volatilidad que predominó prácticamente todo el año;
- El diferente comportamiento por moneda.
De hecho, mientras que los fondos en pesos sumaron rescates por unos $7,5 billones, los de dólares se beneficiaron del apetito a su favor (en un marco, entre otros datos a considerar, del fin del cepo para personas físicas) y consiguieron alrededor del equivalente a $6,9 billones.
Además, en el desglose por categoría, debe volver a destacarse el segmento Money Market (o liquidez inmediata) y realizar un doble clic por moneda. Así, si bien el segmento T+0 recibió el equivalente a unos $1,6 billones, este se compone por rescates netos de unos $3,8 billones en los fondos en pesos y de suscripciones netas por unos $5,4 billones en los de dólares.
Incluso otros fondos en dólares, como los de renta fija en dólares y LatAm, también recibieron flujos positivos con casi $900.000 millones y $490.000 millones, respectivamente. Suscripciones netas, en concreto, que permitieron compensar la salida en los fondos en pesos -que se reflejó en prácticamente todas las categorías-.
La foto de los rendimientos
En lo que respecta a los retornos por segmento, estos fueron en su mayoría positivos en términos reales, pero más moderados que en 2024. En resumen, entre los pesos, el segmento CER fue el de mejor desempeño y logró avanzar un 40% en promedio, superando su benchmark (31%). El resto de las categorías quedaron por debajo, siendo el de renta variable (16%) el de menor ganancia.
Por el lado de los dólares, la foto también resultó positiva. Se destacaron los FCI de Retorno Total con casi el 11%, seguidos por los Renta Fija dólares con el 9% y los LatAm con el 5%, en promedio.
Sociedades Gerentes e inversores
Otro punto a destacar son los protagonistas, tanto del lado de la oferta como del lado de la demanda. Es decir, las administradoras de fondos y los cuotapartistas.
Al cierre de diciembre, operaban unas 55 Sociedades Gerentes. Se distribuye en 18 bancarias y 38 denominadas independientes -o aquellas que no pertenecen al grupo societario de una entidad bancaria-.
La primera concentra el 59% del total del patrimonio de la industria, gracias principalmente a la liquidez (manteniendo el 80% de los Money Market), y el resto las independientes. Aunque estas últimas están ganando espacio, respondiendo en gran parte al mayor peso de estrategias en dólares y más sofisticadas -opciones de fondos, por ejemplo, para inversores calificados-.
Más allá de la mayor concentración que se observa en términos de fondos administrados, 2025 fue un año de varias y numerosas fusiones entre administradoras
Ahora bien, más allá de la mayor concentración que se observa en términos de fondos administrados, 2025 fue un año de varias y numerosas fusiones entre administradoras. Un movimiento que probablemente siga observándose este año.
Se mantuvo creciente el peso de las personas físicas en el total del patrimonio: cerró en 17% en comparación con 6% que representaban en 2020 y 14% de 2024. A la vez, el 83% restante está en manos de diferentes actores clasificados dentro de personas jurídicas, donde han ganado los ACDI (Agentes de Colocación y Distribución Integral): representan 29% del total que ocupan las personas jurídicas.
Nuevo año
Enero dejó algunas señales positivas a nivel local -como riesgo país en la zona de 500 pb, recuperación de reservas, etcétera—, el devenir de la industria, tanto en flujo como en rendimiento, volverá en gran parte a determinarse por la coyuntura.
Será necesario consistencia en el tiempo para hablar de la sostenibilidad del programa económico y financiero. También podrían ser grandes catalizadores la reactivación económica y el impulso de la llegada de inversiones y reformas pendientes.
Asimismo, a nivel externo, posibles shocks seguirán siendo un factor de riesgo y, por momentos, sumarán incertidumbre.
En concreto, un marco que obligará a la gestión activa de las carteras, ya que la diferencia la hará quien logre moverse con rapidez, y donde los fondos, por sus características, vuelven a ser un excelente vehículo de inversión.
La autora es team leader de Fondos en PPI (Portfolio Personal Inversiones)