Euro frenó racha a la baja en Colombia: así cerró la divisa el 16 de abril en medio de un mercado volátil

Se registró un alza en los valores del euro con respecto a la jornada anterior

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La moneda europea rompió una racha de tres jornadas consecutivas de caídas, mostrando una volatilidad ligeramente superior al promedio anual - crédito Europa Press
La moneda europea rompió una racha de tres jornadas consecutivas de caídas, mostrando una volatilidad ligeramente superior al promedio anual - crédito Europa Press

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 16 de abril de 2026 en un promedio de $4.255,33, lo que representó una subida de 4,47 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de +0,11%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.272,09 y un mínimo de $4.247,8, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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FOTO DE ARCHIVO. Imagen de ilustración de billetes de euro. 17 de julio de 2022. REUTERS/Dado Ruvic
La recuperación de sectores clave como tecnología y banca en EE. UU. refuerza la demanda global de dólares y eleva su fortaleza relativa en el índice DXY - crédito Dado Ruvic/REUTERS

Con referencia a la rentabilidad de los últimos siete días, el euro registra un ascenso 1,3%; pese a ello en el último año acumula aún una bajada del 7,94%.

En cuánto a las variaciones de este día con respecto a días previos, puso freno a tres sesiones seguidas con tendencia negativa. La volatilidad referente a estos siete días presentó un balance sutilmente superior a la volatilidad que mostraron los datos del último año, lo que manifiesta que está presentando un comportamiento más inestable.

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Análisis de mercado

En medio de un mercado cambiario que intenta redefinir su dirección, el dólar estadounidense vuelve a ganar tracción, interrumpiendo la tendencia reciente de apreciación del peso colombiano. Este giro no responde a un cambio abrupto en los fundamentales, sino a una recomposición táctica de flujos globales que han devuelto protagonismo al billete verde, particularmente tras episodios de menor aversión al riesgo y ajustes en expectativas geopolíticas.

El comportamiento del dólar está anclado en una narrativa dual. Por un lado, la economía estadounidense muestra señales de recuperación acelerada, con un repunte significativo en sectores clave como tecnología y banca, lo que refuerza la percepción de resiliencia del consumo y de la actividad interna. Este dinamismo contribuyo a sostener la demanda por activos denominados en dólares. Sin embargo, persiste un componente de incertidumbre institucional relevante, especialmente ante la posibilidad de cambios en la cúpula de la Reserva Federal, lo que introduce volatilidad en las expectativas de política monetaria.

Tensiones entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República sobre las tasas de interés generan incertidumbre en el mercado cambiario colombiano - crédito Dado Ruvic/REUTERS
Tensiones entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República sobre las tasas de interés generan incertidumbre en el mercado cambiario colombiano - crédito Dado Ruvic/REUTERS

A nivel global, la moderación en las tensiones geopolíticas, particularmente en relación con Irán, redujo parcialmente los flujos hacia activos refugio, generando una corrección contenida del dólar. No obstante, este ajuste no es suficiente para alterar su soporte estructural. De hecho, el índice DXY continúa mostrando fortaleza relativa, lo que sugiere que cualquier debilidad reciente es más un movimiento técnico que un cambio de tendencia de fondo.

En este entorno, el peso colombiano enfrenta una dinámica compleja. Tras varias sesiones de apreciación, el USD/COP comenzó a estabilizarse, evidenciando una pausa en su trayectoria bajista. Este comportamiento responde a una combinación de factores: por un lado, el rebote del dólar global; por otro, una menor contribución del petróleo como soporte, en la medida en que los precios perdieron algo de impulso frente a semanas anteriores. A esto se suman flujos locales que influyen en la liquidez del mercado cambiario, amplificando los movimientos de corto plazo.

Desde el frente doméstico, los fundamentos del peso presentan señales mixtas. Si bien el sector energético continúa mostrando solidez, con niveles favorables en generación y una creciente participación de energías renovables, los desafíos fiscales siguen siendo un elemento de presión. Un déficit proyectado superior al 5% del PIB y una carga tributaria elevada en comparación internacional limitan el margen de maniobra económica. Además, la divergencia entre el Ministerio de Hacienda y el Banco de la República respecto a la trayectoria de tasas introduce ruido adicional en las expectativas del mercado.

El déficit fiscal superior al 5% del PIB y una carga tributaria elevada refuerzan los desafíos estructurales del peso colombiano frente a la volatilidad global - crédito Europa Press
El déficit fiscal superior al 5% del PIB y una carga tributaria elevada refuerzan los desafíos estructurales del peso colombiano frente a la volatilidad global - crédito Europa Press

En términos de política monetaria, el sesgo conservador del banco central colombiano contrasta con la intención del Gobierno de flexibilizar condiciones financieras. Esta tensión institucional puede traducirse en episodios de volatilidad cambiaria, especialmente si los inversionistas perciben riesgos sobre la credibilidad del ancla inflacionaria.

Bajo este panorama, el comportamiento del USD/COP parece encaminado hacia una fase de consolidación, donde predominan los movimientos laterales con sesgo alcista moderado. La recuperación del dólar global actúa como un freno para la apreciación del peso, mientras que los factores internos limitan una depreciación más pronunciada. En consecuencia, el tipo de cambio se movería dentro de rangos acotados, condicionado por la evolución de los flujos internacionales y por la capacidad del mercado local para absorber choques externos.