Incontinencia de esfuerzo: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Varias son las causas de esta enfermedad, sin embargo, hay distintas opciones para su tratamiento

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La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. La incontinencia de esfuerzo se produce cuando el movimiento o la actividad física (como toser, reír, estornudar, correr o levantar objetos pesados) ejerce presión (estrés) sobre la vejiga y provoca pérdidas de orina. La incontinencia de esfuerzo no está relacionada con el estrés psicológico.

La incontinencia de esfuerzo es diferente de la incontinencia de urgencia y de la vejiga hiperactiva. Si tienes incontinencia de urgencia, el músculo de la vejiga se contrae, lo que causa una repentina urgencia de orinar antes de que puedas llegar al baño. La incontinencia de esfuerzo es mucho más común en las mujeres que en los hombres.

Si tienes incontinencia de esfuerzo, puedes sentirte avergonzado, aislarte o limitar tu vida laboral y social. También puedes evitar las actividades físicas y recreativas. Con el tratamiento, probablemente puedas controlar la incontinencia de esfuerzo y mejorar tu bienestar general.

Síntomas


Si tienes incontinencia de esfuerzo, puedes tener pérdidas de orina en las siguientes situaciones:

Al toser o estornudar

Al reír

Al inclinarte hacia delante

Al levantar cosas pesadas

Al hacer ejercicio

Al tener relaciones sexuales

Es posible que no tengas pérdidas de orina cada vez que hagas alguna de estas cosas. Pero cualquier actividad que ejerza presión en la vejiga puede hacer más probable que tengas pérdidas de orina involuntarias, en especial si tienes la vejiga llena.


Cuándo debes consultar a un médico


Habla con el proveedor de atención médica si tus síntomas son molestos o interfieren en tus actividades diarias, como el trabajo, tus pasatiempos o tu vida social.

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Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Shutterstock)

Factores de riesgo


Algunos de los factores que aumentan el riesgo de tener incontinencia urinaria por esfuerzo son los siguientes:

Edad. Los cambios físicos que se producen a medida que envejeces, como el debilitamiento de los músculos, pueden hacer que sea más probable que desarrolles incontinencia urinaria por esfuerzo. Sin embargo, la incontinencia urinaria por esfuerzo ocasional puede ocurrir a cualquier edad.

Tipo de trabajo de parto. Las mujeres que han tenido un parto vaginal son más propensas a desarrollar incontinencia urinaria que las que han tenido un parto por cesárea. Las mujeres que han tenido un parto con fórceps para dar a luz más rápidamente a un bebé sano también pueden tener un mayor riesgo de incontinencia urinaria por esfuerzo. Las mujeres que han tenido un parto asistido por vacío no parecen tener un mayor riesgo de incontinencia urinaria por esfuerzo.

Peso corporal. Las personas con sobrepeso u obesas tienen un mayor riesgo de presentar incontinencia urinaria por esfuerzo. El exceso de peso aumenta la presión sobre los órganos pélvicos y abdominales.

Cirugía pélvica previa. La histerectomía en las mujeres y la cirugía para el cáncer de próstata en los hombres pueden debilitar los músculos que sostienen la vejiga y la uretra y aumentar el riesgo de incontinencia urinaria por esfuerzo.

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Cada enfermedad tiene una o varias formas de diagnosticarla para así detectarla y luego combatirla (Archivo)

Diagnóstico


Durante la visita, el proveedor de atención médica busca pistas que puedan indicar la presencia de factores que contribuyen a tu problema. Tu cita probablemente incluirá lo siguiente:

Antecedentes médicos.

Examen físico, que puede incluir un examen rectal y uno pélvico en el caso de las mujeres.

Análisis de una muestra de orina para detectar infecciones, rastros de sangre u otras anomalías.

Breve examen neurológico para identificar problemas en los nervios pélvicos.

Prueba de esfuerzo urinario, en la que el proveedor de atención médica observa la pérdida de orina cuando toses o haces fuerza.


Exámenes para analizar la función de la vejiga


Los casos comunes de incontinencia urinaria, por lo general, no requieren pruebas adicionales. Sin embargo, en algunos casos, el proveedor de atención médica podría solicitar pruebas para evaluar el funcionamiento de la vejiga, la uretra y el esfínter (estudios urodinámicos).

Entre las pruebas para analizar la función de la vejiga, se pueden incluir las siguientes:

Mediciones del residuo posterior a la micción. El proveedor de atención médica puede recomendarte esta prueba si hay motivos de preocupación acerca de tu habilidad para vaciar la vejiga por completo, en particular, si eres una persona mayor, te has sometido a una cirugía de la vejiga anteriormente o tienes diabetes Esta prueba puede determinar si la vejiga funciona correctamente Un especialista usa una ecografía, que traduce las ondas de sonido en una imagen para ver cuánta orina queda en la vejiga después de orinar En algunos casos, se pasa una sonda fina (catéter) por la uretra hasta la vejiga El catéter drena la orina remanente, que luego se puede medir

Medición de la presión en la vejiga. La cistometría es una prueba que mide la presión en la vejiga y en la región circundante mientras se llena la vejiga El proveedor de atención médica puede recomendar esta prueba para detectar la incontinencia por esfuerzo si has tenido una enfermedad neurológica de la médula espinal Se usa un catéter para llenar la vejiga lentamente con un líquido tibio A medida que la vejiga se llena, te pueden pedir que tosas o te agaches para comprobar si hay pérdidas Este procedimiento se puede combinar con un estudio de presión-flujo que indica la presión que la vejiga tiene que ejercer para vaciarse por completo

Creación de imágenes de la vejiga en funcionamiento. La videourodinámica es una prueba que usa técnicas de diagnóstico por imágenes para crear imágenes de la vejiga mientras se llena y se vacía Progresivamente, se inyecta un líquido tibio (mezclado con un tinte que se puede ver en las radiografías) en la vejiga a través de un catéter mientras se registran las imágenes Cuando la vejiga está llena, se siguen tomando imágenes mientras orinas para vaciar la vejiga

Cistoscopia. Para esta prueba, se utiliza un endoscopio que se inserta en la vejiga para detectar la presencia de obstrucciones o anomalías en la vejiga y la uretra Este procedimiento se suele realizar en el consultorio

Tú y el proveedor de atención médica deben analizar los resultados de las pruebas y determinar cómo influyen en tu estrategia de tratamiento.

Tratamiento


Es posible que el proveedor de atención médica te recomiende una combinación de estrategias para tratar la incontinencia. Si se identifica una causa subyacente o un factor que contribuye a causar este trastorno, como una infección de las vías urinarias, también recibirás tratamiento para esa afección.


Terapias de comportamiento


Las terapias de comportamiento pueden ayudar a eliminar o a disminuir los episodios de incontinencia urinaria por esfuerzo. Los tratamientos que el médico puede recomendarte son los siguientes:

Ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico. El proveedor de atención médica o fisioterapeuta pueden ayudarte a que aprendas a hacer los ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos del suelo pélvico y el esfínter urinario Al igual que cualquier otra rutina de ejercicio, los beneficios de los ejercicios de Kegel dependen de la regularidad con la que los hagas Junto con los ejercicios de Kegel, puede usarse una técnica llamada biorretroalimentación para que sean más eficaces La biorretroalimentación implica el uso de sensores de presión o estimulación eléctrica para reforzar las contracciones musculares adecuadas

Consumo de líquidos. El proveedor de atención médica puede recomendarte cuánto y cuándo debes consumir líquidos durante el día y la noche Sin embargo, no limites tanto lo que bebes hasta el punto de deshidratarte El proveedor de atención médica también puede sugerirte que evites las bebidas con cafeína, carbonatadas y alcohólicas, que pueden irritar y afectar la función de la vejiga en algunas personas Si ves que el uso de horarios para tomar líquidos y evitar ciertas bebidas mejoran significativamente las pérdidas, tendrás que decidir si vale la pena hacer estos cambios en tu alimentación

Cambios saludables en el estilo de vida. Dejar de fumar, bajar el exceso de peso o tratar la tos crónica son cambios que disminuyen el riesgo de padecer incontinencia urinaria por esfuerzo y mejoran los síntomas

Entrenamiento de la vejiga. El proveedor de atención médica podría recomendarte un horario para ir al baño si tienes incontinencia urinaria mixta Vaciar la vejiga con más frecuencia puede reducir la cantidad o la gravedad de los episodios de incontinencia urinaria por urgencia


Medicamentos


En los Estados Unidos, no hay medicamentos aprobados para tratar específicamente la incontinencia de esfuerzo. Sin embargo, el antidepresivo duloxetina (Cymbalta, Drizalma Sprinkle) se utiliza en Europa para tratar este cuadro.

Los síntomas vuelven rápidamente cuando se suspende el medicamento. Las náuseas son el efecto secundario más común por el que se deja de tomar el medicamento.


Dispositivos


Ciertos dispositivos diseñados para las mujeres pueden ayudar a controlar la incontinencia de esfuerzo, entre ellos se incluyen los siguientes:

Pesario vaginal. Un proveedor de atención médica adapta y coloca un pesario especial para la incontinencia urinaria, que es un dispositivo que tiene forma de anillo y dos protuberancias que se apoyan a ambos lados de la uretra Este dispositivo ayuda a sostener la base de la vejiga para evitar pérdidas de orina mientras haces una actividad, sobre todo si la vejiga se cayó (prolapso) Es una buena opción si deseas evitar una cirugía El pesario se debe retirar y limpiar con regularidad Los pesarios se utilizan principalmente en personas que también tienen prolapso de los órganos pélvicos

Inserciones uretrales. Se introduce un pequeño dispositivo desechable similar a un tampón en la uretra que actúa como barrera para prevenir pérdidas Se suele utilizar para prevenir la incontinencia urinaria mientras haces una actividad específica, pero también se puede usar durante todo el día Las inserciones uretrales pueden usarse hasta ocho horas al día Por lo general, las inserciones uretrales se utilizan solo para actividades pesadas, como levantar objetos repetidamente, correr o jugar al tenis


Cirugía


Las intervenciones quirúrgicas que se realizan para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo están pensadas para que el esfínter cierre mejor o para sostener el cuello de la vejiga. Las opciones de cirugía incluyen las siguientes:

Procedimiento con cabestrillo. Esta es la operación más común que se les realiza a las mujeres que tienen incontinencia urinaria por esfuerzo El cirujano utiliza el propio tejido del paciente, un material sintético (malla) o tejido animal o de donantes para crear un cabestrillo o una especie de soporte que sirve para sostener la uretra El procedimiento con cabestrillo también se les realiza a los hombres que tienen incontinencia urinaria por esfuerzo leve y, para algunos, logra aliviar los síntomas

Materiales de relleno inyectables. En este procedimiento, se inyectan geles o polisacáridos sintéticos en los tejidos que rodean la parte superior de la uretra Estos materiales aumentan el tamaño del área que rodea la uretra para que el esfínter pueda cerrarse mejor

Colposuspensión retropúbica. En este procedimiento quirúrgico, se realizan suturas en los ligamentos del pubis para levantar y sostener los tejidos que están cerca del cuello de la vejiga y la parte superior de la uretra Esta cirugía se puede hacer por vía laparoscópica o a través de una incisión en el abdomen

Esfínter artificial inflable. Este dispositivo que se implanta quirúrgicamente se utiliza para tratar a los hombres Se coloca un manguito alrededor de la parte superior de la uretra que reemplaza la función del esfínter El manguito se conecta mediante tubos a un globo que regula la presión en la región pélvica y a una bomba de operación manual en el escroto

Con información de Mayo Clinic

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