Recientemente se aprobó en la Cámara de Diputados un proyecto para facilitar la renovación del CUD, el certificado único de discapacidad, cuyo principal objetivo es que las patologías genéticas u otras crónicas incurables no requieran renovación.
Por ello es que quiero contarles por qué cuando se crea el CUD, se decide que todas las personas con discapacidad necesiten de una evaluación de la junta profesional cada 3 (tres) años o 10 años según decisión de la junta médica, que por supuesto, no significa evaluar la curación de la enfermedad de base. La decisión es de orden sanitario y social, orientada a evaluar si la persona con discapacidad está recibiendo los controles y tratamientos indicados.
Muchas veces relajamos los controles en temas de salud, sobre todo cuando sabemos que algún cuadro de enfermedad crónica puede compensarse y no requiere de evaluaciones obligatorias periódicas. Por ejemplo, si alguien sufrió una amputación de un miembro a causa de un accidente y adapta su vida a esa circunstancia y por lo tanto no consulta más por su incapacidad pero resulta que podría tener mejor calidad de vida con los nuevos avances de la ciencia, como contar con alguna prótesis que mejorara su funcionalidad , ¿Cómo podría enterarse de las novedades si no hace una consulta por lo menos cada 10 años con un traumatólogo?
Claro que también podría suceder con otras enfermedades crónicas, neurológicas, cognitivas que dependen absolutamente de un tercero para realizar controles de salud; en ese sentido estoy convencida que el Estado no puede desconocer la evolución de las personas que presentan discapacidades instaladas crónicamente.
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Por supuesto que hacer de este trámite un trámite ágil y que no sea engorroso es importante para el paciente y su familia que es la encargada de realizarlo pero no debemos creer que la renovación se aplica con una mirada “naif” sobre la cura de las enfermedades crónicas invalidantes.
En mi caso, tengo una niña de 22 años con una enfermedad cognitiva grave que depende absolutamente de su familia que decide todo por ella. Renové varias veces el CUD, ahora me lo dan con un vencimiento de 10 años, pero cada vez que lo hago, tengo que llevar la historia clínica actualizada. Personalmente no veo mal que un equipo profesional capacitado (la junta está conformada por un médico, un psicólogo y un trabajador social) evalúe los cuidados que mi hija recibe y eso en muchos casos, sólo se logra haciendo obligatorio la renovación del CUD.
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