Enfermedad renal poliquística: causas, síntomas y tratamiento

Dependiendo el tipo de síntoma que se presente, se puede conocer el nivel de gravedad de una padecimiento

Muchos padecimientos no presentan signos o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)

La enfermedad renal poliquística es un trastorno hereditario en el que se desarrollan grupos de quistes principalmente dentro de los riñones, lo que hace que estos se agranden y pierdan su función con el tiempo. Los quistes son sacos redondos no cancerosos que contienen líquido. Los quistes varían en tamaño y pueden hacerse muy grandes. Tener muchos quistes o quistes grandes puede dañar los riñones.

La enfermedad renal poliquística también puede hacer que se desarrollen quistes en el hígado y en otras partes del cuerpo. La enfermedad puede causar complicaciones graves, como la hipertensión arterial y la insuficiencia renal.

La enfermedad renal poliquística varía mucho en su gravedad y algunas complicaciones son prevenibles. Los cambios en el estilo de vida y los tratamientos pueden ayudar a reducir el daño en los riñones que se genere por complicaciones.

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Síntomas

Los síntomas de la enfermedad renal poliquística pueden incluir lo siguiente:

Presión arterial alta Dolor de espalda o en el costado Sangre en la orina Una sensación de plenitud en el abdomen Aumento del tamaño del abdomen debido al aumento de tamaño de los riñones Dolores de cabeza Cálculos renales Insuficiencia renal Infecciones en las vías urinarias o en los riñones

Cuándo debes consultar a un médico

Es frecuente que algunas personas tengan la enfermedad renal poliquística durante años sin saberlo.

Si presentas algunos de los signos y síntomas de la enfermedad renal poliquística, consulta con a tu médico. Si tienes un familiar de primer grado (como un padre, un hermano, o un hijo) con la enfermedad renal poliquística, consulta con el médico para analizar los exámenes de detección de este trastorno.

Diagnóstico

Para la enfermedad renal poliquística, ciertas pruebas pueden detectar el tamaño y la cantidad de quistes que tienes en los riñones y evaluar la cantidad de tejido renal sano; por ejemplo:

Ecografía.

Durante una ecografía, se coloca sobre el cuerpo un dispositivo con forma de varilla llamado "transductor". Este dispositivo emite ondas sonoras que se reflejan en el transductor, como el sonar de un barco. Una computadora convierte las ondas sonoras reflejadas en imágenes de los riñones.

Tomografía computarizada.

Mientras permaneces recostado sobre una mesa móvil, te introducen en un aparato grande con forma de dónut que proyecta haces de rayos X delgados a través del cuerpo. El médico puede ver imágenes transversales de los riñones.

Imágenes por resonancia magnética (RM).

Mientras permaneces recostado dentro de un gran cilindro, los campos magnéticos y las ondas de radio generan vistas transversales de los riñones.

Cada enfermedad tiene una o varias formas de diagnosticarla para así detectarla y luego combatirla (UNAM)

Tratamiento

La gravedad de la enfermedad renal poliquística varía de una persona a otra, incluso entre miembros de una misma familia. A menudo, las personas con enfermedad renal poliquística llegan a la enfermedad renal en etapa terminal entre los 55 y 65 años. Pero algunas tienen una enfermedad leve y puede que nunca lleguen a la enfermedad renal en etapa terminal.

El tratamiento de la enfermedad renal poliquística implica ocuparse de los siguientes signos, síntomas y complicaciones en los estadios tempranos:

Crecimiento de un quiste renal. La terapia con tolvaptán puede recomendarse para adultos con riesgo de enfermedad renal poliquística autosómica dominante de avance rápido. Tolvaptán (Jynarque, Samsca) es una pastilla que se toma por vía oral y que actúa para reducir la velocidad de crecimiento de los quistes renales y el deterioro de la función renal.

Existe el riesgo de que se produzca una lesión hepática grave al tomar tolvaptán, que puede interactuar con otros medicamentos. Es mejor consultar a un médico especializado en salud renal (nefrólogo) cuando se toma tolvaptán, para que se puedan controlar los efectos secundarios y las posibles complicaciones.

Presión arterial alta. El control de la presión arterial alta puede retrasar la evolución de la enfermedad y retrasar el daño renal. Combinar una dieta con bajo contenido de sodio y grasa, que sea moderada en el contenido de proteínas y calorías, con no fumar; aumentar el ejercicio y reducir el estrés pueden ayudar a controlar la presión arterial alta.

Sin embargo, suele ser necesario usar medicamentos para controlar la presión arterial alta. Los medicamentos llamados inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) o bloqueadores de los receptores de la angiotensina II se usan a menudo para controlar la presión arterial alta.

Disminución de la función renal.

Para que los riñones se mantengan lo más sanos posible durante el mayor tiempo posible, los expertos recomiendan mantener un peso corporal normal (índice de masa corporal). Beber agua y líquidos durante el día puede ayudar a retrasar el crecimiento de los quistes renales, lo que a su vez podría retrasar el deterioro de la función renal. Si consumes menos sal y proteínas, los quistes renales podrían responder mejor al aumento de los líquidos.

Dolor.

Es posible que puedas controlar el dolor de la enfermedad renal poliquística con medicamentos de venta libre que contengan acetaminofén. Sin embargo, para algunas personas, el dolor es más intenso y constante. El médico podría recomendar un procedimiento en el que se extrae el líquido del quiste con una aguja y se inyecta un medicamento (agente esclerosante) para reducirlo. Tal vez necesites una cirugía para que te extirpen los quistes si son lo suficientemente grandes como para causar presión y dolor.

Infecciones de la vejiga o el riñón.

Es necesario tratar de inmediato las infecciones con antibióticos para prevenir el daño renal. El médico puede determinar si tienes una infección de vejiga simple o una infección de quiste o de riñón más complicada. Si tienes una infección más complicada, puede que necesites tomar un curso más largo de antibióticos.

Sangre en la orina.

Deberás beber mucho líquido, preferentemente agua, apenas observes sangre en la orina para diluirla. La dilución podría evitar que se formen coágulos obstructivos en las vías urinarias. En la mayoría de los casos, el sangrado se detendrá solo. De lo contrario, es importante que consultes al médico.

Insuficiencia renal.

Si los riñones pierden la capacidad de eliminar los desechos y el exceso de líquidos de la sangre, con el tiempo necesitarás diálisis o un trasplante de riñón. Ir al médico regularmente para que te controlen la enfermedad renal poliquística permite determinar cuál es el mejor momento para someterte a un trasplante de riñón. Tal vez puedas recibir un trasplante preventivo de riñón, lo que significa que no sería necesario iniciar la diálisis, sino que te harían el trasplante.

Aneurismas. Si tienes una enfermedad renal poliquística y antecedentes familiares de aneurismas cerebrales rotos (intracraneales), el médico puede recomendar exámenes de detección regulares de aneurismas intracraneales.

Si se descubre un aneurisma, el grapado quirúrgico del aneurisma para reducir el riesgo de sangrado puede ser una opción, según su tamaño. El tratamiento no quirúrgico de los aneurismas pequeños puede comprender el control de la presión arterial alta y el colesterol alto en la sangre, como también dejar de fumar.

El tratamiento precoz ofrece la mejor oportunidad de retrasar el avance de la enfermedad renal poliquística.

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