El Volcán de Colima, también conocido como el Volcán de Fuego de Colima, ubicado en el sector occidental del Cinturón Volcánico Transmexicano (CVT), se encuentra en el color Amarillo del Semáforo de Alerta Volcánica.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que este 7 de marzo, el coloso se encuentra en etapa de desgasificación pasiva. Sin embargo, en cualquier momento podría comenzar a aumentar su actividad y exhalar plumas de ceniza volcánica, gases y vapor de agua.
El pronóstico indica que hoy habrá cielo despejado, con visibilidad hacia la zona del volcán, facilitando la observación del volcán en caso de que emita exhalaciones, además, la poca nubosidad y baja estimación de lluvia permitirá la vigilancia satelital.
Desde los monitores de Manzanillo, se estiman estas condiciones climáticas:
- En 5000 m: Viento del oeste-suroeste de 24 km/h.
- Entre 5000 y 7000 m: Viento del oeste-suroeste de 25 km/h.
- Por arriba de 7000 m: Viento del oeste-suroeste de 34 km/h.
Trayectoria de las cenizas
Si el coloso comenzara a lanzar ceniza volcánica y vapor de agua, la emisión sería a una altura de 500 metros sobre el cono volcánico que está a 3,839 metros AMSL “sobre el nivel medio del mar” y con trayectorias hacia el noreste a su paso por la zona noreste del estado de Colima; zona sur, sureste y este del estado de Jalisco; zona noroeste del estado de Michoacán; zona oeste-suroeste, oeste, noroeste y norte del estado de Guanajuato; zona sur, centro-sur y este del estado de San Luis Potosí y zona sur del estado de Tamaulipas.
Las trayectorias continuarán sobre la zona norte del estado de Guanajuato, zona sur, centro-sureste y este del estado de San Luis Potosí; zona sur y sureste del estado de Tamaulipas y Golfo de México. Dichas trayectorias pronostican la dirección principal de emisiones de la pluma de gas, vapor de agua y/o cenizas volcánicas, procedentes del Volcán de Fuego de Colima.
Más allá de un peligroso volcán
El Parque Nacional Volcán Nevado de Colima, inaugurado el 5 de septiembre de 1936 por Lázaro Cárdenas, abarca 6,554.75 hectáreas que incluyen el Complejo Volcánico de Colima, conformado por el Volcán de Fuego, uno de los más activos en México, y el Nevado de Colima. Su declaración como Área Natural Protegida federal destaca su riqueza en ecosistemas variados, resultado de su origen volcánico, topografía compleja, altas elevaciones, aislamiento montañoso y proximidad al Océano Pacífico.
El paisaje se caracteriza por laderas cubiertas de pinos y encinos, en contraste con zonas semitropicales a menor altitud, promoviendo una diversa biodiversidad que incluye especies endémicas de flora y fauna. El Volcán de Colima, un estratovolcán formado por capas de lava y rocas sedimentarias, con elementos geológicos que datan desde el Jurásico hasta el Cuaternario, ofrece un testimonio de la compleja historia geológica de la región.
Aunque el Volcán de Colima es conocido por su actividad constante, el Popocatépetl es considerado más peligroso debido a las comunidades cercanas. El estatus protegido del Parque Nacional permite a los visitantes disfrutar de actividades al aire libre como senderismo, acampada y observación del volcán, fomentando la preservación del área.
Esta conservación garantiza el bienestar de su biodiversidad y ofrece a futuras generaciones la posibilidad de apreciar y estudiar este ecosistema único, subrayando la importancia de proteger estos espacios naturales.
La leyenda detrás del volcán
La leyenda tiene sus raíces en el periodo colonial, en el reino de Colliman, que en lengua antigua significaba “el lugar donde domina el dios viejo o el dios de fuego”, territorio donde se ubican el volcán de fuego y el nevado. En las faldas del volcán de fuego se erigía un majestuoso palacio, residencia del rey y su corte. Durante un encuentro entre el Virrey de la Nueva España y el monarca de Colliman, cuyos detalles se desconocen, el virrey, enfurecido, abandonó el palacio y ordenó su cerco militar, prohibiendo la salida a cualquier individuo.
Con el paso de los días, la ausencia de agua y alimentos comenzó a afectar a los sitiados, golpeando duramente al rey y su séquito. En la noche, el rey intentó liderar una fuga, que resultó fallida al ser descubiertos por las fuerzas españolas. En un acto desesperado, la comitiva real ascendió hasta la cima del volcán. Ante la imposibilidad de escapar, eligieron lanzarse al cráter, perdiendo la vida como mártires y sembrando un legado de orgullo entre sus descendientes.
Desde entonces, dicho volcán entra en erupción cada vez que un descendiente de Colliman sufre injusticias, perpetuando la memoria de aquel acto heroico.