Paren el mundo que me quiero bajar

Propuestas irracionales que generaron revuelo en las últimas horas de campaña, pero de efectos difíciles de medir antes de que se abran las urnas

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Javier Milei y Lilia Lemoine (@lilialemoine)
Javier Milei y Lilia Lemoine (@lilialemoine)

Salga usted a la calle en un rato y haga el siguiente ejercicio. Pregúntele a la primera persona si le parece legítimo que alguien deje morir de hambre a su hijo discapacitado. ¿Qué supone que ocurrirá?

Si la persona es educada, le dirá que no y se alejará. O tal vez se asuste: tiene su lógica que una situación así sobresalte a cualquiera.

O quizás usted reciba un insulto. Tipo:

-¡¿Como se le ocurre una cosa así, pedazo de animal?!

Pruebe una segunda vez.

¿Qué cree que puede suceder?

Seguramente, lo mismo: un no extrañado, una huida furtiva, una puteada.

Pruebe una tercera vez.

Hay altas chances de que la situación se repita en alguna de sus variantes hasta el infinito.

¿Cuántas veces tendrá que hacer esta pregunta para que alguien le responda que le parece razonable que un padre deje morir de hambre a su hijo inválido? ¿Cinco mil? ¿Diez mil? Tal vez nunca ocurra.

Sin embargo, en algunos grupos minoritarios esa pregunta suena razonable y alguien que afirma semejante cosa puede ser, incluso, venerado. Lo curioso, para el caso, es que eso ocurre entre algunas personas que tienen una enorme chance de llegar al poder en pocos días en la Argentina. Varias de ellas admiran, pero admiran de verdad, a un autor que sostuvo esas cosas: que un padre tiene derecho a dejar morir de hambre a su hijo discapacitado.

Le cuento.

El miércoles pasado, la candidata a diputada por La Libertad Avanza, Lilia Lemoine, anunció que presentará un proyecto para permitirle a un hombre renunciar a su paternidad en caso que una mujer lo seduzca “para que acabe adentro (sic)” o en caso de que “le pinche un forro (sic)”.

Cuando se armó revuelo, Lemoine bancó la parada como corresponde a alguien con convicciones.

Menos Perón y más Rothbard”, escribió.

Para los más jóvenes: por Perón se refería a Juan Domingo Perón, un presidente que fue muy importante durante el siglo pasado. De allí deriva el adjetivo “peronista”. Cristina Kirchner y Sergio Massa, por ejemplo, son peronistas, porque pertenecen al partido político fundado por él.

Por Rothbard, Lemoine se refería a Murray Rothbard un pensador libertario que le cambió la vida a Javier Milei. El candidato a presidente ha contado varias veces su admiración por él. “Cuando terminé de leer a Rothbard, dije: ‘Durante más de 20 años estuve engañando a mis alumnos’”. Uno de los perros de Milei, de hecho, se llama Murray en homenaje a ese señor.

Posteo de Lilia Lemoine
Posteo de Lilia Lemoine

Debajo de la consigna -”más Rothbard, menos Perón”- Lilia colgó la tapa del libro La ética de la libertad, escrito por el norteamericano, y el siguiente párrafo, que serviría para justificar su proyecto de renuncia a la paternidad:

“En la sociedad libre ningún hombre puede tener la obligación legal de hacer algo por otro ya que eso invadiría los derechos del primero: la única obligación que tiene un hombre es la de respetar los derechos del otro. Aplicando nuestra teoría a los padres y a los hijos, esto significa que un padre no tiene derecho a agredir a sus hijos pero también que el padre no debe tener la obligación legal de alimentar, vestir o educar a sus hijos”.

El texto que subió Lemoine se pone luego un poco más picante:

“El padre debe tener el derecho de dejar de alimentar a sus hijos, es decir, de dejarlo morir”.

Lo que ella no incluyó en su cuenta es lo que se lee unas líneas más abajo. No creo que quisiera ocultarlo. Simplemente, no formaba parte del debate.

Pero así continúa:

“Esta norma nos permite resolver algunas cuestiones espinosas, entre otras si les asiste a los padres el derecho a dejar morir (por ejemplo, no dándole alimentos) a un hijo deforme. La respuesta es, por supuesto, afirmativa, en virtud de un a fortiori derivado del derecho, mucho más general, de permitir que muera cualquier niño, deforme o no”.

Deforme, escribió Rothbard.

Por supuesto, que Lilia Lemoine o Javier Milei tienen todo el derecho del mundo a pensar lo que quieran sobre las obligaciones de un padre hacia sus hijos o a admirar a quien sea. Eso no los hace mejor o peor personas. Por lo que se ha visto en estos días en el mundo, además, esta idea no es de las más horrorosas.

La objeción, además, no tiene nada que ver con el hecho de que esa idea de Rothbard tenga alguna posibilidad de ser llevada la práctica por Milei, o por los legisladores de La Libertad Avanza. No es eso. Lo que es llamativo es el poder que probablemente van a tener sobre nuestras vidas personas que admiran, en lugar de rechazar, a un autor que ha escrito semejante cosa.

“Más Rothbard…”, propone la candidata a diputada.

¿Pero cómo? ¿No es Rothbard quien escribió que un padre puede dejar morir de hambre a un niño al que él mismo definió como deforme?

Sí. ¿Y?

Bienvenidos a la nueva Argentina.

¡Libertad! ¡Libertad!

El párrafo citado por Lemoine pertenece al capítulo “Los derechos del niño”, donde figura, precisamente, un concepto que a Milei le ha traído problemas durante la campaña: el del mercado floreciente de compra y venta de niños. Ese capítulo va a pasar a formar parte en poco tiempo de la cultura política argentina.

Se trata de un texto realmente hipnótico, en el sentido del término que cada uno le quiera dar.

”Si un padre puede tener la propiedad de su hijo, puede transferirla a terceros. Puede dar al niño en adopción, o puede vender sus derechos sobre él en virtud de un contrato voluntario. En suma, tenemos que enfrentarnos al hecho de que en una sociedad absolutamente libre puede haber un floreciente mercado libre de niños. Esto suena a primera vista a cosa monstruosa e inhumana. Pero una mirada más atenta descubre que este mercado posee un humanismo más elevado”.

-”Debemos empezar por reconocer que existe ya de hecho este mercado infantil, sólo que, dado que los gobiernos prohíben vender los niños por un determinado precio, los padres se ven ahora obligados a entregarlos a centros de adopción de niños libres de cargas. Y esto significa que el mercado de niños existe, sólo que el gobierno ejerce un control máximo de los precios hasta reducirlos a cero y que restringe, además, las operaciones mercantiles a unas pocas agencias privilegiadas y, por tanto, monopolistas. El resultado ha sido un mercado típico, en el que al rebajar el gobierno los precios del artículo muy por debajo de los del mercado libre, se produce una gran «escasez» de bienes”.

-”La demanda de bebés y niños es de ordinario muy superior a la oferta. Se da a la vez una amplia demanda insatisfecha de niños por parte de adultos y parejas y un elevado número de excedentes, de niños no deseados, desatendidos o maltratados por su padres”.

-”Si se permitiera el mercado libre de niños, se eliminaría este desequilibrio y se llevaría a cabo una transferencia de bebés y de niños desde padres que no los quieren o no los cuidan a padres que desean ardientemente tenerlos. Todos los implicados: los padres biológicos, los niños y los padres adoptivos que los compran saldrían ganando en este tipo de sociedad”.

Más Rothbard y menos Perón.

Javier Milei y Alberto "Bertie" Benegas Lynch
Javier Milei y Alberto "Bertie" Benegas Lynch

Si las encuestas tienen algo de razón, Javier Milei será el próximo presidente, más tarde o más temprano. La mayoría de las personas tienen habilidades distintas, por ejemplo, para caminar y mascar chicle. Por eso, puede ser que Milei admire a un pensador como Rothbard, al punto de ponerle su nombre de pila a uno de sus hijos de cuatro patas, no le parezcan aterradoras esas ideas y, al mismo tiempo, tenga buenas cualidades para gobernar el país. Quién dice. Pero también puede ocurrir que sus criterios, sus marcos conceptuales, sean los mismos para analizar la economía y la filosofía. En ese caso, “Houston, estamos en problemas”.

La propuesta de la candidata a diputada generó revuelo en las últimas horas de campaña, donde cualquier error puede costarle a Milei una segunda vuelta. Eso se debió a que no es un hecho aislado. De haberlo sido, habría pasado como una extravagancia. Lo que ocurre es que se suma a tantas ideas y reacciones curiosas: el pago de la educación con vouchers, la privatización de las calles, las puteadas al Papa, las peleas con periodistas, la venta libre de órganos –que el viernes volvió a ser defendida por Alberto Benegas Lynch hijo, otro de los ídolos de Milei--, la reivindicación de la dictadura, la afirmación de que no pasa nada si una empresa contamina un río, el revoleo de ministerios, las metáforas sexuales para explicar el rol perverso del Estado (“el Estado es el pedófilo en el jardín de infantes con los niños encadenados y cubiertos de vaselina”).

Hace pocas horas, “Bertie” Benegas Lynch, agregó un nuevo hit. “Si alguien desea mandar a sus hijos a un lugar donde una drag queen le pase los miembros por la cara, debería poder hacerlo”, afirmó. “Yo no lo haría. Pero si alguien quiere hacerlo…”.

Eso dijo: que permitiría que existiera una escuela donde las drag queen le pasen a los chicos por la cara sus miembros sexuales.

No rebotó en ningún lado porque uno no da abasto.

Esta noche se sabrá si todas estas propuestas que circulan entre los suyos comenzaron a debilitar al gran protagonista de estas elecciones. Hay una diferencia con lo que sucedió en las primarias. Hasta ese momento, las dos fuerzas principales no consideraban a Milei una amenaza real y preferían no agredirlo porque pensaban que sus votantes definirían el balotaje. Entonces, se dedicaron a desgastarse entre ellas. Desde que Milei ganó las PASO, se transformó en un blanco móvil. Con todos sus recursos, las fuerzas mayoritarias intentaron instalar en el debate sus rasgos más controvertidos.

El tema no es si eso afectó a su base, que es la que vota con más convencimiento y fervor, sino si el bombardeo afecta su crecimiento, que es lo que le permitiría ganar en primera vuelta, o -al menos- sacar una ventaja que lo ubique al borde del triunfo. Algunos encuestadores -entre ellos algunos que anticiparon lo ocurrido en las PASO- informan que en las últimas semanas el libertario empezó a caer al nivel de las primarias, con lo cual esperan otro escenario de tercios, con poca diferencia entre el primero y el tercero. Los jóvenes libertarios que anticiparon el resultado de las PASO en función a lo que leen que pasa en las redes anticipan que Milei siguió creciendo en estos dos meses y que tiene chances de dar el batacazo esta noche.

Mientras tanto, qué rara es la vida.

¿Ustedes se dan cuenta las cosas que estamos discutiendo?