BMV suma su segunda jornada cerrando con pérdidas; cae casi dos puntos porcentuales

El principal índice de la BMV mantuvo su tendencia a la baja con la que arrancó la jornada de este 9 de enero

Guardar
Una jornada de pérdidas para
Una jornada de pérdidas para la BMV (REUTERS/Toya Sardo Jordan)

El principal índice de referencia de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), el S&P/BMV IPC, mantuvo su tendencia y cerró la jornada del 9 de enero con pérdidas que alcanzaron casi los dos puntos porcentuales.

El retroceso de este martes es el segundo consecutivo para la BMV, luego de un inicio de año a la baja que consiguió recuperarse al cierre de la semana.

El índice mexicano cerró la sesión con fuertes caídas del 1,95%, hasta los 55.081,83 puntos. El S&P/BMV IPC marcó un volumen máximo de 56.233,15 puntos y un mínimo de 55.073,35 puntos.

El rango de cotización para el índice mexicano S&P/BMV IPC entre su punto más alto y el más bajo (máximo-mínimo) durante este día se situó en el 2,06%.

Las pérdidas del S&P/BMV IPC se dan tras la publicación de los nuevos datos de la inflación en México, que registraron un repunte al cierre del año, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En relación a los últimos siete días, el índice mexicano S&P/BMV IPC marca una bajada del 3,33% aunque, por el contrario, en el último año todavía mantiene un incremento del 5,23%. El índice mexicano S&P/BMV IPC se sitúa un 4,02% por debajo de su máximo en lo que va de año (57.386,25 puntos).

¿Qué es un índice bursátil y para qué sirve?

(REUTERS/Carlos Jasso)
(REUTERS/Carlos Jasso)

Un índice bursátil es un indicador que muestra cómo cambia el precio de un determinado conjunto de activos, por lo que recolecta datos de diferentes empresas o sectores de una parte del mercado.

Estos indicadores son usados principalmente por las bolsas de valores de diversos países y cada uno de ellos pueden integrarse por firmas con características determinadas como por ejemplo contar con una capitalización bursátil similar o pertenecer a un mismo tipo de giro, además, hay algunos índices que sólo toman en cuenta un puño de acciones para determinar su valor u otras que consideran cientos de acciones.

Los índices bursátiles sirven como indicador de confianza en el mercado de valores, la confianza empresarial, la salud de la economía nacional y global y el rendimiento de las inversiones en acciones y participaciones de una entidad. Generalmente, si los inversionistas no tienen confianza, los costos de las acciones tienden a caer.

Asimismo, funcionan para medir el rendimiento de un gestor de activos y permiten a los inversores analizar comparaciones entre la rentabilidad y el riesgo; medir las oportunidades de un activo financiero o crear carteras.

Este tipo de indicadores comenzaron a usarse a finales del siglo XIX luego de que el periodista Charles H. Dow. viera con detenimiento cómo las acciones de las empresas tendían a subir o bajar juntas de precio, por lo que creó dos índices: uno que contenía a las 20 compañías ferroviarias más importantes (pues era la industria más importante de la época), así como 12 acciones de otros tipos de negocios

Hoy en día existen diversos índices y pueden juntarse en función de su localización, los sectores, el tamaño de las compañías o también el tipo de activo, por ejemplo, el índice estadounidense del Nasdaq está compuesto por las 100 mayores compañías en gran medida relacionadas a la tecnologías como Apple (AAPL), Microsoft (MSFT), Amazon (AMZN), Facebook (FB), Alphabet (GOOG), Tesla (TSLA), Nvidia (NVDA), PayPal (PYPL), Comcast (CMCSA), Adobe (ADBE).

¿Cómo se calcula y cómo leerlos?

Cada índice bursátil posee su propia forma de calcularse, pero el principal componente es la capitalización bursátil de cada firma que lo integra. Este se obtiene al multiplicar el valor del día de la acción en la bolsa correspondiente por el total de participaciones que están en en manos de los inversionistas.

Las compañías que figuran en bolsa están obligadas a presentar un balance de su composición. Dicho reporte debe entregarse cada tres o seis meses, según sea el caso.

Leer un índice bursátil también requiere prestar atención su evolución en el tiempo. Los índices actuales siempre aparecen con un valor fijo basado en los precios de las acciones en su fecha de inicio, pero no todos siguen este método. Por ende, puede llevar a engaño.

Si un índice aumenta 500 puntos en un día, mientras que otro solo añade 20, podría parecer que el primero tuvo una rentabilidad mejor. Pero, si el primero comenzó el día en 30.000 puntos y el otro en 300, se puede deducir que, en términos porcentuales, las ganancias para el segundo fueron considerables.