La inteligencia artificial podría revolucionar la salud de los humanos y demás animales, consiguiendo diagnósticos y tratamientos más precisos, rápidos, anticipados, accesibles, personalizados y con procedimientos menos invasivos.
En el último siglo, duplicamos la esperanza de vida. Y una de las principales causas es el avance médico en prevención y tratamiento de infecciones: saneamiento, antibióticos y vacunas.
La IA puede acelerar esta mejora en la calidad y la extensión de vida, impulsando la medicina, la veterinaria, la farmacología, la psicología y varias otras ciencias de la salud.
Los modelos de visión artificial ya realizan diagnósticos por imágenes médicas que igualan y hasta superan en precisión, rapidez y anticipación a los profesionales de la salud. Por ejemplo, de cáncer mamario, a partir de mamografías (Eisemann et al., 2025); de melanomas, a partir de imágenes dermatoscópicas, según 2 revisiones sistemáticas diferentes que suman más de 60 estudios (Patel et al., 2023; Salinas et al., 2024); de fracturas, a partir de imágenes radiográficas (Breu et al., 2024); y trastornos retinianos, a partir de imágenes vasculares de fondo de ojo (Shenyu Huang et al., 2024).
También vienen mejorando en diagnósticos gastroenterológicos, a partir de imágenes endoscópicas y colonoscópicas, y neurológicos, a partir de imágenes de resonancia magnética.
Los modelos de lenguaje ya realizan razonamientos médicos que también igualan y hasta superan el desempeño de los profesionales de la salud. En un estudio (Ayers et al., 2023), un jurado de profesionales sanitarios comparó 195 respuestas de un grupo de médicos a consultas hechas en un foro público con las de “GPT-3.5″, concluyendo que el chatbot supera ampliamente a los médicos, tanto en calidad como en empatía.
En otro estudio (Goh et al., 2024), “GPT-4″ superó el 90% de precisión en razonamiento diagnóstico, evaluando 6 casos clínicos, mientras que 50 médicos no superaron el 80%, incluso con acceso al chatbot, revelando que subestimaron su capacidad de diagnóstico.
Ese mismo año se realizaron más estudios: uno (Xie et al., 2024) demostró que “o1″ supera en precisión a “GPT-4″ en 6 tareas médicas diferentes; otro (Brodeur et al., 2024), demostró que en 5 tareas médicas diferentes “o1-preview” también supera en precisión a “GPT-4″ y a los médicos humanos. Es decir, que alcanzó un desempeño sobrehumano en razonamiento médico.
A principios de 2025 se lanzó el sucesor de “o1″: el modelo “o3″, que supera en un 10% su razonamiento científico (benchmark GPQA).
El asesoramiento médico de la IA podría integrar la más rigurosa y actualizada bibliografía científica disponible junto a la información biométrica recopilada por dispositivos (ej. pulsera inteligente) y el historial clínico de cada paciente, su información genética y antecedentes familiares.
Los expertos en IA Ilya Sutskever y Geoffrey Hinton dicen que se desperdicia mucha información médica. Ilya, además, destaca que la IA reducirá drásticamente el tiempo de espera para cada consulta médica, aumentará su duración y habrá un inmenso abaratamiento.
Dice también que, cuando todos estos avances ocurran, miraremos la atención médica actual como miramos a la odontología del siglo XVI, cuando se ataba a la gente con cinturones y usaban taladros dentales manuales.