El 4 de febrero pasado revelamos en Infobae que una de las misiones secretas que tenía el submarino ARA San Juan en su última navegación –y también en la anterior, la del 1° al 19 de julio de 2017- era la de tomar fotografías y relevar las posiciones de las aeronaves y buques británicos que operan en las Islas Malvinas.

También que para hacerlo había navegado fuera de las 200 millas marinas y que realizó inteligencia sobre las unidades militares que operan en la zona. Esa tarea, por más que nos moleste, nos está vedada después del tratado de Madrid que en 1990 firmaron la Argentina y el Reino Unido para ponerle fin a un conflicto bélico abierto en 1982, durante la última dictadura militar, y en la que nuestro país acepta una "rendición incondicional".

Ese mismo día, informamos, en base a documentos exclusivos que ya estaban en la causa judicial que se tramita en el juzgado federal de Caleta Olivia, a cargo de la jueza Marta Yáñez, que los encargados de los sonares del buque de guerra desaparecido con sus 44 tripulantes el 15 de noviembre de 2017, detectaron -el 9 y 10 de julio- la presencia de un submarino nuclear, presumiblemente perteneciente a la Real Marina, dadas las coordenadas reportadas por el comandante Pedro Martín Fernández.

También, de manera exclusiva, reprodujimos las cartas navales realizadas en base a las coordenadas emitidas desde el ARA San Juan al Comando de la Fuerza de Submarinos, y demostramos que el buque de guerra argentino transitaba muy próximo al área que los ingleses consideran como propia; también que estaba fuera de la zona económica exclusiva de la Argentina cuando un barco pesquero de bandera china intentó embestirlo.

Todas las revelaciones las realizamos en base a los documentos aportados al expediente por la Armada Argentina y el Ministerio de Defensa, a cargo de Oscar Aguad. Sin embargo, desde la Casa Rosada salieron a negar el contenido de las investigaciones que publicamos en Infobae.

El domingo 5 de febrero, en el programa de Mirtha Legrand, que se emite por El Trece, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, le dijo a la conductora, ostensiblemente incómodo cuando ella le comentó parte de la nota: "Lo leí, pero nuestra versión no es la misma". El jefe de ministros habló de un "patrullaje de rutina". Y sostuvo que "no hubo ningún enfrentamiento" entre el submarino criollo y el nuclear, un hecho que ni siquiera sugerimos a lo largo de nuestras revelaciones.

El ministro Aguad hizo lo propio ante el canal de noticias C5N. "Su misión era detectar naves que estuviesen infringiendo las leyes y depredando el territorio nacional", dijo.  Y calificó como una "fantasía" la información publicada por Infobae.

En el medio de estas declaraciones, un altísimo funcionario del gobierno nacional me llamó al celular -la comunicación la realizó una secretaria- para pedirme "que deje de publicar la información secreta que la Armada Argentina aporta a la causa a pedido de la jueza Yáñez".

Le expliqué al funcionario que el propio ministro Aguad le informó a la magistrada que no debía relevar a la Marina de ningún "secreto de Estado", porque, al menos en este tema, la Armada no estaba inhibida de suministrar información y documentación.

El miércoles 14 de marzo, un día antes de que se cumpliesen los cuatro meses de la peor tragedia de la Armada en democracia, el mismo Peña que había negado todo en la mesa de Legrand confirmó cada una de las revelaciones realizadas por Infobae.

En la pregunta 456 el diputado mendocino Guillermo Carmona consultó "si el Submarino ARA San Juan, además de cumplir con las tareas establecidas en el Sistema de Avistaje en el Mar, tenía objetivos militares de reconocimiento, localización, identificación y registro de aeronaves y embarcaciones británicas o de cualquier otra nacionalidad". A lo que Peña, por escrito, respondió: "Al momento de la pérdida de contacto con el Submarino ARA "San Juan" (15 de noviembre de 2017), dicha unidad se encontraba cumpliendo la Orden de Operaciones COFS N°04/17 "C", cuya copia se adjunta. El objetivo táctico prioritario de esta patrulla era la localización, identificación, registro fotográfico/fílmico de buques frigoríficos, logísticos, petroleros, buques de investigación de otras banderas, etc., que se encontraran realizando alijo con un buque pesquero. Como objetivos materiales secundarios de esta actividad se establecieron buques y aeronaves que operan desde las Islas Malvinas".

En preguntas siguientes, como la 460, Peña reconoció que "el comandante del submarino informó en una oportunidad acerca de un posible contacto con submarinos nucleares en el área de patrulla". También aportó las coordenadas que ya habíamos publicado el 4 de febrero. Por último, el jefe de Gabinete reconoció que el ARA navegó fuera de la Zona Económica Exclusiva de la Argentina. Ni más ni menos, lo que informamos hace más de un mes.

Como dijimos en su momento, toda esa documentación ya fue aportada a la causa que instruye la jueza Yáñez, quien determinará quién o quiénes fueron los responsables de la tremenda tragedia que enluta al país, y a las 44 familias de los tripulantes. Lo que está claro a esta altura es que nosotros no fuimos los que mentimos. La fantasía era de otros.