Luna Creciente de mayo en España: cuándo podrás admirar este fenómeno astronómico

Las fases del astro más próximo a la Tierra sorprenderá en los próximos días

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Además de ser el satélite
Además de ser el satélite natural más grande de la Tierra, la Luna ha sido en todas las culturas un astro de observación y estudio. (Imagen Ilustrativa Infoba/NASA)

Esta semana, el cielo nocturno en España permitirá observar distintas fases de la Luna, un fenómeno astronómico que ha influido en la vida humana desde tiempos remotos. Más allá de su valor científico, el ciclo lunar ha desempeñado un papel fundamental en diversas culturas, sirviendo como base para calendarios agrícolas, rituales religiosos y prácticas cotidianas que aún hoy se mantienen en algunas comunidades.

El impacto de la Luna en la sociedad ha sido significativo tanto en lo simbólico como en lo práctico. Desde las creencias populares que asocian las fases lunares con el estado de ánimo o los ciclos de siembra, hasta su influencia en las mareas y la navegación, este fenómeno continúa despertando interés y curiosidad.

En la actualidad, las fases de la luna siguen siendo motivo de estudio y observación, no solo por su atractivo visual, sino por su papel histórico como guía para las personas.

¿Qué veremos esta semana en el cielo nocturno?

De acuerdo con Calendarr, así es cómo se podrá observar al satélite natural más grande de la Tierra.

La luna de hoy está 14,55% visible y está creciendo.La última fase de la Luna: Luna Nueva. Faltan 4 días para la fase Cuarto Creciente. Hora de actualización: 15:00 (UTC)

Así ocurren las fases de la Luna

ARCHIVO. La Luna siempre ha
ARCHIVO. La Luna siempre ha sido un astro en el que la humanidad se ha interesado. (Reuters)

La Luna atraviesa un ciclo regular compuesto por cuatro fases principales: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. Este ciclo, conocido como lunación, tiene una duración aproximada de 29.5 días y se produce por el cambio en la posición relativa entre el Sol, la Tierra y la Luna. A medida que la Luna orbita nuestro planeta, diferentes porciones de su superficie iluminada por el Sol se hacen visibles desde la Tierra.

El ciclo comienza con la luna nueva, cuando el satélite se encuentra entre la Tierra y el Sol, lo que impide ver su cara iluminada desde nuestro planeta. Luego sigue el cuarto creciente, donde se empieza a observar una porción del hemisferio iluminado, formando una media luna en el cielo. Posteriormente se alcanza la luna llena, cuando la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna, permitiendo ver la cara lunar completamente iluminada. Finalmente, llega el cuarto menguante, donde nuevamente se observa solo la mitad iluminada, pero esta vez en disminución.

Entre estas fases principales también se identifican fases intermedias: luna creciente y luna menguante, que corresponden a los periodos de transición entre los cuartos y la luna llena o nueva. Este ciclo ha sido observado desde la antigüedad y aún hoy sigue marcando el ritmo de diversas actividades humanas, desde prácticas agrícolas hasta aspectos culturales y religiosos en distintas partes del mundo.

La Luna desde una vista
La Luna desde una vista satelital durante un eclipse total. (Imagen Ilustrativa Infobae/IA)

Consejos para contemplar la Luna

Para una observación nítida de la Luna, se recomienda elegir noches con cielo despejado y poca contaminación lumínica. Alejarse de zonas urbanas permite una mejor visibilidad del satélite y de sus detalles superficiales. Aunque la luna llena es llamativa, las fases de cuarto creciente o menguante ofrecen mayor contraste de luces y sombras, lo que facilita apreciar cráteres y relieves en su superficie.

El uso de binoculares o telescopios puede mejorar notablemente la experiencia. Unos binoculares de mediana potencia permiten distinguir formaciones como mares lunares, mientras que un telescopio básico proporciona mayor nivel de detalle. Es útil consultar calendarios lunares para planificar la observación según las fases del ciclo lunar y elegir el momento más adecuado según el interés del observador.

También se recomienda adaptar la vista a la oscuridad antes de iniciar la observación, evitando el uso de luz blanca intensa. En entornos oscuros, una linterna con filtro rojo ayuda a mantener la visión nocturna. Tomar notas o registrar fotografías puede complementar la actividad, especialmente en noches con eventos astronómicos como eclipses o superlunas.