San José Oriol y todos los santos que se celebran este lunes 23 de marzo

El religioso barcelonés fue conocido por su humildad radical, imponiéndose severos ayunos y renuncia a la carne

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San José Oriol nació en Barcelona y destacó desde joven por su piedad y servicio religioso. (WikiCommons/OscarV055)
San José Oriol nació en Barcelona y destacó desde joven por su piedad y servicio religioso. (WikiCommons/OscarV055)

Hace décadas, incluso podría hablarse de siglos, los padres solían asignar el nombre de pila a sus hijos acorde a la festividad de los santos de ese día, incluso entre católicos y ortodoxos aún se conserva la costumbre de felicitar a las personas en el día de su santo. No en vano en las famosas “Mañanitas” hay una estrofa que dice: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.

El onomástico hace alusión día en que se festeja algún santo, aunque es común que mucha gente lo use como sinónimo de cumpleaños, lo cual es erróneo, pues al hablar de él sólo se alude al listado de los nombres del santoral.

Como se indica en el calendario santoral, hoy también se conmemora a las mujeres y hombres que destacaron por tener conexiones especiales con las divinidades, que hicieron buenas acciones por el prójimo y que tenían una elevada ética y moral, motivos que los llevaron a ser canonizados o beatificados y formar parte del santoral.

Este es el santoral del lunes 23 de marzo

Quién fue San José Oriol

Los santos más venerados en el mundo Crédito: Luis - Infobae México

San José Oriol nació en Barcelona y perdió a su padre a muy temprana edad, según la información consultada en ACI Prensa. Durante su juventud ingresó como monaguillo y cantor en una iglesia, donde su profunda devoción llamó la atención de los sacerdotes, quienes decidieron apoyar su formación en el seminario. En ese periodo, dedicaba largas horas a la oración ante el Santísimo Sacramento.

Una vez ordenado sacerdote y tras obtener el grado de doctor en la universidad, orientó su labor hacia la enseñanza de los jóvenes. Era muy apreciado por la gente, tanto por su virtud como por la amabilidad con la que trataba a los demás. No obstante, tras una experiencia en la que Dios le permitió contemplar el estado de su alma, abandonó por completo cualquier rastro de vanidad y orgullo. Reconoció que lo que ante los hombres puede parecer santidad, ante Dios es fragilidad y miseria. Desde entonces, decidió no volver a comer carne y practicar el ayuno diariamente.

Recibió el don de guiar espiritualmente a otros. Las personas que acudían a él encontraban consuelo, serenidad y renovada confianza. En su dirección, insistía en que la santidad debía ser principalmente interior y sobrenatural, no solo externa.

A pesar de los prodigios que se le atribuían, nunca los consideró propios, pues afirmaba que eran fruto del sincero arrepentimiento de quienes se confesaban. En sus últimos años, también se le concedió el don de profecía, con el cual anunciaba hechos futuros, incluso el momento de su muerte.

Falleció en marzo de 1702, a los 53 años, mientras, desde su lecho de enfermo, entonaba un himno a la Virgen María.

¿Qué otros santos se conmemoran el 23 de marzo?

Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este lunes 23 de marzo como los siguientes:

  • Beato Edmundo Sykes (s. XVI)
  • San Fingar (s. V)
  • San Gualterio (s. XI)
  • Beato Metodio Domingo Trcka (s. XX)
  • San Otón de Ariano (s. XII)
  • Beato Pedro de Gubbio (s. XIV)
  • San Pedro Higgins (s. XVII)
  • Santa Rebeca de Himlaya (s. XX)

El origen de los santos

Canonización del cura José Gabriel Brochero. (Reuters/Tony Gentile)
Canonización del cura José Gabriel Brochero. (Reuters/Tony Gentile)

La iglesia católica y ortodoxa utiliza la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida que durante su vida hizo sacrificios o estuvo relacionada a un evento divino a favor de la iglesia.

Esto implica incluir el nombre de la persona en el canon (lista de santos reconocidos) y se concede el permiso de la iglesia católica de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media. En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar.

Para la iglesia católica existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, se considera si la persona vivió las virtudes cristianas en un grado heroico o si sufrió martirio a causa de su fe, asimismo, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir).

Vista general de una Misa por la canonización del cardenal británico del siglo XIX John Henry Newman, una laica suiza, una monja india, una monja italiana y una monja conocida como la "Madre Teresa de Brasil", en el Vaticano, 13 de octubre de 2019. (REUTERS/Remo Casilli)
Vista general de una Misa por la canonización del cardenal británico del siglo XIX John Henry Newman, una laica suiza, una monja india, una monja italiana y una monja conocida como la "Madre Teresa de Brasil", en el Vaticano, 13 de octubre de 2019. (REUTERS/Remo Casilli)

La Iglesia católica

El catolicismo es una de las religiones que más se practican en el mundo. Los datos más recientes del Vaticano -particularmente de su Anuario Estadístico Eclesial- señalan que hay más de mil 360 millones de católicos en el orbe.

El continente americano es donde más católicos prevalecen, con casi la mitad de los registrados por el Vaticano, siendo más de una cuarta parte ubicados en Sudamérica.

En los últimos años, el Vaticano ha dado cuenta que la presencia de católicos ha aumentado de forma importante en dos continentes: Asia, particularmente el Medio Oriente, y África.

En contraste, los religiosos en Europa han ido a la baja, mientras que en Oceanía se han mantenido estables.