Santoral de hoy: cuáles son los onomásticos que se celebran este martes 30 de junio

Cada una de las personas reconocidas como santos o beatos tienen asignada una fecha en el calendario para ser rememorados

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<p>El santoral es diferente cada día y recuerda a quienes se caracterizaron por sus buenas acciones. (Infobae/Jovani Pérez)</p>
<p>El santoral es diferente cada día y recuerda a quienes se caracterizaron por sus buenas acciones. (Infobae/Jovani Pérez)</p>

Buenas acciones, sacrificios mortales e incluso sucesos inexplicables surgidos por una aparente divinidad, son las razones por las que diferentes individuos fueron beatificados y canonizados por el Vaticano para llevar consigo el nombre de santo.

Todos los días marcados en el calendario, se conmemora la vida y muerte de estos seres, hombres y mujeres, que dedicaron su existencia a la iglesia católica misma que les valió el nombramiento.

Este es el santoral del martes 30 de junio

Celebración del día: San Ladislao de Hungría

En Nitra, en los montes Cárpatos, muerte de san Ladislao, rey de Hungría, que restableció en su reino las leyes cristianas dictadas por san Esteban, corrigió las costumbres, dando él mismo ejemplo de virtud y propagó la fe cristiana en Croacia, que había sido incorporada al reino húngaro, estableciendo la sede episcopal de Zagreb. Murió cuando se disponía a una guerra con Bohemia, siendo enterrado en Varadino, en Transilvania.

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Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este martes 30 de junio como los siguientes:

Santos Protomártires de la Iglesia Romana (s. I)

Beato Zenon Kovalyk (s. XX)

San Vicente Do Yen (s. XIX)

San Teobaldo de Salánica (s. XI)

Beato Jenaro María Sarnelli (s. XVIII)

Beato Felipe Powell (s. XVII)

Santa Erentrudis de Salzburgo (s. VIII)

San Alpiniano de Limoges (s. I)

Beato Basilio Velyckovsky (s. XX)

San Basílides de Alejandría (s. III)

San Marcial de Limoges (s. I)

San Adolfo de Osnabrück (s. XIII)

San Ostiano de Viviers

Santa Lucina de Roma (s. I)

San Austricliniano de Limoges

Qué se necesita para ser canonizado

Canonización del cura José Gabriel Brochero. (Reuters/Tony Gentile)
Canonización del cura José Gabriel Brochero. (Reuters/Tony Gentile)

La iglesia católica y ortodoxa utiliza la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida que durante su vida hizo sacrificios o estuvo relacionada a un evento divino a favor de la iglesia.

Esto implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y se concede el permiso de la iglesia católica de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media. En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar.

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Para la iglesia católica existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, se considera si la persona vivió las virtudes cristianas en un grado heroico o si sufrió martirio a causa de su fe, asimismo, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir).

Canonización del mexicano José Sánchez del Río. (Reuters)
Canonización del mexicano José Sánchez del Río. (Reuters)

La Iglesia católica

El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.

El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.

En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia -particularmente el Medio Oriente- y África.

En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.