Precio del euro hoy en Brasil: cotización de apertura del 26 de marzo

Se registró una baja en los valores del euro con respecto a la jornada anterior

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Precio del euro hoy en Brasil: cotización de apertura del 26 de marzo
Precio del euro hoy en Brasil: cotización de apertura del 26 de marzo

El euro se negocia al inicio del día a 6,03 reales brasileños en promedio, de manera que supuso un cambio del 0,71% comparado con los 6,07 brasileños de la jornada previa, reporta Dow Jones.

En los últimos siete días, el euro marca un descenso 0,17%, de modo que desde hace un año mantiene aún un descenso del 4,87%.

Analizando este dato con el de días previos, interrumpe con la racha positiva de cotizaciones de mercado de las últimas dos sesiones. En los pasados siete días la volatilidad es de 16,19%, que es una cifra superior al dato de volatilidad anual (13,25%), así que está pasando por una fase de inestabilidad.

El panorama del dólar en Brasil para 2026

El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.

En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.

Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.

A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.