Durante el año 2022, el aumento de tarifas eléctricas hizo que muchos usuarios se preguntaran qué son exactamente los cargos fijos y variables incluidos en la factura de luz. Al revisar, los usuarios se encuentran con varios conceptos que no se sabe exactamente cómo impactan en el importe total a pagar. Es importante focalizarse en entender la diferencia que existe entre potencia y energía y cómo esto puede ayudar a cambiar los hábitos de consumo.
La principal diferencia entre potencia y energía es que la primera es un costo fijo en la factura de la luz, mientras que la segunda no lo es. En otras palabras, se paga una cantidad establecida basada en la potencia contratada, independientemente del consumo de energía. Pero, ¿qué es exactamente la potencia y la energía? La potencia contratada se refiere a la capacidad de cada usuario para admitir múltiples dispositivos eléctricos conectados simultáneamente. Por otro lado, la energía comprende aquella consumida durante un periodo de tiempo determinado, de ahí que su valor total varía en función de las cantidades.
Conocer estos dos conceptos es el punto de partida para lograr eficiencia en el consumo eléctrico, sabiendo que no solo es posible ahorrar energía, sino también potencia. Y es allí donde una instalación fotovoltaica entra en escena. Si cada usuario conoce su patrón de consumo y alinea los picos de potencia (por ejemplo, prender maquinarias o aires acondicionados) con la generación de energía del sistema fotovoltaico (momentos de luz solar), consumirá menos potencia y menos energía de la red eléctrica, generando ahorros significativos en un contexto de aumento de tarifas.
Desde ALP Group hace más de 12 años que trabajamos en el sector de energías renovables. Las empresas que incorporan tecnología fotovoltaica pueden planificar y mejorar su estructura de costos frente a la competencia que mantiene el 100% del consumo eléctrico desde la red de distribución, quedando expuesta a la variación de la tarifa. También colaboran con los problemas de distribución que generan cortes de suministro eléctrico.
Por último, los paneles tienen garantía de generación por 25 años, por lo que la adquisición de un panel actúa como una pre compra de energía, otorgando previsibilidad, algo que en la Argentina de hoy y de cara al futuro, no es un detalle menor.
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