Qué es la agenesia vaginal, a qué edad se puede detectar y cuáles son los síntomas

Varias son las causas de este padecimiento, sin embargo, hay diferentes opciones para atender a los pacientes

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Existen distintas formas de diagnosticar
Existen distintas formas de diagnosticar esta enfermedad. (Istock)

La agenesia vaginal es un trastorno poco frecuente que se produce cuando la vagina no se desarrolla y es posible que el útero se desarrolle de forma parcial o no se desarrolle. Este trastorno está presente desde antes del nacimiento y también puede estar asociado a problemas en los riñones o esqueléticos.

La afección también se conoce como agenesia mülleriana, aplasia mülleriana o síndrome de Mayer-Rokitansky-Kuster-Hauser.

Con frecuencia se detecta en la pubertad, cuando la mujer no comienza a menstruar. El uso de un dilatador vaginal, un dispositivo en forma de tubo que puede estirar la vagina si se utiliza durante un cierto tiempo, suele ser útil para crear una vagina. En algunos casos, es posible que sea necesario hacer una cirugía. El tratamiento hace que sea posible tener relaciones sexuales vaginales, de acuerdo con información de Mayo Clinic.

Síntomas que se pueden presentar

Una de las características de
Una de las características de la agenesia vaginal es que la vagina puede ser un poco más pequeña. (Christin Klose/dpa)

La agenesia vaginal suele pasar desapercibida hasta que las mujeres llegan a la adolescencia y no menstrúan (amenorrea).

Puede presentar estas características: los genitales tienen el aspecto típico de las mujeres. Es posible que la vagina sea más corta, sin un cuello del útero al final, o que esté ausente y solo esté marcada por una ligera hendidura en el lugar en el que normalmente se encontraría una abertura vaginal.

Puede que no haya útero o que esté parcialmente desarrollado. Si hay tejido que recubre el útero (endometrio), pueden producirse calambres menstruales o dolor abdominal crónico.

Los ovarios suelen estar completamente desarrollados y ser funcionales, pero pueden encontrarse en una ubicación inusual en el abdomen. A veces, el par de tubos por los que se desplazan los óvulos desde los ovarios hasta el útero (trompas de falopio) están ausentes o no se desarrollan de forma típica.

También puede estar asociada a otros problemas, por ejemplo, con el desarrollo de los riñones y las vías urinarias así como cambios en el desarrollo de los huesos de la columna vertebral, las costillas y las muñecas.

Problemas de audición y otras afecciones congénitas que también afectan al corazón, al tracto gastrointestinal y al crecimiento de las extremidades

Si no has tenido ningún período menstrual a los 15 años, consulta a un proveedor de atención médica.

Tu pediatra o ginecólogo diagnosticará agenesia vaginal según tus antecedentes médicos y un examen físico.

La agenesia vaginal por lo general se diagnostica durante la pubertad si no comenzaste a tener tus períodos menstruales, aunque ya se te hayan desarrollado las mamas y tengas vello púbico y en las axilas. A veces, la agenesia vaginal se puede diagnosticar en una etapa temprana durante una evaluación para detectar otros problemas o cuando los padres o un médico notan que una bebé no tiene el orificio vaginal.

Cómo saber si padeces agenesia vaginal

El médica especialista puede recomendarte pruebas, que incluyen las siguientes:

Análisis de sangre. Análisis de sangre para evaluar los cromosomas y medir los niveles de hormonas, lo que puede confirmar el diagnóstico y descartar otras afecciones.

Ecografía. La imagen de la ecografía le muestra al proveedor de atención médica si tienes útero y ovarios, e identifica si hay problemas con tus riñones.

Resonancia magnética. Una resonancia magnética le proporciona al proveedor de atención médica una imagen detallada del aparato reproductor y los riñones.

Otras pruebas. Tu médica también puede solicitarte otras pruebas para evaluar la audición, el corazón y el esqueleto.

Con frecuencia, la agenesia vaginal se trata al final de la adolescencia o después de los 20 años de edad, pero puedes esperar hasta que seas mayor y te sientas motivada y lista para someterte a un tratamiento.

Puedes hablar con el proveedor de atención médica sobre las opciones de tratamiento. Según tu afección específica, las opciones pueden incluir no someterte a ningún tratamiento o crear la vagina mediante la autodilatación o una cirugía.

Autodilatación

Generalmente, la primera opción que se recomienda es la autodilatación. Esta te permitirá crear una vagina sin cirugía. El objetivo es alargar la vagina hasta un tamaño que resulte cómodo para tener relaciones sexuales.

Durante la autodilatación, deberás presionar una pequeña varilla redonda (dilatador), similar a un tampón firme, contra la piel en la abertura vaginal o dentro de la vagina existente durante 10 a 30 minutos, de una a tres veces por día. A medida que pasan las semanas, cambias a dilatadores de mayor tamaño. Pueden pasar unos meses hasta obtener los resultados que deseas.

Habla sobre el proceso de autodilatación con tu proveedor de atención médica para saber qué debes hacer y sobre las opciones de dilatadores para determinar cuál te conviene. Para mantener el largo de la vagina, deberás usar la autodilatación en los intervalos que te recomiende tu médico o tener relaciones sexuales frecuentes a lo largo del tiempo.

Algunas pacientes indican problemas para orinar y sangrado y dolor vaginal, especialmente al comienzo. Puede ser útil usar lubricación artificial o probar un tipo diferente de dilatador. La piel se estira con mayor facilidad después de un baño caliente, por lo que puede ser un buen momento para hacerlo.

La dilatación vaginal mediante relaciones sexuales frecuentes es una opción de autodilatación para las mujeres que tengan parejas dispuestas a hacerlo.

Cirugía

Si la autodilatación no funciona, es posible que la cirugía sea una alternativa para crear una vagina funcional (vaginoplastia). Los tipos de vaginoplastia incluyen:

Uso de un injerto de tejido. El cirujano puede elegir entre diferentes injertos hechos con tu propio tejido para crear una vagina. Las posibles fuentes incluyen piel de la parte externa del muslo, de los glúteos o de la parte baja del abdomen. El cirujano hace una incisión para crear el orificio de la vagina, coloca el injerto de tejido en un molde para darle forma de vagina y luego lo coloca en el conducto recientemente formado. El molde se deja colocado durante aproximadamente una semana. Por lo general, después de la cirugía, tendrás colocado el molde o un dilatador vaginal, pero puedes quitártelo cuando vayas al baño o tengas relaciones sexuales. Después del tiempo inicial recomendado por el cirujano, usarás el dilatador únicamente en la noche. Las relaciones sexuales con lubricación artificial y la dilatación esporádica te ayudan a mantener una vagina funcional.

Inserción de un dispositivo médico de tracción. El cirujano coloca un dispositivo con forma de aceituna (procedimiento de Vecchietti) o un dispositivo con forma de globo (vaginoplastia con globo) en el orificio de la vagina. Con un instrumento de observación delgado e iluminado (laparoscopio) como guía, el cirujano conecta el dispositivo a un dispositivo de tracción separado, ubicado en la parte baja del abdomen o a través del ombligo. Todos los días, durante aproximadamente una semana, tienes que tensionar el dispositivo de tracción, halándolo progresivamente hacia adentro para crear un conducto vaginal. Después de que se retire el dispositivo, usarás un molde de distintos tamaños durante aproximadamente tres meses. Después de esos tres meses, puedes hacerte autodilataciones o tener relaciones sexuales regulares para mantener una vagina funcional. Es probable que las relaciones sexuales requieran lubricación artificial.

Uso de una porción del colon (vaginoplastia intestinal). En una vaginoplastia intestinal, el cirujano traslada una porción del colon a un orificio en la zona genital para crear una nueva vagina. El cirujano luego conecta nuevamente el colon restante. Después de esta cirugía, no tendrás que usar un dilatador vaginal todos los días y habrá menos posibilidades de que necesites usar lubricación artificial para tener relaciones sexuales.

Después de la cirugía, es necesario que uses un molde o un dilatador, o que tengas relaciones sexuales frecuentes para mantener una vaginal funcional. Por lo general, los proveedores de atención médica posponen la cirugía hasta que te sientas preparada y puedas hacerte la autodilatación. Sin una dilatación regular, el conducto vaginal recientemente formado se puede estrechar y acortar rápido, de manera que es muy importante que tengas la madurez emocional y estés lista para cumplir con los cuidados posteriores.