Quistes pancreáticos: cuáles son sus síntomas, causas y tratamiento

Para tratar una enfermedad hay que conocer sus causas, síntomas y hasta el estado de salud del paciente

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Existen distintas formas para diagnosticar
Existen distintas formas para diagnosticar esta enfermedad (Infobae/Jovani Pérez)

Los quistes pancreáticos son bolsas de líquido en el páncreas. El páncreas es un gran órgano detrás del estómago que produce hormonas y enzimas que ayudan a digerir los alimentos. Los quistes pancreáticos se encuentran típicamente durante las pruebas de imágenes para otro problema.

Páncreas

El páncreas es un órgano grande que se ubica en la parte superior del abdomen detrás del estómago.

Las principales categorías de quistes pancreáticos pueden dividirse en dos grupos, quistes no neoplásicos o quistes neoplásicos. Cada grupo incluye muchos subtipos diferentes de quistes, como los pseudoquistes, los cistadenomas serosos y los neoplasmas quísticos mucinosos. La mayoría no son cancerosos y muchos no causan síntomas. Sin embargo, algunos quistes pancreáticos pueden ser cancerosos o volverse cancerosos.

Es posible que el médico tome una muestra del líquido del quiste pancreático para determinar si tiene células cancerosas. O tal vez el médico recomiende controlar el quiste durante un tiempo para ver si presenta cambios que indiquen cáncer.

Síntomas

Es posible que si padeces quistes pancreáticos no tengas síntomas, ya que en general se descubren cuando se realizan pruebas de imagen del abdomen por otro motivo.

Cuando aparecen signos o síntomas de quistes pancreáticos, comúnmente son los siguientes:

Dolor abdominal persistente, que se puede extender hasta la espalda

Náuseas y vómitos

Pérdida de peso

Sentirse lleno poco después de empezar a comer

Diagnóstico

Los quistes pancreáticos se diagnostican con mayor frecuencia que en el pasado porque las tecnologías de diagnóstico por imágenes mejoradas los detectan más fácilmente. Muchos quistes pancreáticos se detectan durante exploraciones abdominales por otros problemas.

Después de analizar los antecedentes médicos y realizar una exploración física, es posible que el médico recomiende pruebas por imágenes que ayuden al diagnóstico y a la planificación del tratamiento. Estas pueden ser algunas de las pruebas:

Tomografía computarizada. Esta prueba por imágenes puede brindar información detallada sobre el tamaño y la estructura de un quiste pancreático.

Resonancia magnética. Esta prueba por imágenes puede destacar detalles sutiles de un quiste pancreático, como la presencia de algún componente que sugiera un riesgo mayor de contraer cáncer.

Ecografía endoscópica. Esta prueba, como una resonancia magnética, puede proporcionar una imagen detallada del quiste. Además, puede extraerse líquido del quiste para analizarlo en el laboratorio en busca de posibles signos de cáncer.

Colangiopancreatografía por resonancia magnética. La Colangiopancreatografía por resonancia magnética se considera la prueba por imágenes de preferencia para controlar un quiste pancreático. Este tipo de imágenes es especialmente útil para evaluar quistes en el conducto pancreático.

Las características y la ubicación del quiste pancreático, junto con la edad y el sexo, a veces pueden ayudar a los médicos a determinar el tipo de quiste que tienes:

Los seudoquistes no son cancerosos (benignos) y suelen aparecer a causa de una pancreatitis. Los seudoquistes pancreáticos también pueden ser el resultado de un traumatismo.

Los cistoadenomas serosos pueden llegar a ser lo suficientemente grandes como para desplazar a los órganos cercanos y causar dolor abdominal y una sensación de saciedad. Los cistoadenomas serosos aparecen con mayor frecuencia en mujeres de más de 60 años y en raras ocasiones se vuelven cancerosos.

Las neoplasias quísticas mucinosas suelen estar ubicadas en el cuerpo o en la cola del páncreas y casi siempre se producen en mujeres, sobre todo en mujeres de mediana edad. El cistoadenoma mucinoso es precanceroso, lo que significa que puede convertirse en cáncer si no se trata. Es posible que los quistes más grandes ya sean cancerosos cuando se detectan.

La neoplasia mucinosa papilar intraductal es un tumor en el conducto pancreático principal o en una de sus ramas laterales. La Neoplasia mucinosa papilar intraductal puede ser precancerosa o cancerosa. Puede darse en hombres y en mujeres mayores de 50 años. En función de su ubicación y de otros factores, la Neoplasia mucinosa papilar intraductal puede requerir extracción quirúrgica.

Las neoplasias pseudopapilares sólidas suelen ubicarse en el cuerpo o en la cola del páncreas y se producen con mayor frecuencia en mujeres menores de 35 años. Son poco frecuentes y a veces cancerosos.

Un tumor neuroendocrino quístico es mayormente sólido pero puede tener componentes similares a un quiste. Puede confundirse con otros quistes pancreáticos y ser precanceroso o canceroso.

Tipos de quistes pancreáticos

Muchos tipos de quistes pueden crecer en el páncreas, algunos cancerosos y otros benignos.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Archivo)

Tratamiento

El tratamiento o la conducta expectante dependen del tipo de quiste que tienes, su tamaño, características y si produce síntomas.

Espera en observación

Un pseudoquiste benigno, incluso uno grande, puede no tratarse siempre que no te moleste. Los cistoadenomas serosos rara vez se vuelven cancerosos; por eso, tampoco es necesario tratarlos a menos que produzcan síntomas o crezcan. Algunos quistes pancreáticos deben controlarse.

Drenaje

Un seudoquiste que provoque síntomas molestos o que crezca puede drenarse. Se coloca un tubo flexible pequeño (endoscopio) a través de la boca hacia el estómago y el intestino delgado. El endoscopio está equipado con una sonda ecográfica (ecografía endoscópica) y una aguja para drenar el quiste. Algunas veces, es necesario drenarlo a través de la piel.

Cirugía

Algunos tipos de quistes pancreáticos requieren la extirpación quirúrgica debido al riesgo de cáncer. Podría ser necesaria una cirugía para extirpar un seudoquiste agrandado o un cistoadenoma seroso que provoca dolor u otros síntomas.

Un seudoquiste puede volver a aparecer si tienes una pancreatitis en curso.