¿La cuarentena no existe?

El Presidente extendió la cuarentena hasta el 30 de agosto, con lo cual la cientocincuentena argentina es la más extensa del mundo. Sin embargo, mientras anunciaba esto, decía que “la cuarentena no existe”

El presidente Alberto Fernández al anunciar una nueva extensión de la cuarentena

Lo que ellos niegan no existe, aunque lo veamos, toquemos o suframos. Lo que ellos relatan o inventan, aunque sea una novela de ficción para la impunidad, eso existe, eso es real. No importa que no lo veamos, o no exista, los mentirosos y fabuladores se creen sus propias mentiras y te quieren convencer de que si no les crees estás loco.

Los reyes o faraones no conciben que nada ni nadie esté por encima de sus decisiones, de su autoridad. Hasta Dios debería temerles un poquito, como dijo alguna vez Cristina. Por lo tanto, la democracia es un instrumento para llegar al poder. Sirve, si ganan.

Por esto, por esa visión autoritaria del poder nunca van a respetar las instituciones republicanas, porque les ponen límites a los tiranos. Están convencidos de que estas tienen que ser meros instrumentos para sus fines, con lo cual hay que consolidar una oposición fuerte y unida que ponga límites firmes de cara a la sociedad. Que desnude las intenciones autoritarias y demuestre que quienes gobiernan. Son los que declaman democracia y acuerdo cuando sienten debilidad, pero destruyen cuando pueden ejercer el poder sin límites. Esto ocurre porque decididamente no son ni democráticos, ni republicanos.

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Como dice la gente, Alberto es el abogado de Cristina que recibió como honorario (pago anticipado por los servicios a prestar) la presidencia de la Nación Argentina. Así que Alberto es en los papeles, para el protocolo, el Presidente, pero en la realidad ni siquiera es el príncipe consorte, es simplemente el abogado contratado para hacer el trabajo encomendado, por el cual ya percibió el pago por adelantado, y no tiene el poder ni la decisión para romper el trato acordado.

No se puede servir a dos señores, en este caso Cristina o la Patria. Y Alberto optó por Cristina.

Esto hace que lo importante en este gobierno sea la impunidad de Cristina y sus socios (López, De Sousa, Báez, Boudou, etc.) y no el bien común, que debe ser el norte de todo gobierno. Para ello hay que sostener el poder a cualquier precio.

Por esa razón dice “no hay cuarentena”, pero para pasar el límite de una provincia a otra o de un departamento a otro en una provincia haya que pedir permiso a la policía o el COE. Dice “no hay cuarentena”, pero somos uno de los cuatro países en el mundo que prohíbe el transporte aéreo de pasajeros, o el transporte interprovincial de colectivos, y en algunos casos el provincial. Dice no hay cuarentena, pero hace cinco meses que no hay clases presenciales en las escuelas y universidades.

Debe ser cierto que no hay cuarentena porque la curva de contagios del Covid-19 no para de subir según los datos del Gobierno, como también la cantidad de muertos por cada millón de habitantes. Ya muchos especialistas se preguntan si estos datos son fidedignos. Ya decía un economista que las estadísticas manipuladas es el arte de mentir con precisión.

Estoy seguro que de no hay cuarentena porque la prioridad del gobierno nacional es la reforma de la Justicia para poner jueces amigos e intentar instalar una mayoría automática en la Corte de Justicia de la Nación, por las dudas algo falle en los tribunales inferiores; en lugar de pensar en el conjunto de la República sin distinciones políticas, en buscar una verdadera justicia independiente, que genere seguridad jurídica, que permita atraer la inversión de los propios argentinos para aumentar la productividad y la generación de empleo que tanta falta hace después de perder más de un millón de puestos de trabajo entre formales e informales en los últimos 8 meses.

Pero en esto no pudieron dar el ejemplo.

El caso Catamarca

El Gobierno de la provincia de Catamarca se les adelantó en esa reforma. Querían ser un ejemplo de lo que hay que hacer para evitar tener jueces independientes. Por las dudas, eliminaron el Consejo de la Magistratura, no vaya a ser que se presenten a los exámenes ternas de candidatos a jueces probos e independientes que después sean un dolor de cabeza, por aplicar la ley, y los ciudadanos encuentren verdadera justicia.

Para los autoritarios es mejor poner jueces amigos sin muchos pergaminos ni antecedentes, que su sola presencia politice la justicia, y trasmita a la sociedad la percepción de que no es independiente, sino un brazo más de coacción del poder.

Si hubiera cuarentena y tuviéramos un problema sanitario grave, seguramente en la provincia de Catamarca no estaríamos por gastar entre 70 y 115 millones de pesos en arreglar un estadio, si no seguramente el gobierno provincial usaría esa plata en la provincia para dar créditos a los monotributistas y emprendedores, para ayudar a la actividad privada en la generación de empleos.

La certeza total de que no hay cuarentena me la dio el llamado a licitación que hace la provincia de Catamarca por 320 millones de pesos para comprar un avión usado con equipamiento sanitario nuevo, que la gente pide a gritos, mientras los dos aviones sanitarios de la provincia están tirados hace meses en unos galpones del aeropuerto de San Fernando en la provincia de Buenos Aires, y quizás crean que ese San Fernando es el del Valle de Catamarca.

¿Qué son 320 millones de pesos, si solo alcanzan para pagar 160 casas IPV, o pagarle la deuda a todas las empresas constructoras de Catamarca, que generan miles de trabajos privados genuinos y además con sus impuestos sostienen el pago de los empleos públicos para que el Estado nos de educación, seguridad y justicia , que como todos saben según el Gobierno están funcionando muy bien en el país y en la provincia, por eso la gente no se queja?

Nadie entiende por qué muchos negocios no quieren abrir o empresas importantes no quieren trabajar y buscan fundirse. Nadie sabe por qué te meten preso por regar la vereda en Santiago del Estero, preso por abrir un negocio en La Pampa, te matan por salir a trabajar en Tucumán, te desaparecen por viajar a ver a tu novia en Buenos Aires, intentar ahorcarte para que no te secuestren las verduras en Catamarca; y así podríamos tener una historia dramática en cada provincia.

Realmente si hubiera cuarentena, el Gobierno estaría preocupado en sostener la actividad productiva del país, habría campañas de responsabilidad social sin meter miedo para poder levantar rápidamente las restricciones, los testeos diarios serían masivos. Además, seguro estaría en marcha un plan de incentivo al empleo privado, que es el que paga impuesto en todo el país.

Como nada de lo extensamente relatado en estas líneas ocurre, llego a la conclusión de que la cuarentena, como dice el presidente Fernández, no existe. Que probablemente la oposición y los argentinos que protestan en diferentes puntos del país son unos anarquistas intolerantes, que se sienten agobiados por su bienestar y no quieren dejar que el Estado los cuide, en su delirio. Se sienten oprimidos por una insana percepción de una amplia sensación de cuarentena, que generó sensación de inseguridad, sensación de impunidad y de nula educación.

Si quienes gobiernan no buscan el bien común, si no hay acuerdos a largo plazo de políticas públicas, si en lugar de buscar el equilibrio, buscamos los extremos, si más importante que la verdad son las versiones, si negamos los hechos y la realidad, entonces la política es solo la búsqueda del poder por sí mismo. Solo existen los bandos o facciones en busca de un botín, el bien común desaparece, la democracia es una quimera y la sociedad concebida como Nación comienza el camino de la disgregación, porque el contrato social de convivencia y las metas que acordamos como sociedad se han roto. Estas contradicciones actuales como sociedad quizás se explican con nuestra alta tasa de psicólogos por habitantes en cuarentena. Perdón, cierto que “la cuarentena no existe”.

El autor es dirigente del PRO

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